{"id":23613,"date":"2016-04-05T14:35:18","date_gmt":"2016-04-05T19:35:18","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/nada-imposible-2\/"},"modified":"2016-04-05T14:35:18","modified_gmt":"2016-04-05T19:35:18","slug":"nada-imposible-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/nada-imposible-2\/","title":{"rendered":"Nada imposible"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Christopher Shaw<\/p>\n<p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">El hombre sabio y la mujer entendida saben que el Se\u00f1or no puede ser contenido ni explicado por los m\u00e1s sofisticados procesos de razonamiento disponibles al ser humano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"versiculo\"><b>Vers\u00edculo:<\/b> Lucas 1:26-38                    <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"link\" onclick=\"colexp('versiculotexto','expand'); colexp('leerversiculo','colapse'); colexp('ocultarversiculo','expand'); \" id=\"leerversiculo\">Leer vers\u00edculo <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"link\" onclick=\"colexp('versiculotexto','colapse'); colexp('leerversiculo','expand'); colexp('ocultarversiculo','colapse');\" id=\"ocultarversiculo\" style=\"display:none;\">Ocultar vers\u00edculo <\/p>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"versiculotexto\" id=\"versiculotexto\" style=\"display:none;\">\n<p>                        <b>1:26<\/b>   A los seis meses, Dios envi\u00f3 al \u00e1ngel Gabriel a Nazaret, pueblo de Galilea, <b>1:27<\/b>   a visitar a una joven virgen comprometida para casarse con un hombre que se llamaba Jos\u00e9, descendiente de David. La virgen se llamaba Mar\u00eda. <b>1:28<\/b>   El \u00e1ngel se acerc\u00f3 a ella y le dijo: __\u00a1Te saludo, t\u00fa que has recibido el favor de Dios! El Se\u00f1or est\u00e1 contigo.<b>1:29<\/b>   Ante estas palabras, Mar\u00eda se perturb\u00f3, y se preguntaba qu\u00e9 podr\u00eda significar este saludo.<b>1:30<\/b>   No tengas miedo, Mar\u00eda; Dios te ha concedido su favor \u0014 le dijo el \u00e1ngel\u0014 . <b>1:31<\/b>   Quedar\u00e1s encinta y dar\u00e1s a luz un hijo, y le pondr\u00e1s por nombre Jes\u00fas. <b>1:32<\/b>   \u00c9l ser\u00e1 un gran hombre, y lo llamar\u00e1n Hijo del Alt\u00edsimo. Dios el Se\u00f1or le dar\u00e1 el trono de su padre David, <b>1:33<\/b>   y reinar\u00e1 sobre el pueblo de Jacob para siempre. Su reinado no tendr\u00e1 fin.<b>1:34<\/b>   \u00bfC\u00f3mo podr\u00e1 suceder esto \u0014 le pregunt\u00f3 Mar\u00eda al \u00e1ngel\u0014 , puesto que soy virgen? <b>1:35<\/b>   El Esp\u00edritu Santo vendr\u00e1 sobre ti, y el poder del Alt\u00edsimo te cubrir\u00e1 con su sombra. As\u00ed que al santo ni\u00f1o que va a nacer lo llamar\u00e1n Hijo de Dios. <b>1:36<\/b>   Tambi\u00e9n tu parienta Elisabet va a tener un hijo en su vejez; de hecho, la que dec\u00edan que era est\u00e9ril ya est\u00e1 en el sexto mes de embarazo. <b>1:37<\/b>   Porque para Dios no hay nada imposible.<b>1:38<\/b>   Aqu\u00ed tienes a la sierva del Se\u00f1or \u0014 contest\u00f3 Mar\u00eda\u0014 . Que \u00e9l haga conmigo como me has dicho. Con esto, el \u00e1ngel la dej\u00f3.                         <\/p>\n<p>                        <b>Leer todo el capitulo<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"texto\">\n<p>El anuncio del \u00e1ngel a Mar\u00eda produce en ella confusi\u00f3n: \u00ab\u00bfC\u00f3mo ser\u00e1 esto, puesto que soy virgen?\u00bb Su pregunta, muy similar a la de Zacar\u00edas, no aparenta que su origen sea falta de fe, pues el \u00e1ngel no la reprende. M\u00e1s bien, le proporciona algunos detalles adicionales: \u00abEl Esp\u00edritu Santo vendr\u00e1 sobre ti, y el poder del Alt\u00edsimo te cubrir\u00e1 con su sombra; por eso lo santo que nacer\u00e1 ser\u00e1 llamado Hijo de Dios\u00bb. Creo que una de las razones por las que el Se\u00f1or muchas veces no ofrece explicaciones es porque estas solamente despertar\u00e1n en nosotros nuevas preguntas. No podemos escapar del hecho de que la palabra de Dios desconcierta y perturba. Sus propuestas producen una franca incomodidad en nosotros porque sus proyectos se salen por completo de lo que consideramos natural o apropiado. Muchos a\u00f1os antes de este incidente el profeta Isa\u00edas hab\u00eda declarado de parte del Se\u00f1or: \u00abmis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos\u00bb (55.8).Sus propuestas producen una franca incomodidad en nosotros porque sus proyectos se salen por completo de lo que consideramos natural. La declaraci\u00f3n descarta por completo la posibilidad de que la forma en que procede el Se\u00f1or no es m\u00e1s que una versi\u00f3n perfeccionada de las mejores intenciones de los hombres. Sus caminos no guardan ninguna similitud con los nuestros, a pesar de que con frecuencia el dios que mostramos al mundo pareciera andar por los mismos caminos que nosotros. Nuestro enojo es tambi\u00e9n su enojo y desaprueba a las mismas personas que nosotros desaprobamos. Tiene un coraz\u00f3n igual de mezquino y miserable que los hombres y dedica la mayor\u00eda de sus esfuerzos a trabajar para el beneficio de unos pocos.  El Dios que env\u00eda al \u00e1ngel Gabriel no es ese dios. Su obrar se sale por completo de todo lo que conocemos o podamos imaginar siquiera. No entendemos qu\u00e9 es lo que ve en nosotros, ni tampoco por qu\u00e9 escogi\u00f3 acercase para invitarnos a caminar con \u00e9l. Acostumbrados a movernos en una cultura que exige una explicaci\u00f3n l\u00f3gica y razonable para todas nuestras actividades, nos descoloca encontrarnos frente a un Dios que descarta por completo los sistemas que tanta seguridad nos proveen. Un embarazo por obra del Esp\u00edritu Santo sigue siendo tan incre\u00edble hoy como lo debe de haber sido para Mar\u00eda hace dos mil a\u00f1os. El principio que rige el accionar del Alt\u00edsimo, sin embargo, es el mismo para toda la eternidad: \u00abninguna cosa ser\u00e1 imposible para Dios\u00bb. El hombre sabio y la mujer entendida saben que el Se\u00f1or no puede ser contenido ni explicado por los m\u00e1s sofisticados procesos de razonamiento disponibles al ser humano. Por esto, no descarta nunca la posibilidad de ser sorprendido por su accionar. Una y otra vez descubrir\u00e1 que \u00e9l rompe por completo las leyes naturales que gobiernan y limitan la actividad de los que habitamos este planeta.  Entregarse a \u00e9l no es una invitaci\u00f3n a no pensar, sino a entender que nuestros pensamientos son extremadamente limitados a la hora de entender su proceder. Vivir por fe no es creer que \u00e9l lo puede hacer todo, sino saber que cuando Dios escoge ponerse en marcha no existe situaci\u00f3n alguna que pueda constituirse en un obst\u00e1culo para su obrar. PARA&#160;PENSAR: Para el devocional de ma\u00f1ana vuelva a leer el relato de la visita de Gabriel a Mar\u00eda. Procure identificar lo que representaba para Mar\u00eda entrar en el plan de Dios. \u00bfDe qu\u00e9 forma respondi\u00f3 ella al proyecto celestial?<\/p>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"pie\">\u00a9Copyright 2010, DesarrolloCristiano.com. Todos los derechos reservados.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Christopher Shaw El hombre sabio y la mujer entendida saben que el Se\u00f1or no puede ser contenido ni explicado por los m\u00e1s sofisticados procesos de razonamiento disponibles al ser humano. Vers\u00edculo: Lucas 1:26-38 Leer vers\u00edculo Ocultar vers\u00edculo 1:26 A los seis meses, Dios envi\u00f3 al \u00e1ngel Gabriel a Nazaret, pueblo de Galilea, 1:27 a &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/nada-imposible-2\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abNada imposible\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-23613","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23613","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=23613"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23613\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=23613"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=23613"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=23613"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}