{"id":23583,"date":"2016-04-05T14:33:56","date_gmt":"2016-04-05T19:33:56","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/celos-que-matan\/"},"modified":"2016-04-05T14:33:56","modified_gmt":"2016-04-05T19:33:56","slug":"celos-que-matan","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/celos-que-matan\/","title":{"rendered":"Celos que matan"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Christopher Shaw<\/p>\n<p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">Un l\u00edder maduro no tiene temor a ser \u00abopacado\u00bb por el ministerio de otro, sino que trabaja para que los dem\u00e1s avancen y alcancen su m\u00e1ximo potencial.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"versiculo\"><b>Vers\u00edculo:<\/b> 1 Samuel 18:7-9                    <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"link\" onclick=\"colexp('versiculotexto','expand'); colexp('leerversiculo','colapse'); colexp('ocultarversiculo','expand'); \" id=\"leerversiculo\">Leer vers\u00edculo <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"link\" onclick=\"colexp('versiculotexto','colapse'); colexp('leerversiculo','expand'); colexp('ocultarversiculo','colapse');\" id=\"ocultarversiculo\" style=\"display:none;\">Ocultar vers\u00edculo <\/p>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"versiculotexto\" id=\"versiculotexto\" style=\"display:none;\">\n<p>                        <b>18:7<\/b>   y exclamaban con gran regocijo: \u00abSa\u00fal destruy\u00f3 a un ej\u00e9rcito, \u00a1pero David aniquil\u00f3 a diez!\u00bb<b>18:8<\/b>   Disgustado por lo que dec\u00edan, Sa\u00fal se enfureci\u00f3 y protest\u00f3: \u00abA David le dan cr\u00e9dito por diez ej\u00e9rcitos, pero a m\u00ed por uno solo. \u00a1Lo \u00fanico que falta es que le den el reino!\u00bb <b>18:9<\/b>   Y a partir de esa ocasi\u00f3n, Sa\u00fal empez\u00f3 a mirar a David con recelo.                        <\/p>\n<p>                        <b>Leer todo el capitulo<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"texto\">\n<p style=\"text-align: justify;\" style=\"text-align: left;\">No hay en el pueblo de Dios figura m\u00e1s triste que la de un l\u00edder que tiene celos de los logros de sus seguidores. Tal persona siempre va a estar dominado por las sospechas y el miedo, e inevitablemente su ministerio sufrir\u00e1 las consecuencias de estas actitudes.  La derrota de Goliat fue una gran victoria para los Israelitas, y el c\u00e1ntico de las mujeres no hac\u00eda m\u00e1s que proclamar lo que era evidente a los ojos de todo el pueblo. Paralizado por la indecisi\u00f3n y el temor, el rey Sa\u00fal no provey\u00f3 la direcci\u00f3n clara y decisiva que sus hombres necesitaban en ese momento. Fue David, joven pastor de Bel\u00e9n, que despleg\u00f3 una actitud de coraje y valent\u00eda.  Note que en ning\u00fan momento David hizo alardes de sus proezas. Fue el pueblo el que proclam\u00f3 su grandeza. Sin embargo, a\u00fan mientras la gente festejaba, el coraz\u00f3n del rey se llen\u00f3 de ira. El historiador que registra este momento nos hace conocer una decisi\u00f3n nacida de esta experiencia: \u00abdesde aquel d\u00eda Sa\u00fal no mir\u00f3 con buenos ojos a David\u00bb. Es en la reacci\u00f3n de un l\u00edder frente al \u00e9xito de otros que se ve su verdadera grandeza. En esta frase est\u00e1 la clave del problema. Una vez que un l\u00edder ha permitido que los celos y la envidia se apoderen de su coraz\u00f3n, siempre ver\u00e1 negativamente el trabajo de los que est\u00e1n a su alrededor. Su juicio estar\u00e1 permanentemente oscurecido por la amargura de su propio coraz\u00f3n. En estas condiciones, gran parte de su tiempo estar\u00e1 enfocado en buscar la manera de descalificar la vida de los dem\u00e1s. Ver\u00e1 toda acci\u00f3n de sus seguidores como una amenaza para su propia posici\u00f3n.  Es en la reacci\u00f3n de un l\u00edder frente al \u00e9xito de otros que se ve su verdadera grandeza . Un l\u00edder maduro no tiene temor a ser \u00abopacado\u00bb por el ministerio de otro, sino que trabaja para que los dem\u00e1s avancen y alcancen su m\u00e1ximo potencial en Cristo. C\u00f3mo un padre con sus hijos, no tiene mayor alegr\u00eda que la de verlos prosperar en todo lo que hacen. Con esp\u00edritu de generosidad invierte en sus vidas, los anima, y hasta procura que ellos lo puedan superar, entendiendo que lo suyo no es la m\u00e1xima expresi\u00f3n de grandeza posible. Para pensar: Note lo maravillosamente desinteresada que es la frase de Cristo a sus disc\u00edpulos: \u00abDe cierto, de cierto os digo: El que en m\u00ed cree, las obras que yo hago, \u00e9l las har\u00e1 tambi\u00e9n; y aun mayores har\u00e1, porque yo voy al Padre.\u00bb Jn 14.20 El Mes\u00edas no defin\u00eda grandeza por el tama\u00f1o de la obra, sino por la fidelidad en haber hecho lo que se le mand\u00f3 hacer. En este sentido, el \u00e9xito de sus disc\u00edpulos fue el testimonio fiel de que su propio labor hab\u00eda sido bien realizada.<\/p>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"pie\">Copyright \u00a92010 por Desarrollo Cristiano, todos los derechos reservados.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Christopher Shaw Un l\u00edder maduro no tiene temor a ser \u00abopacado\u00bb por el ministerio de otro, sino que trabaja para que los dem\u00e1s avancen y alcancen su m\u00e1ximo potencial. Vers\u00edculo: 1 Samuel 18:7-9 Leer vers\u00edculo Ocultar vers\u00edculo 18:7 y exclamaban con gran regocijo: \u00abSa\u00fal destruy\u00f3 a un ej\u00e9rcito, \u00a1pero David aniquil\u00f3 a diez!\u00bb18:8 Disgustado &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/celos-que-matan\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abCelos que matan\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-23583","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23583","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=23583"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23583\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=23583"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=23583"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=23583"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}