{"id":23595,"date":"2016-04-05T14:34:29","date_gmt":"2016-04-05T19:34:29","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-maldicion-de-la-ignorancia\/"},"modified":"2016-04-05T14:34:29","modified_gmt":"2016-04-05T19:34:29","slug":"la-maldicion-de-la-ignorancia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-maldicion-de-la-ignorancia\/","title":{"rendered":"La maldici\u00f3n de la ignorancia"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Christopher Shaw<\/p>\n<p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">Siempre confronte el diagn\u00f3stico que hace de s\u00ed mismo ante la evaluaci\u00f3n que Dios hace de usted.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"versiculo\"><b>Vers\u00edculo:<\/b> Apocalipsis 3:17                    <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"link\" onclick=\"colexp('versiculotexto','expand'); colexp('leerversiculo','colapse'); colexp('ocultarversiculo','expand'); \" id=\"leerversiculo\">Leer vers\u00edculo <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"link\" onclick=\"colexp('versiculotexto','colapse'); colexp('leerversiculo','expand'); colexp('ocultarversiculo','colapse');\" id=\"ocultarversiculo\" style=\"display:none;\">Ocultar vers\u00edculo <\/p>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"versiculotexto\" id=\"versiculotexto\" style=\"display:none;\">\n<p>                        <b>3:17<\/b>  Dices: \u001c Soy rico; me he enriquecido y no me hace falta nada\u001d ; pero no te das cuenta de que el infeliz y miserable, el pobre, ciego y desnudo eres t\u00fa.                         <\/p>\n<p>                        <b>Leer todo el capitulo<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"texto\">\n<p style=\"text-align: justify;\" style=\"text-align: left;\">En muchas ocasiones, estudiando este pasaje con mis alumnos, les he preguntado cu\u00e1l creen ellos que era el problema en la iglesia de Laodicea. He recibido una diversidad de respuestas que intentan explicar d\u00f3nde estaba el error de esta congregaci\u00f3n. Algunos piensan que la iglesia sufr\u00eda de una falta de compromiso. Otros opinan que su problema principal era el orgullo. Aun otros m\u00e1s son de la idea de que la congregaci\u00f3n era muy individualista. Todos estas condiciones pueden ofrecer una posible explicaci\u00f3n a la fuerte condena que recibi\u00f3 de parte del Se\u00f1or. Seguramente muchas otros problemas espirituales eran parte de la realidad de esta congregaci\u00f3n. Ninguna de estas, sin embargo, tocan sobre la cuesti\u00f3n fundamental que afectaba a la congregaci\u00f3n. La clave est\u00e1 en el vers\u00edculo sobre el cual hoy reflexionamos, y se encuentra en la frase no sabes. La verdad es que muchos elementos pueden condicionar nuestro crecimiento espiritual. Cuales quiera que sean, no obstante, el verdadero obst\u00e1culo para nosotros se encuentra en no poderlas discernir. \u00bfC\u00f3mo se puede tratar una enfermedad si uno no est\u00e1 enterado de su existencia? \u00bfC\u00f3mo se puede remediar un problema si uno no tiene conciencia de que ha surgido? De manera que la verdadera dimensi\u00f3n de la dificultad que enfrentaba a la iglesia de Laodicea no estaba en la dificultad en s\u00ed, sino en el desconocimiento de que exist\u00eda una situaci\u00f3n que necesitaba ser remediada.Como l\u00edder, es importante que usted se tome tiempo regularmente para que el Se\u00f1or pueda examinar su vida y su ministerio. Esta peque\u00f1a pero important\u00edsima diferencia es crucial para nosotros. Ning\u00fan ser humano, sin embargo, puede realizar un diagn\u00f3stico acertado de su propia condici\u00f3n espiritual. \u00bfQui\u00e9n puede decir: Yo he limpiado mi coraz\u00f3n, Limpio estoy de mi pecado?, pregunta el autor de Proverbios (20.9). La respuesta est\u00e1 impl\u00edcita en la misma pregunta. Nadie puede afirmar que ha limpiado su propio coraz\u00f3n. Esta es tarea para el Esp\u00edritu de Dios, quien escudri\u00f1a y examina todas las cosas a la luz de los principios eternos de la verdad. Antes de que podamos tratar un problema en nuestras vidas, entonces, \u00a1es necesario que nos enteremos de la existencia de ese problema! Como l\u00edder, es importante que usted se tome tiempo regularmente para que el Se\u00f1or pueda examinar su vida y su ministerio.  Solamente el veredicto de Dios acerca de su verdadera condici\u00f3n espiritual importa. Para eso, es necesario que usted venga ante su presencia despoj\u00e1ndose de todo preconcepto, para hacer silencio y permitir que \u00e9l le diga qu\u00e9 es lo que discierne. No solamente tiene que estar dispuesto a callar, sino tambi\u00e9n a que \u00e9l le sorprenda con lo que revela. Note usted la dram\u00e1tica diferencia entre la evaluaci\u00f3n de la iglesia de Laodicea y la de Cristo. Ellos dec\u00edan que eran ricos.\u00a1Cristo dec\u00eda que eran pobres, ciegos y desnudos! Es posible que esta misma diferencia abrumadora exista en nuestras propias vidas. Solamente \u00e9l la podr\u00e1 revelar. <b>Para pensar: <\/b>\u00bfQu\u00e9 herramientas usa usted para evaluar su propia condici\u00f3n espiritual? \u00bfC\u00f3mo sabe que estas herramientas son eficaces para esta tarea? \u00bfQu\u00e9 lugar tiene el Esp\u00edritu de Dios en este proceso?<\/p>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"pie\">\u00a9Copyright 2009, Desarrollo Cristiano, todos los derechos reservados.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Christopher Shaw Siempre confronte el diagn\u00f3stico que hace de s\u00ed mismo ante la evaluaci\u00f3n que Dios hace de usted. Vers\u00edculo: Apocalipsis 3:17 Leer vers\u00edculo Ocultar vers\u00edculo 3:17 Dices: \u001c Soy rico; me he enriquecido y no me hace falta nada\u001d ; pero no te das cuenta de que el infeliz y miserable, el pobre, &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-maldicion-de-la-ignorancia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLa maldici\u00f3n de la ignorancia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-23595","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23595","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=23595"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23595\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=23595"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=23595"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=23595"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}