{"id":23581,"date":"2016-04-05T14:33:50","date_gmt":"2016-04-05T19:33:50","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/golpeo-mi-cuerpo\/"},"modified":"2016-04-05T14:33:50","modified_gmt":"2016-04-05T19:33:50","slug":"golpeo-mi-cuerpo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/golpeo-mi-cuerpo\/","title":{"rendered":"Golpeo mi cuerpo"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Christopher Shaw<\/p>\n<p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">Para avanzar en una vida espiritual disciplinada, necesitamos ense\u00f1arle a nuestro cuerpo que la \u00faltima palabra en su vida la tiene Jesucristo. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"versiculo\"><b>Vers\u00edculo:<\/b> 1 Corintios 9:26-27                    <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"link\" onclick=\"colexp('versiculotexto','expand'); colexp('leerversiculo','colapse'); colexp('ocultarversiculo','expand'); \" id=\"leerversiculo\">Leer vers\u00edculo <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"link\" onclick=\"colexp('versiculotexto','colapse'); colexp('leerversiculo','expand'); colexp('ocultarversiculo','colapse');\" id=\"ocultarversiculo\" style=\"display:none;\">Ocultar vers\u00edculo <\/p>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"versiculotexto\" id=\"versiculotexto\" style=\"display:none;\">\n<p>                        <b>9:26<\/b>   As\u00ed que yo no corro como quien no tiene meta; no lucho como quien da golpes al aire. <b>9:27<\/b>   M\u00e1s bien, golpeo mi cuerpo y lo domino, no sea que, despu\u00e9s de haber predicado a otros, yo mismo quede descalificado.                        <\/p>\n<p>                        <b>Leer todo el capitulo<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"texto\">\n<p>Existe un concepto fuertemente arraigado en la iglesia que la vida espiritual est\u00e1 divorciada de la vida f\u00edsica de una persona. De esta manera, lo que ocurre en el plano f\u00edsico tiene poca incidencia sobre lo que ocurre en el plano de las cosas espirituales, y viceversa. Cristo, sin embargo, defini\u00f3 el gran mandamiento como la necesidad de amar a Dios con todo el coraz\u00f3n, con todo el alma, con toda la mente y con toda la fuerza. Con esto nos dio a entender que el cultivar una relaci\u00f3n con el Padre debe ser algo que involucra la totalidad de nuestro ser.Un l\u00edder debe ser, por naturaleza, m\u00e1s disciplinado y esforzado que sus seguidores. Pablo entend\u00eda este concepto. Sab\u00eda que su cuerpo pod\u00eda llegar a ser un estorbo si no lo hac\u00eda part\u00edcipe de su vida espiritual. Esto no significaba que su cuerpo era malo, sino m\u00e1s bien que comprend\u00eda que los efectos de la transformaci\u00f3n que obra el Esp\u00edritu en nosotros deben tambi\u00e9n afectar nuestro ser f\u00edsico. Por esta raz\u00f3n, busc\u00f3 disciplinar a su cuerpo para que este tambi\u00e9n viviera bajo el Se\u00f1or\u00edo de Cristo. \u00bfTiene importancia este principio? Piense un momento en las siguientes situaciones: usted se propone realizar un ayuno, pero al poco tiempo su est\u00f3mago le hace sentir que no puede durar ni un minuto m\u00e1s sin alg\u00fan bocado. O usted se ha propuesto levantarse muy temprano para procurar un tiempo a solas con Dios, pero en el momento que suena el despertador su cuerpo le avisa que requiere de al menos dos horas m\u00e1s de sue\u00f1o. Nuestros cuerpos son, muchas veces, los que tienen la palabra final en nuestras actividades espirituales. Se quejan, se duelen, se lamentan por las experiencias a las cuales las sujetamos. La verdad es que tenemos cuerpos poco acostumbrados al sacrificio. Si usted, sin embargo, le vive prestando atenci\u00f3n a lo que le dice su cuerpo, no podr\u00e1 avanzar mucho en la disciplina de la vida espiritual. Un l\u00edder debe ser, por naturaleza, m\u00e1s disciplinado y esforzado que sus seguidores. Es justamente esa caracter\u00edstica lo que lo se\u00f1ala como uno capaz de guiar a otros. Para que usted pueda avanzar en una vida disciplinada, necesita ense\u00f1arle a su cuerpo que la \u00faltima palabra en su vida la tiene Jesucristo. Golpear al cuerpo y ponerlo bajo servidumbre, es llevarlo por el camino no de lo que le gusta, sino de lo que le hace bien. Para pensar: &#8211; \u2028\u00bfCu\u00e1les son las disciplinas f\u00edsicas que practicas para hacer part\u00edcipe a tu cuerpo de la vida espiritual? &#8211; \u00bfC\u00f3mo le ense\u00f1as que Cristo tambi\u00e9n gobierna sobre nuestra vida f\u00edsica? &#8211; \u00bfQu\u00e9 pasos puedes tomar para \u00abgolpear\u00bb tu cuerpo, a fin de no quedar descalificado? &#160;<\/p>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"pie\">Autor: Christopher Shaw. Producido y editado por Desarrollo Cristiano Internacional para DesarrolloCristiano.com. Copyright \u00a92010 por Desarrollo Cristiano, todos los derechos reservados.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Christopher Shaw Para avanzar en una vida espiritual disciplinada, necesitamos ense\u00f1arle a nuestro cuerpo que la \u00faltima palabra en su vida la tiene Jesucristo. Vers\u00edculo: 1 Corintios 9:26-27 Leer vers\u00edculo Ocultar vers\u00edculo 9:26 As\u00ed que yo no corro como quien no tiene meta; no lucho como quien da golpes al aire. 9:27 M\u00e1s bien, &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/golpeo-mi-cuerpo\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abGolpeo mi cuerpo\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-23581","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23581","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=23581"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23581\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=23581"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=23581"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=23581"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}