{"id":23621,"date":"2016-04-05T14:35:42","date_gmt":"2016-04-05T19:35:42","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-gloria-del-senor\/"},"modified":"2016-04-05T14:35:42","modified_gmt":"2016-04-05T19:35:42","slug":"la-gloria-del-senor","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-gloria-del-senor\/","title":{"rendered":"\u00a1La gloria del Se\u00f1or!"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Christopher Shaw<\/p>\n<p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">Su buena voluntad, a diferencia de nuestros criterios tan selectivos y exclusivistas, no deja afuera a nadie, algo que frecuentemente ofende nuestras sensibilidades.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"versiculo\"><b>Vers\u00edculo:<\/b> Lucas 2:1-21                    <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"link\" onclick=\"colexp('versiculotexto','expand'); colexp('leerversiculo','colapse'); colexp('ocultarversiculo','expand'); \" id=\"leerversiculo\">Leer vers\u00edculo <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"link\" onclick=\"colexp('versiculotexto','colapse'); colexp('leerversiculo','expand'); colexp('ocultarversiculo','colapse');\" id=\"ocultarversiculo\" style=\"display:none;\">Ocultar vers\u00edculo <\/p>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"versiculotexto\" id=\"versiculotexto\" style=\"display:none;\">\n<p>                        <b>2:1<\/b>   Por aquellos d\u00edas Augusto *C\u00e9sar decret\u00f3 que se levantara un censo en todo el imperio romano. <b>2:2<\/b>   (Este primer censo se efectu\u00f3 cuando Cirenio gobernaba en Siria.) <b>2:3<\/b>   As\u00ed que iban todos a inscribirse, cada cual a su propio pueblo.<b>2:4<\/b>   Tambi\u00e9n Jos\u00e9, que era descendiente del rey David, subi\u00f3 de Nazaret, ciudad de Galilea, a Judea. Fue a Bel\u00e9n, la ciudad de David, <b>2:5<\/b>   para inscribirse junto con Mar\u00eda su esposa. Ella se encontraba encinta <b>2:6<\/b>   y, mientras estaban all\u00ed, se le cumpli\u00f3 el tiempo. <b>2:7<\/b>   As\u00ed que dio a luz a su hijo primog\u00e9nito. Lo envolvi\u00f3 en pa\u00f1ales y lo acost\u00f3 en un pesebre, porque no hab\u00eda lugar para ellos en la posada. <b>2:8<\/b>   En esa misma regi\u00f3n hab\u00eda unos pastores que pasaban la noche en el campo, turn\u00e1ndose para cuidar sus reba\u00f1os. <b>2:9<\/b>   Sucedi\u00f3 que un \u00e1ngel del Se\u00f1or se les apareci\u00f3. La gloria del Se\u00f1or los envolvi\u00f3 en su luz, y se llenaron de temor. <b>2:10<\/b>   Pero el \u00e1ngel les dijo: \u00abNo tengan miedo. Miren que les traigo buenas *noticias que ser\u00e1n motivo de mucha alegr\u00eda para todo el pueblo. <b>2:11<\/b>   Hoy les ha nacido en la ciudad de David un Salvador, que es *Cristo el Se\u00f1or. <b>2:12<\/b>   Esto les servir\u00e1 de se\u00f1al: Encontrar\u00e1n a un ni\u00f1o envuelto en pa\u00f1ales y acostado en un pesebre.\u00bb<b>2:13<\/b>   De repente apareci\u00f3 una multitud de \u00e1ngeles del cielo, que alababan a Dios y dec\u00edan:<b>2:14<\/b>   \u00abGloria a Dios en las alturas, y en la tierra paz a los que gozan de su buena voluntad.\u00bb <b>2:15<\/b>   Cuando los \u00e1ngeles se fueron al cielo, los pastores se dijeron unos a otros: \u00abVamos a Bel\u00e9n, a ver esto que ha pasado y que el Se\u00f1or nos ha dado a conocer.\u00bb<b>2:16<\/b>   As\u00ed que fueron de prisa y encontraron a Mar\u00eda y a Jos\u00e9, y al ni\u00f1o que estaba acostado en el pesebre. <b>2:17<\/b>   Cuando vieron al ni\u00f1o, contaron lo que les hab\u00edan dicho acerca de \u00e9l, <b>2:18<\/b>   y cuantos lo oyeron se asombraron de lo que los pastores dec\u00edan. <b>2:19<\/b>   Mar\u00eda, por su parte, guardaba todas estas cosas en su coraz\u00f3n y meditaba acerca de ellas. <b>2:20<\/b>   Los pastores regresaron glorificando y alabando a Dios por lo que hab\u00edan visto y o\u00eddo, pues todo sucedi\u00f3 tal como se les hab\u00eda dicho. <b>2:21<\/b>   Cuando se cumplieron los ocho d\u00edas y fueron a circuncidarlo, lo llamaron Jes\u00fas, nombre que el \u00e1ngel le hab\u00eda puesto antes de que fuera concebido.                        <\/p>\n<p>                        <b>Leer todo el capitulo<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"texto\">\n<p>Un \u00e1ngel calm\u00f3 los temores de los pastores, anunciando que hab\u00eda llegado el Enviado que tanto tiempo hab\u00eda esperado el pueblo de Israel. A\u00fan mientras les hablaba, repentinamente, \u00abapareci\u00f3 con el \u00e1ngel una multitud de los ej\u00e9rcitos celestiales, alabando a Dios y diciendo: Gloria a Dios en las alturas, y en la tierra paz entre los hombres en quienes El se complace\u00bb (vv. 13\u201314&#160; -Versi\u00f3n de las Am\u00e9ricas). El relato es interesante porque nos ofrece una perspectiva celestial de la misi\u00f3n de Jes\u00fas. Da la sensaci\u00f3n de que los seres celestiales pr\u00e1cticamente no le dieron tiempo al \u00e1ngel a que termine de notificar a los pastores las buenas nuevas. Irrumpen sobre la escena con alabanzas y proclamas de la grandeza del Se\u00f1or, como si no pudieran contener algo que demanda, a toda costa, ser expresado a viva voz.El marcado contraste ente \u00e9l y nosotros es el que lleva a los \u00e1ngeles a esta incontenible adoraci\u00f3n, a proclamar con incontenible alegr\u00eda: \u00ab\u00a1Gloria a Dios en las alturas!\u00bb El asunto es que los que moran con Dios, en las alturas, comprenden cabalmente las implicaciones que acarrea la misi\u00f3n de Cristo, porque entienden cu\u00e1n absolutamente irredimible es la situaci\u00f3n del ser humano. No se apodera de nosotros el mismo sentimiento de asombro porque no somos conscientes de las verdaderas dimensiones que abarca el sacrificio del Se\u00f1or, ni de cu\u00e1n profundamente expresa su amor hacia nosotros. Las palabras de adoraci\u00f3n del coro angelical proclaman el deseo m\u00e1s profundo del coraz\u00f3n de Dios.  El compromiso de reestablecer la \u00abpaz\u00bb entre los hombres es un t\u00e9rmino mucho m\u00e1s complejo que la simple ausencia de conflictos. Hablar de paz, en su sentido b\u00edblico, es hablar de un estilo de vida que se caracteriza por plenitud e intensidad, una existencia que satisface los deseos m\u00e1s incomprensibles de nuestra humanidad, deseos que heredamos del mismo Se\u00f1or. No se relaciona tanto con la abundancia exterior, sino con una llenura interior, una realidad profunda que produce plenitud de gozo y sentido de prop\u00f3sito en el andar diario. Es, en un sentido, volver a vivir la vida en la dimensi\u00f3n plena que la primera pareja experiment\u00f3 en el Ed\u00e9n.  Restaurar en el hombre esta realidad es el fruto de su \u00abbuena voluntad\u00bb hacia nosotros. No lo mueve otra cosa que la generosidad de su esp\u00edritu, el darle forma visible a su misma esencia, que es la de ser ben\u00e9volo con aquellos que \u00e9l cre\u00f3. Esto es lo que Jes\u00fas llegar\u00eda a llamar la perfecci\u00f3n del Padre, una cualidad que lo lleva a ser \u00abbondadoso [aun] para con los ingratos y perversos\u00bb (Lc 6.35). Su buena voluntad, a diferencia de nuestros criterios tan selectivos y exclusivistas, no deja afuera a nadie, algo que frecuentemente ofende nuestras sensibilidades. El marcado contraste ente \u00e9l y nosotros es el que lleva a los \u00e1ngeles a esta incontenible adoraci\u00f3n, a proclamar con incontenible alegr\u00eda: \u00ab\u00a1Gloria a Dios en las alturas!\u00bb Los incalculables beneficios que hemos recibido porque Jes\u00fas escogi\u00f3 acercarse a nosotros debe llevarnos a unir nuestra voz a la del salmista, exclamando: \u00abTe exaltar\u00e9 mi Dios, oh Rey, y bendecir\u00e9 tu nombre eternamente y para siempre. Todos los d\u00edas te bendecir\u00e9,\u2028y alabar\u00e9 tu nombre eternamente y para siempre\u00bb (Sal 145.1\u20132).<\/p>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"pie\">\u00a9Copyright 2009, DesarrolloCristiano.com, todos los derechos reservados. <\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Christopher Shaw Su buena voluntad, a diferencia de nuestros criterios tan selectivos y exclusivistas, no deja afuera a nadie, algo que frecuentemente ofende nuestras sensibilidades. Vers\u00edculo: Lucas 2:1-21 Leer vers\u00edculo Ocultar vers\u00edculo 2:1 Por aquellos d\u00edas Augusto *C\u00e9sar decret\u00f3 que se levantara un censo en todo el imperio romano. 2:2 (Este primer censo se &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-gloria-del-senor\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00ab\u00a1La gloria del Se\u00f1or!\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-23621","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23621","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=23621"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23621\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=23621"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=23621"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=23621"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}