{"id":23604,"date":"2016-04-05T14:34:52","date_gmt":"2016-04-05T19:34:52","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/motivaciones-que-matan\/"},"modified":"2016-04-05T14:34:52","modified_gmt":"2016-04-05T19:34:52","slug":"motivaciones-que-matan","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/motivaciones-que-matan\/","title":{"rendered":"Motivaciones que matan"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Christopher Shaw<\/p>\n<p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">La \u00fanica cosa que nos puede motivar verdaderamente a un ministerio sano es la seguridad de que somos amados por nuestro Padre celestial.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"versiculo\"><b>Vers\u00edculo:<\/b> Mateo 25:24-25                    <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"link\" onclick=\"colexp('versiculotexto','expand'); colexp('leerversiculo','colapse'); colexp('ocultarversiculo','expand'); \" id=\"leerversiculo\">Leer vers\u00edculo <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"link\" onclick=\"colexp('versiculotexto','colapse'); colexp('leerversiculo','expand'); colexp('ocultarversiculo','colapse');\" id=\"ocultarversiculo\" style=\"display:none;\">Ocultar vers\u00edculo <\/p>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"versiculotexto\" id=\"versiculotexto\" style=\"display:none;\">\n<p>                        <b>25:24<\/b>   \u00bbDespu\u00e9s lleg\u00f3 el que hab\u00eda recibido s\u00f3lo mil monedas. \u001c Se\u00f1or \u0014 explic\u00f3\u0014 , yo sab\u00eda que usted es un hombre duro, que cosecha donde no ha sembrado y recoge donde no ha esparcido. <b>25:25<\/b>   As\u00ed que tuve miedo, y fui y escond\u00ed su dinero en la tierra. Mire, aqu\u00ed tiene lo que es suyo.\u001d                          <\/p>\n<p>                        <b>Leer todo el capitulo<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"texto\">\n<p>                    En la confesi\u00f3n de este tercer siervo encontramos una de las razones por las cuales muchos ministerios no prosperan. El amo no neg\u00f3 que \u00e9l fuera un hombre que segaba donde no sembraba, ni tampoco que recog\u00eda donde no esparc\u00eda. Pero estas caracter\u00edsticas, lejos de inspirar al siervo, le infundieron miedo porque ve\u00eda en ellas las marcas de un hombre duro. Su visi\u00f3n errada del amo es lo que le llev\u00f3 al fracaso. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"justify\">El miedo no inspira, ni nos motiva a tomar riesgos. El miedo paraliza. Cuando el temor se apodera de nuestros corazones las cosas a nuestro alrededor dejan de tener su correcta perspectiva y comienzan a parecer obst\u00e1culos insuperables. Creemos que cualquier paso que tomamos va a terminar en el fracaso y acabamos por no hacer nada. Este siervo, que estaba convencido de que su amo era un hombre duro, ten\u00eda m\u00e1s miedo del castigo que pod\u00eda recibir que de cualquier otra cosa.<\/p>\n<p> Creemos que cualquier paso que tomamos va a terminar en el fracaso y acabamos por no hacer nada. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"justify\">He observado con frecuencia que como pastores intentamos movilizar a nuestra gente usando el miedo o la culpa. Les decimos que si ellos no asumen la responsabilidad por tal o cual ministerio, nadie lo har\u00e1. Terminan aceptando esa responsabilidad sin la convicci\u00f3n profunda de que esto es algo que Dios desea para sus vidas. Desde el primer d\u00eda, entonces, ese ministerio est\u00e1 destinado al fracaso. La persona no la inici\u00f3 con una motivaci\u00f3n sana, y sus acciones lo van a delatar a cada momento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"justify\">La \u00fanica cosa que nos puede verdaderamente motivar a un ministerio sano es la seguridad de que somos amados por nuestro Padre celestial. Cuando nos movemos en su amor, podemos asumir los riesgos de \u00abinversiones\u00bb que podr\u00edan fracasar, porque sabemos que nuestra relaci\u00f3n no est\u00e1 en juego. Avanzamos confiadamente en los proyectos que tenemos por delante, porque sabemos que su amor nos guiar\u00e1 y sostendr\u00e1 en los emprendimientos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"justify\">Note usted la manera en que ocurre la transici\u00f3n de Jes\u00fas de una vida secreta a la vida p\u00fablica del ministerio. Cuando sali\u00f3 de las aguas, se oy\u00f3 una voz de los cielos, que dijo: Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia (Mat 3.17). Antes de que comenzara la tarea para la cual hab\u00eda sido enviado, el Padre estaba expresando al Hijo su amor incondicional. Todos los cuestionamientos, las dificultades, y aun las traiciones que le esperaban en el futuro no iban a neutralizar la fuerza de esta relaci\u00f3n entre Padre e Hijo. \u00a1C\u00f3mo no sentirse, entonces, libre para avanzar confiado por el camino que se le hab\u00eda marcado! <\/p>\n<p><b>Para pensar:<\/b>\u00bfQu\u00e9 cosas lo motivan a usted a servir al Se\u00f1or? \u00bfC\u00f3mo logra motivar a la gente que est\u00e1 trabajando con usted? \u00bfSaben ellos que son amados? \u00bfQu\u00e9 cosas puede hacer para que ellos sepan que aun si fracasan usted los seguir\u00e1 amando y respaldando?<\/p>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"pie\">\u00a9 Copyright 2010, DesarrolloCristiano.com, todos los derechos reservados.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Christopher Shaw La \u00fanica cosa que nos puede motivar verdaderamente a un ministerio sano es la seguridad de que somos amados por nuestro Padre celestial. Vers\u00edculo: Mateo 25:24-25 Leer vers\u00edculo Ocultar vers\u00edculo 25:24 \u00bbDespu\u00e9s lleg\u00f3 el que hab\u00eda recibido s\u00f3lo mil monedas. \u001c Se\u00f1or \u0014 explic\u00f3\u0014 , yo sab\u00eda que usted es un hombre &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/motivaciones-que-matan\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abMotivaciones que matan\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-23604","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23604","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=23604"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23604\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=23604"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=23604"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=23604"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}