{"id":23544,"date":"2016-04-05T14:31:51","date_gmt":"2016-04-05T19:31:51","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/ojos-puros\/"},"modified":"2016-04-05T14:31:51","modified_gmt":"2016-04-05T19:31:51","slug":"ojos-puros","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/ojos-puros\/","title":{"rendered":"Ojos puros"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Christopher Shaw<\/p>\n<p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">Los ojos pueden ser el medio por el cual se siembra el pecado en nuestros corazones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"versiculo\"><b>Vers\u00edculo:<\/b> Job 31:1                    <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"link\" onclick=\"colexp('versiculotexto','expand'); colexp('leerversiculo','colapse'); colexp('ocultarversiculo','expand'); \" id=\"leerversiculo\">Leer vers\u00edculo <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"link\" onclick=\"colexp('versiculotexto','colapse'); colexp('leerversiculo','expand'); colexp('ocultarversiculo','colapse');\" id=\"ocultarversiculo\" style=\"display:none;\">Ocultar vers\u00edculo <\/p>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"versiculotexto\" id=\"versiculotexto\" style=\"display:none;\">\n<p>                        <b>31:1<\/b>   \u00bbYo hab\u00eda convenido con mis ojos no mirar con lujuria a ninguna mujer.                         <\/p>\n<p>                        <b>Leer todo el capitulo<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"texto\">\n<p>\u00a1Qu\u00e9 interesante la frase que utiliza Job para describir su deseo de no pecar con los ojos! Nos permite entender que el patriarca tom\u00f3, en alg\u00fan momento de su vida, una decisi\u00f3n conciente de guardar sus ojos para que no fueran instrumentos de iniquidad. A pesar de que \u00e9l vivi\u00f3 en una \u00e9poca desprovista de la contaminaci\u00f3n visual que, literalmente, abruma nuestros ojos en estos d\u00edas, igualmente sent\u00eda el peligro de reposar la vista en aquello que no le conven\u00eda.Estamos rodeados por im\u00e1genes seductoras que apelan a deseos profundos que ofenden a Dios. Si sabemos que el pecado realmente es una condici\u00f3n que afecta nuestros esp\u00edritus, pareciera innecesario disciplinar los ojos para que no nos lleven por el camino del mal. Job, sin embargo, sab\u00eda que los ojos eran las ventanas por las cuales pod\u00edan entrar aquellas im\u00e1genes que afectar\u00edan la condici\u00f3n de su propio coraz\u00f3n. De hecho, si consideramos por un instante la manera en que se mueve el ser humano entenderemos cu\u00e1n vital es la funci\u00f3n de los ojos. Las personas que tienen negocios invierten mucho tiempo y dinero en revestir las vidrieras, pues una fachada atractiva ganar\u00e1 clientes. Si nos acercamos a alguna librer\u00eda que vende revistas podremos observar con cuanto cuidado han sido elaboradas las tapas de cada publicaci\u00f3n. En realidad, la tapa es uno de los elementos decisivos en la venta de la revista. Del mismo modo podemos detenernos a pensar en el esfuerzo que se invierte en lograr dise\u00f1os atractivos en autos, electrodom\u00e9sticos o folletos de turismo. Todo esto apela al profundo aprecio que tiene el ser humano por la belleza. Los ojos, como todo lo que ha sido contaminado por el pecado, tambi\u00e9n pueden ser el medio por el cual se siembra el pecado en nuestros corazones. Estamos rodeados por im\u00e1genes seductoras que apelan a deseos profundos que ofenden a Dios. El salmista se lamentaba por la condici\u00f3n de los imp\u00edos, de los cuales observaba: \u00abLos ojos se les saltan de gordura; logran con creces los antojos del coraz\u00f3n.\u00bb (Sal 73.7) Es decir, echan mano de todo aquello que codician sus ojos, sin medir las consecuencias de sus actos. La Biblia nos invita a disciplinar nuestra vista para que podamos usarla dentro de los par\u00e1metros que Dios ha establecido para una vida de pureza. David pide al Se\u00f1or: \u00abAparta mis ojos para que no se fijen en cosas vanas; av\u00edvame en tu camino.\u00bb (Sal 119.37) Del mismo modo el autor de Proverbios anima: \u00abQue tus ojos miren lo recto y que tus p\u00e1rpados se abran a lo que tienes delante.\u00bb (Pr 4.25) En el Nuevo Testamento el ap\u00f3stol Juan identifica al deseo de los ojos como uno de los grandes peligros que enfrenta al hijo de Dios. \u00abNo am\u00e9is al mundo ni las cosas que est\u00e1n en el mundo\u00bb advierte. \u00abSi alguno ama al mundo, el amor del Padre no est\u00e1 en \u00e9l, porque nada de lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos y la vanagloria de la vida,&#160; proviene del Padre, sino del mundo.\u00bb Para pensar: La vista es uno de los preciosos regalos que hemos recibido de Dios. Nos toca a nosotros aprender a usarlos de manera que contribuyen a nuestra edificaci\u00f3n. Por medio de una f\u00e9rrea disciplina, podemos aprender a deleitarnos en lo bueno y evitar lo malo.<\/p>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"pie\">Autor: Christopher Shaw. Producido y editado por Desarrollo Cristiano Internacional para DesarrolloCristiano.com. Copyright \u00a92010 por Desarrollo Cristiano, todos los derechos reservados. <\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Christopher Shaw Los ojos pueden ser el medio por el cual se siembra el pecado en nuestros corazones. Vers\u00edculo: Job 31:1 Leer vers\u00edculo Ocultar vers\u00edculo 31:1 \u00bbYo hab\u00eda convenido con mis ojos no mirar con lujuria a ninguna mujer. 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