{"id":23543,"date":"2016-04-05T14:31:48","date_gmt":"2016-04-05T19:31:48","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/participando-de-su-triunfo\/"},"modified":"2016-04-05T14:31:48","modified_gmt":"2016-04-05T19:31:48","slug":"participando-de-su-triunfo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/participando-de-su-triunfo\/","title":{"rendered":"Participando de su triunfo"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Christopher Shaw<\/p>\n<p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">Nosotros despedimos perfume de cosas santas cuando escogemos vivir la vida que Dios manda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"versiculo\"><b>Vers\u00edculo:<\/b> 2 Corintios 2:14-16                    <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"link\" onclick=\"colexp('versiculotexto','expand'); colexp('leerversiculo','colapse'); colexp('ocultarversiculo','expand'); \" id=\"leerversiculo\">Leer vers\u00edculo <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"link\" onclick=\"colexp('versiculotexto','colapse'); colexp('leerversiculo','expand'); colexp('ocultarversiculo','colapse');\" id=\"ocultarversiculo\" style=\"display:none;\">Ocultar vers\u00edculo <\/p>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"versiculotexto\" id=\"versiculotexto\" style=\"display:none;\">\n<p>                        <b>2:14<\/b>   Sin embargo, gracias a Dios que en Cristo siempre nos lleva triunfantes y, por medio de nosotros, esparce por todas partes la fragancia de su conocimiento. <b>2:15<\/b>   Porque para Dios nosotros somos el aroma de Cristo entre los que se salvan y entre los que se pierden. <b>2:16<\/b>   Para \u00e9stos somos olor de muerte que los lleva a la muerte; para aqu\u00e9llos, olor de vida que los lleva a la vida. \u00bfY qui\u00e9n es competente para semejante tarea?                         <\/p>\n<p>                        <b>Leer todo el capitulo<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"texto\">\n<p>El ap\u00f3stol Pablo, al igual que el Maestro de Galilea, frecuentemente utilizaba im\u00e1genes de la vida real para ilustrar las grandes verdades del evangelio. Si no estamos enterados de la analog\u00eda que est\u00e1 usando podremos perder gran parte de la riqueza del texto, como puede ser el caso del pasaje en que se basa nuestra reflexi\u00f3n de hoy. La ilustraci\u00f3n fue tomada de una pr\u00e1ctica de las interminables campa\u00f1as militares del invencible ej\u00e9rcito Romano. Cualquiera de los habitantes de la capital del imperio habr\u00edan tenido oportunidad de presenciar uno de estos acontecimientos.Nosotros, su iglesia, somos los que despedimos el aroma de su triunfo. Otros, habr\u00edan escuchado los relatos de tan memorable espect\u00e1culo. Se trataba del desfile triunfal que realizaban los generales que conclu\u00edan con \u00e9xito una campa\u00f1a contra algunos de los pueblos enemigos del vasto territorio que controlaban. Cuando lograban sofocar una rebeli\u00f3n, como en el caso del fatal intento de independencia de los jud\u00edos en el a\u00f1o 70 a.d., o pon\u00edan fin a alguna incursi\u00f3n para conquistar nuevos pueblos, el ej\u00e9rcito victorioso, en su retorno a Roma, hac\u00eda una entrada triunfal a la gran ciudad. El desfile era presenciado por multitudes de la poblaci\u00f3n, quienes ve\u00edan con sus propios ojos los frutos de la campa\u00f1a realizada. La gran procesi\u00f3n iba acompa\u00f1ada de toda la pompa t\u00edpica de la vida en Roma. Encabezaban la marcha los sacerdotes que serv\u00edan a los diferentes dioses del imperio, portando recipientes con incienso, los cuales desparramaban un fragante perfume a lo largo de toda la ruta del desfile. Atr\u00e1s de ellos desfilaban las tropas del ej\u00e9rcito victorioso, vitoreados por el pueblo. Los soldados eran seguidos por el ej\u00e9rcito derrotado, el cual llegaba a Roma en cadenas para ser vendidos como esclavos o convertidos en gladiadores. La procesi\u00f3n terminaba con la carroza que llevaba al general que hab\u00eda dirigido a las tropas victoriosas. Cada uno de los que participaba de la marcha pod\u00eda sentir el perfume que iban dejando los sacerdotes, pero ten\u00eda distinto significado para quienes lo ol\u00edan. Para las tropas del ej\u00e9rcito Romano, el aroma endulzaba la victoria obtenida. Pero para el ejercito vencido, el mismo olor anunciaba la inminente muerte de muchos de ellos. Del mismo modo despliega Cristo el perfume de su victoria en la sociedad en que vivimos. Nosotros, su iglesia, somos los que despedimos el aroma de su triunfo. Algunos, que perciben este dulce olor, encuentran al Cristo victorioso detr\u00e1s de la vida de sus hijos. Para otros, sin embargo, la necedad de la cruz no significar\u00e1 otra cosa que el anuncio de su propia muerte espiritual. Sea cual sea la realidad, recae sobre nosotros ser testigos del triunfo de nuestro Se\u00f1or. Despedimos perfume de cosas santas cuando escogemos vivir la clase de vida a la que hemos sido llamados. Es decir, logramos que otros vean al Mes\u00edas en nuestras palabras, nuestros gestos y actitudes, nuestro comportamiento y nuestras obras. Para pensar: La marcha triunfal de Cristo no es algo que est\u00e1 reservado para el futuro, sino una realidad visible en todos los lugares donde su iglesia avanza victoriosa sobre las tinieblas.<\/p>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"pie\">Autor: Christopher Shaw. Producido y editado por Desarrollo Cristiano Internacional para DesarrolloCristiano.com. Copyright \u00a92003-2010 por Desarrollo Cristiano, todos los derechos reservados. <\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Christopher Shaw Nosotros despedimos perfume de cosas santas cuando escogemos vivir la vida que Dios manda. Vers\u00edculo: 2 Corintios 2:14-16 Leer vers\u00edculo Ocultar vers\u00edculo 2:14 Sin embargo, gracias a Dios que en Cristo siempre nos lleva triunfantes y, por medio de nosotros, esparce por todas partes la fragancia de su conocimiento. 2:15 Porque para &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/participando-de-su-triunfo\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abParticipando de su triunfo\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-23543","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23543","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=23543"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23543\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=23543"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=23543"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=23543"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}