{"id":23538,"date":"2016-04-05T14:31:31","date_gmt":"2016-04-05T19:31:31","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/sorprendidos\/"},"modified":"2016-04-05T14:31:31","modified_gmt":"2016-04-05T19:31:31","slug":"sorprendidos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/sorprendidos\/","title":{"rendered":"Sorprendidos"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Christopher Shaw<\/p>\n<p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">Dios siempre supera nuestras m\u00e1s altas expectativas y nos asombra de manera sorprendente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"versiculo\"><b>Vers\u00edculo:<\/b> Lucas 19:5                    <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"link\" onclick=\"colexp('versiculotexto','expand'); colexp('leerversiculo','colapse'); colexp('ocultarversiculo','expand'); \" id=\"leerversiculo\">Leer vers\u00edculo <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"link\" onclick=\"colexp('versiculotexto','colapse'); colexp('leerversiculo','expand'); colexp('ocultarversiculo','colapse');\" id=\"ocultarversiculo\" style=\"display:none;\">Ocultar vers\u00edculo <\/p>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"versiculotexto\" id=\"versiculotexto\" style=\"display:none;\">\n<p>                        <b>19:5<\/b>   Llegando al lugar, Jes\u00fas mir\u00f3 hacia arriba y le dijo: __Zaqueo, baja en seguida. Tengo que quedarme hoy en tu casa.                        <\/p>\n<p>                        <b>Leer todo el capitulo<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"texto\">\n<p>Para el jud\u00edo, de los personajes despreciables que pod\u00edan ser parte de la sociedad en que viv\u00eda, ninguno era tan odioso como el publicano.&#160; El cobrador de impuestos ten\u00eda tres caracter\u00edsticas por las cuales era particularmente repugnante: 1) colaboraba con el enemigo que ocupaba Israel, 2) permanentemente estaba en contacto con los gentiles y 3) era notablemente corrupto en la administraci\u00f3n de las riquezas. Zaqueo, en su rol de jefe de publicanos, no solamente cobraba impuestos sino que tambi\u00e9n recib\u00eda un porcentaje de la recaudaci\u00f3n de sus empleados.\u00c9l supera nuestros m\u00e1s alocados sue\u00f1os, irrumpiendo en nuestras vidas de la manera m\u00e1s incre\u00edble y prodigiosa. Su accionar es ins\u00f3lito. Imagine lo que debe haber sido la existencia de este hombre. Cuando caminaba por las calles muy pocos le saludar\u00edan; muchos le insultar\u00edan. Sus hijos no ten\u00edan derecho a ning\u00fan tipo de educaci\u00f3n. En casos de litigio no pod\u00eda acceder a una defensa legal por ser considerado un no-ciudadano. Le estaba prohibido entrar en y participar de la actividades de la sinagoga. Sus vecinos seguramente lo ignoraban. Donde quiera que fuera tendr\u00eda abundantes evidencias de que era considerado un enemigo p\u00fablico. Cuando pienso en Zaqueo subido al \u00e1rbol, no puedo evitar la imagen de miles de aficionados que se agolpan a la entrada del pabell\u00f3n donde se hace la entrega de los premios Oscar. Cada uno de ellos espera poder ver, fugazmente, a sus actores o actrices favoritos. Ese es su sue\u00f1o y por ello est\u00e1n dispuestos a tolerar las horas de espera y la incomodidad de estar parados junto a una multitud de otros con aspiraciones similares. Al llegar los famosos, los pueden ver durante los fugaces quince segundos que tardan en bajar del autom\u00f3vil y entrar al edificio. Si pudi\u00e9ramos hablar con cualquiera de estos aficionados, ninguno de ellos nos dir\u00eda que tienen esperanza que alguno de estos personajes se detenga para saludarlos. Para los famosos, las personas en la multitud \u00a1no existen! No tienen el menor inter\u00e9s en conocerlos. Est\u00e1n muy intoxicados con su propia grandeza como para mirar hacia los costados. As\u00ed tambi\u00e9n Zaqueo, a qui\u00e9n absolutamente nadie prestaba atenci\u00f3n, no ten\u00eda m\u00e1s esperanza que simplemente ver a Jes\u00fas; nunca de que Jes\u00fas se fijara en \u00e9l. Si al nivel del piso nadie lo miraba, \u00a1mucho menos subido a un \u00e1rbol! Imagine, entonces, cual debe haber sido el impacto en su vida cuando Jes\u00fas se detuvo y le habl\u00f3 por su nombre, escogiendo su casa como el lugar para detenerse a descansar. \u00bfHa de sorprendernos que Zaqueo se haya convertido? Ni en sus m\u00e1s alocados sue\u00f1os se le podr\u00eda haber ocurrido a este var\u00f3n que Jes\u00fas lo mirar\u00eda. \u00a1Y ni hablar de la posibilidad de ser visitado por \u00e9l! As\u00ed es nuestro Dios. \u00c9l supera nuestros m\u00e1s alocados sue\u00f1os, irrumpiendo en nuestras vidas de la manera m\u00e1s incre\u00edble y prodigiosa. Su accionar es ins\u00f3lito. \u00a1Y qu\u00e9 maravillosa sensaci\u00f3n de asombro sentimos cuando nos sorprende! Para pensar:\u2028 Y a Aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho m\u00e1s abundantemente de lo que pedimos o entendemos, seg\u00fan el poder que act\u00faa en nosotros, a \u00e9l sea gloria en la iglesia en Cristo Jes\u00fas por todas las edades, por los siglos de los siglos. Am\u00e9n. Efesios 3.20-21<\/p>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"pie\">Autor: Christopher Shaw. Producido y editado por Desarrollo Cristiano Internacional para DesarrolloCristiano.com. Copyright \u00a92003-2010 por Desarrollo Cristiano, todos los derechos reservados.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Christopher Shaw Dios siempre supera nuestras m\u00e1s altas expectativas y nos asombra de manera sorprendente. Vers\u00edculo: Lucas 19:5 Leer vers\u00edculo Ocultar vers\u00edculo 19:5 Llegando al lugar, Jes\u00fas mir\u00f3 hacia arriba y le dijo: __Zaqueo, baja en seguida. Tengo que quedarme hoy en tu casa. Leer todo el capitulo Para el jud\u00edo, de los personajes &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/sorprendidos\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abSorprendidos\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-23538","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23538","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=23538"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23538\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=23538"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=23538"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=23538"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}