{"id":23594,"date":"2016-04-05T14:34:27","date_gmt":"2016-04-05T19:34:27","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/en-el-desierto\/"},"modified":"2016-04-05T14:34:27","modified_gmt":"2016-04-05T19:34:27","slug":"en-el-desierto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/en-el-desierto\/","title":{"rendered":"En el desierto"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Christopher Shaw<\/p>\n<p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">Lo \u00fanico que necesita Dios de nosotros es simplemente que nos pongamos en sus manos, para que \u00c9l dirija nuestra vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"versiculo\"><b>Vers\u00edculo:<\/b> \u00c9xodo 2.15                    <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"link\" onclick=\"colexp('versiculotexto','expand'); colexp('leerversiculo','colapse'); colexp('ocultarversiculo','expand'); \" id=\"leerversiculo\">Leer vers\u00edculo <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"link\" onclick=\"colexp('versiculotexto','colapse'); colexp('leerversiculo','expand'); colexp('ocultarversiculo','colapse');\" id=\"ocultarversiculo\" style=\"display:none;\">Ocultar vers\u00edculo <\/p>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"versiculotexto\" id=\"versiculotexto\" style=\"display:none;\">\n<p>                        <b>Leer todo el capitulo<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"texto\">\n<p>                    No es dif\u00edcil creer que fue Dios mismo el que conmovi\u00f3 el coraz\u00f3n de Mois\u00e9s frente a la injusticia que sufr\u00edan los Israelitas a manos de los Egipcios. La sensibilidad a las cosas espirituales que le habr\u00edan impartido sus padres no se hab\u00eda perdido durante los a\u00f1os en la corte del Fara\u00f3n. No obstante, Mois\u00e9s no hab\u00eda aprendido a\u00fan una lecci\u00f3n crucial: los planes de Dios no se pueden implementar con m\u00e9todos humanos, tal como lo expres\u00f3, muchos siglos m\u00e1s tarde, el ap\u00f3stol Santiago: La ira del hombre no obra la justicia de Dios (1.20) Para que Mois\u00e9s pudiera aprender esta valiosa lecci\u00f3n, era necesario que fuera a la escuela del desierto. Hab\u00eda en \u00e9l demasiada confianza en sus propias fuerzas para que le fuera \u00fatil a los prop\u00f3sitos del Se\u00f1or, y Dios deb\u00eda tratar profundamente con su vida. All\u00ed, pues, pas\u00f3 largos a\u00f1os. El fuego y el celo que lo hab\u00edan llevado a asesinar a un hombre lentamente se disiparon y qued\u00f3 en su lugar la vida apaciguada y sencilla de un pastor de ovejas. Cuando acababa de desaparecier en \u00e9l todo anhelo y sue\u00f1o, volvi\u00f3 Dios a visitarlo para darle la misi\u00f3n de liberar al pueblo de su estado de esclavitud en Egipto. Piense en lo extra\u00f1o de los caminos de Dios. Cuando Mois\u00e9s quer\u00eda servirlo, \u00e9l no se lo permiti\u00f3. Y cuando el profeta ya no quer\u00eda servirlo, Dios se lo exigi\u00f3. La raz\u00f3n es que Dios no pone el acento sobre nuestras acciones, sino en la clase de persona que somos.Dios no necesita m\u00e1s que&#160; nos pongamos en sus manos, para que \u00e9l dirija nuestra vida. El gran evangelista Dwight Moody alguna vez coment\u00f3 de Mois\u00e9s: \u00abDurante los primeros 40 a\u00f1os de su vida, el pens\u00f3 que era una persona importante. Durante los segundos 40 a\u00f1os de su vida, aprendi\u00f3 que en realidad no era nadie. Durante los terceros 40 a\u00f1os de su vida, vio lo que Dios puede hacer con un \u00abnadie\u00bb. \u00a1Qu\u00e9 admirable resumen del proceso por el cual llev\u00f3 el Se\u00f1or al gran profeta! Esta es una lecci\u00f3n que todo l\u00edder debe aprender. Dios no necesita de nuestros planes, ni de nuestras habilidades, ni de nuestros esfuerzos. Ni siquiera necesita de nuestra pasi\u00f3n, eso es lo que tuvo que descubrir el ap\u00f3stol Pedro. Lo que necesita es simplemente que nos pongamos en sus manos, para que \u00e9l dirija nuestra vida, se\u00f1alando en el camino las actitudes y el comportamiento que \u00e9l pretende de nosotros. Esta clase de entrega es la que m\u00e1s le cuesta al ser humano, porque tenemos nuestros propios conceptos acerca de cual es la mejor manera de agradar a Dios. Para los que pastoreamos, \u00a1qu\u00e9 tentador es planificar y luego pedir que Dios bendiga nuestros esfuerzos! Es mucho m\u00e1s dif\u00edcil esperar en \u00e9l, para moverse solamente cuando \u00e9l lo manda. No debemos perder de vista, sin embargo, que el hombre que vive completamente entregado a Dios, es la herramienta m\u00e1s poderosa que existe para hacer avanzar los proyectos que est\u00e1n en el coraz\u00f3n mismo del Se\u00f1or. \u00a1No se apresure!\n                    <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"pie\">Copyright \u00a92010 por Desarrollo Cristiano, todos los derechos reservados.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Christopher Shaw Lo \u00fanico que necesita Dios de nosotros es simplemente que nos pongamos en sus manos, para que \u00c9l dirija nuestra vida. Vers\u00edculo: \u00c9xodo 2.15 Leer vers\u00edculo Ocultar vers\u00edculo Leer todo el capitulo No es dif\u00edcil creer que fue Dios mismo el que conmovi\u00f3 el coraz\u00f3n de Mois\u00e9s frente a la injusticia que &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/en-el-desierto\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEn el desierto\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-23594","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23594","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=23594"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23594\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=23594"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=23594"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=23594"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}