{"id":23607,"date":"2016-04-05T14:34:59","date_gmt":"2016-04-05T19:34:59","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/lo-que-marca-la-diferencia\/"},"modified":"2016-04-05T14:34:59","modified_gmt":"2016-04-05T19:34:59","slug":"lo-que-marca-la-diferencia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/lo-que-marca-la-diferencia\/","title":{"rendered":"Lo que marca la diferencia"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Christopher Shaw<\/p>\n<p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">Nuestro ministerio impactar\u00e1 la vida de quienes ministramos si vivimos en permanente relaci\u00f3n con el Padre<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"versiculo\"><b>Vers\u00edculo:<\/b> 1 Samuel 17:34-35                    <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"link\" onclick=\"colexp('versiculotexto','expand'); colexp('leerversiculo','colapse'); colexp('ocultarversiculo','expand'); \" id=\"leerversiculo\">Leer vers\u00edculo <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"link\" onclick=\"colexp('versiculotexto','colapse'); colexp('leerversiculo','expand'); colexp('ocultarversiculo','colapse');\" id=\"ocultarversiculo\" style=\"display:none;\">Ocultar vers\u00edculo <\/p>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"versiculotexto\" id=\"versiculotexto\" style=\"display:none;\">\n<p>                        <b>17:34<\/b>   David le respondi\u00f3: __A m\u00ed me toca cuidar el reba\u00f1o de mi padre. Cuando un le\u00f3n o un oso viene y se lleva una oveja del reba\u00f1o, <b>17:35<\/b>   yo lo persigo y lo golpeo hasta que suelta la presa. Y si el animal me ataca, lo sigo golpeando hasta matarlo.                         <\/p>\n<p>                        <b>Leer todo el capitulo<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"texto\">\n<p>                    No hay duda que David demostr\u00f3 singular valent\u00eda frente al desaf\u00edo que presentaba el gigante de Gat. Todo un ej\u00e9rcito acobardado hab\u00eda experimentado d\u00eda tras d\u00eda la humillaci\u00f3n de escuchar el reto del Filisteo, proferida con abundantes insultos contra los Israelitas y su Dios. Solamente el joven pastor se hab\u00eda animado a responder.   Sin perder de vista esta tremenda demostraci\u00f3n de coraje, miremos por un momento la explicaci\u00f3n que David ofrece al rey Sa\u00fal. Esta no era la primera vez que se enfrentaba a situaciones adversas. Muchas veces, mientras pastoreaba las ovejas de su padre, hab\u00eda tenido que defenderlas del ataque de un oso o un le\u00f3n. De modo que hacerle frente a situaciones de extremo peligro no era algo desconocido para David. El l\u00edder que aspira a ser efectivo en p\u00fablico, debe cultivar las cualidades que necesita para ser eficiente cuando est\u00e1 a solas. Es precisamente en este detalle que encontramos un importante principio de liderazgo. David ahora saldr\u00eda a pelear frente a todo un ej\u00e9rcito que observar\u00eda con suma atenci\u00f3n la haza\u00f1a del joven pastor. Era su primer combate en p\u00fablico. La preparaci\u00f3n para este momento, sin embargo, hab\u00eda transcurrido en completa soledad, solamente en presencia de sus ovejas. David se propon\u00eda ahora hacer lo que muchas veces hab\u00eda hecho en privado, a solas.  El l\u00edder que aspira a ser efectivo en p\u00fablico, debe cultivar las cualidades que necesita para ministrar eficazmente cuando est\u00e1 a solas. Lo que somos en p\u00fablico solamente impactar\u00e1 la vida de las personas que nos observan cuando est\u00e9 respaldado por una vida secreta de devoci\u00f3n y compromiso lejos de la mirada de las multitudes. Es por esta raz\u00f3n que muchos l\u00edderes no logran m\u00e1s que hacer pasar un buen momento al pueblo de Dios. Su forma de ministrar puede ser muy llamativa, pero carece de impacto porque su vida no posee ese grado de santidad y compromiso que solamente se puede cultivar fuera del \u00e1mbito p\u00fablico.  El Esp\u00edritu, quien toma realmente nuestro esfuerzo y lo usa para tocar la vida de otros, solamente fluye a trav\u00e9s de esas personas que viven una vida de comuni\u00f3n permanente con Dios, y no de aquellos que solamente practican la santidad cuando est\u00e1n en el ojo p\u00fablico.  Para pensar:\u00bfComo es su vida cuando est\u00e1 a solas y nadie lo est\u00e1 mirando? \u00bfHace la mismas cosas que hace cuando otros le est\u00e1n observando? El verdadero usted no es el que ven los dem\u00e1s, sino lo que usted es en su vida secreta. \u00bfQu\u00e9 pasos puede tomar para cerrar la brecha entre lo que es en p\u00fablico y lo que es en privado?\n                    <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"pie\">\u00a9Copyright 2010, DesarrolloCristiano.com. Todos los derechos reservados.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Christopher Shaw Nuestro ministerio impactar\u00e1 la vida de quienes ministramos si vivimos en permanente relaci\u00f3n con el Padre Vers\u00edculo: 1 Samuel 17:34-35 Leer vers\u00edculo Ocultar vers\u00edculo 17:34 David le respondi\u00f3: __A m\u00ed me toca cuidar el reba\u00f1o de mi padre. Cuando un le\u00f3n o un oso viene y se lleva una oveja del reba\u00f1o, &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/lo-que-marca-la-diferencia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLo que marca la diferencia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-23607","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23607","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=23607"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23607\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=23607"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=23607"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=23607"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}