{"id":23578,"date":"2016-04-05T14:33:40","date_gmt":"2016-04-05T19:33:40","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/lo-mismo\/"},"modified":"2016-04-05T14:33:40","modified_gmt":"2016-04-05T19:33:40","slug":"lo-mismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/lo-mismo\/","title":{"rendered":"Lo mismo"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Christopher Shaw<\/p>\n<p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">El l\u00edder que quiera participar en los proyectos de Dios tiene que dejar de confiar en sus propias habilidades.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"versiculo\"><b>Vers\u00edculo:<\/b> Malaqu\u00edas 1:13                    <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"link\" onclick=\"colexp('versiculotexto','expand'); colexp('leerversiculo','colapse'); colexp('ocultarversiculo','expand'); \" id=\"leerversiculo\">Leer vers\u00edculo <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"link\" onclick=\"colexp('versiculotexto','colapse'); colexp('leerversiculo','expand'); colexp('ocultarversiculo','colapse');\" id=\"ocultarversiculo\" style=\"display:none;\">Ocultar vers\u00edculo <\/p>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"versiculotexto\" id=\"versiculotexto\" style=\"display:none;\">\n<p>                        <b>1:13<\/b>   Y exclaman: \u001c \u00a1Qu\u00e9 hast\u00edo!\u001d  Y me tratan con desd\u00e9n \u0014 dice el SE\u00d1OR Todopoderoso\u0014 . \u00bfY creen que voy a aceptar de sus manos los animales lesionados, cojos o enfermos que ustedes me traen como sacrificio? \u0014 dice el SE\u00d1OR \u0014 .                        <\/p>\n<p>                        <b>Leer todo el capitulo<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"texto\">\n<p>Existen muchas condiciones en el ser humano que son dif\u00edciles de revertir. Cada uno de nosotros tenemos una obstinada tendencia a insistir en lo malo, aun cuando hemos comprobado fehacientemente que el camino por el cual estamos andando solamente produce angustia, dolor y tribulaci\u00f3n. De todas las condiciones que pueden instalarse en lo profundo del coraz\u00f3n humano, sin embargo, ninguna es tan dif\u00edcil de revertir como la indiferencia.El comprobar que no somos nosotros los que movemos las cosas en el reino es una lecci\u00f3n saludable para todo ministro. Es por el accionar de Dios que se produce vida, y vida en abundancia. La indiferencia es el estado donde nos ha dejado de interesar algo. Es posible que en otros tiempos existiera por este proyecto, sue\u00f1o o individuo una pasi\u00f3n y un compromiso que desbordaba nuestra vida y contagiaba a otros. Con el pasar del tiempo, sin embargo, las turbaciones de la vida, las desilusiones con las personas o simplemente la imposibilidad de ver realizado los sue\u00f1os lentamente fueron apagando nuestra pasi\u00f3n. Eventualmente se instal\u00f3 en nuestro coraz\u00f3n un actitud de desinter\u00e9s absoluto. Aun si apareciera, como por arte de magia, la posibilidad de lograr lo que en otro tiempo tanto anhel\u00e1bamos, ya no produce en nosotros ni la m\u00e1s m\u00ednima reacci\u00f3n. Hemos llegado al peor de los estados humanos: la muerte en vida. La indiferencia muchas veces es el resultado de la frustraci\u00f3n prolongada. Es decir, con el pasar de los a\u00f1os hemos comprobado que nuestros mejores esfuerzos no producen ning\u00fan cambio, ni afectan el rumbo de las cosas. En las \u00e9pocas de fervor y pasi\u00f3n pose\u00edamos una convicci\u00f3n de que no hab\u00eda nada que no pod\u00edamos lograr si invert\u00edamos todo nuestro entusiasmo y energ\u00eda en eso. Pero las cosas no cambiaron, los resultados no se dieron, los sue\u00f1os no se materializaron. Por \u00faltimo, llegamos a la conclusi\u00f3n de que no importa qu\u00e9 hagamos, todo seguir\u00e1 igual. \u00bfPara qu\u00e9 seguir perdiendo el tiempo? La indiferencia muchas veces tambi\u00e9n se instala en el ministerio. Cre\u00edamos que nuestra pasi\u00f3n y devoci\u00f3n iban a ser los ingredientes claves para llevar adelante la tarea que se nos encomend\u00f3. El pasar de los a\u00f1os, no obstante, no trajeron ese ministerio exitoso del cual so\u00f1\u00e1bamos, ni tampoco creci\u00f3 nuestra congregaci\u00f3n como est\u00e1bamos esperando. Se instal\u00f3 en nosotros primero la desilusi\u00f3n y, luego, el cinismo. Comenzamos, entonces, a conducir el ministerio en \u00abpiloto autom\u00e1tico\u00bb, realizando las actividades, pero dejando afuera el coraz\u00f3n. El comprobar que no somos nosotros los que movemos las cosas en el reino es una lecci\u00f3n saludable para todo ministro. Es por el accionar de Dios que se produce vida, y vida en abundancia. Cuando un ministro llega a la convicci\u00f3n profunda que \u00absi el Se\u00f1or no obra, en vano trabajan los obreros\u00bb, est\u00e1 en \u00f3ptimas condiciones para participar de los proyectos de Dios. Habr\u00e1 dejado de confiar en sus propias habilidades, pasiones e impulsos, para depositar toda su confianza en su Padre Celestial. \u00a1Esto s\u00ed es un estado deseable de lograr! Para pensar: El coraz\u00f3n del hombre piensa su camino; Mas Jehov\u00e1 endereza sus pasos. Proverbios 16.<\/p>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"pie\">Copyright \u00a92009 por Desarrollo Cristiano, todos los derechos reservados. <\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Christopher Shaw El l\u00edder que quiera participar en los proyectos de Dios tiene que dejar de confiar en sus propias habilidades. Vers\u00edculo: Malaqu\u00edas 1:13 Leer vers\u00edculo Ocultar vers\u00edculo 1:13 Y exclaman: \u001c \u00a1Qu\u00e9 hast\u00edo!\u001d Y me tratan con desd\u00e9n \u0014 dice el SE\u00d1OR Todopoderoso\u0014 . \u00bfY creen que voy a aceptar de sus manos &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/lo-mismo\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLo mismo\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-23578","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23578","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=23578"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23578\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=23578"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=23578"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=23578"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}