{"id":23629,"date":"2016-04-05T14:36:04","date_gmt":"2016-04-05T19:36:04","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/en-estos-tiempos\/"},"modified":"2016-04-05T14:36:04","modified_gmt":"2016-04-05T19:36:04","slug":"en-estos-tiempos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/en-estos-tiempos\/","title":{"rendered":"En estos tiempos"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Christopher Shaw<\/p>\n<p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">El deseo del Padre de conectarse con nosotros llega a su culminaci\u00f3n con la llegada de su Hijo<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"versiculo\"><b>Vers\u00edculo:<\/b> Hebreos 1:2                    <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"link\" onclick=\"colexp('versiculotexto','expand'); colexp('leerversiculo','colapse'); colexp('ocultarversiculo','expand'); \" id=\"leerversiculo\">Leer vers\u00edculo <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"link\" onclick=\"colexp('versiculotexto','colapse'); colexp('leerversiculo','expand'); colexp('ocultarversiculo','colapse');\" id=\"ocultarversiculo\" style=\"display:none;\">Ocultar vers\u00edculo <\/p>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"versiculotexto\" id=\"versiculotexto\" style=\"display:none;\">\n<p>                        <b>1:2<\/b>   en estos d\u00edas finales nos ha hablado por medio de su Hijo. A \u00e9ste lo design\u00f3 heredero de todo, y por medio de \u00e9l hizo el universo.                         <\/p>\n<p>                        <b>Leer todo el capitulo<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"texto\">\n<p>                    La llegada del Hijo de Dios representa la sublime culminaci\u00f3n del compromiso del Se\u00f1or de comunicarse con sus criaturas. A lo largo de los siglos habl\u00f3 por medio de muchos distinguidos mensajeros, hombres como Mois\u00e9s, Samuel, Nat\u00e1n, El\u00edas, Isa\u00edas, Am\u00f3s, Jerem\u00edas, Daniel y Ezequiel. Rindieron su humanidad a la vocaci\u00f3n que hab\u00edan recibido, lo que muchas veces los comprometi\u00f3 en intrincadas luchas con el pueblo de Dios y, en ocasiones, consigo mismos. No fueron pocas las ocasiones en las que se les llam\u00f3 a encarnar, de manera particular, el mensaje que deb\u00edan comunicar al pueblo. Este llamado les exig\u00eda que escogieran, una y otra vez, morir a sus propias perspectivas y a sus convicciones personales de c\u00f3mo llevar adelante el ministerio.  Jes\u00fas encarna lo mejor de la tradici\u00f3n de los grandes profetas del Antiguo Testamento.El pin\u00e1culo del amor de Dios se manifiesta por medio de la encarnaci\u00f3n de su propio Hijo. \u00a1Cu\u00e1nto nos debe de amar este Padre, que nunca ha estado dispuesto a desistir de su cometido, aun despu\u00e9s de experimentar siglos de rechazos, cuestionamientos, ingratitud y reproches!  Jes\u00fas resumi\u00f3 esta historia de desencantos y frustraciones con la par\u00e1bola de los labradores malvados. Frente al maltrato sucesivo a su mensajeros, el due\u00f1o de la vi\u00f1a, al final, opt\u00f3 por una decisi\u00f3n radical: \u00abEnviar\u00e9 a mi hijo amado; quiz\u00e1s a \u00e9l lo respetar\u00e1n\u00bb (Lucas 20.13 &#8211; nvi).  Sabemos de qu\u00e9 manera termin\u00f3 esa historia. Cometer\u00edamos, sin embargo, un tr\u00e1gico error si pens\u00e1ramos que la par\u00e1bola se refiere exclusivamente a Israel. La maldad de nuestros corazones nos hace uno con ese pueblo obstinado. Tambi\u00e9n en nosotros existe la rebelde inclinaci\u00f3n a no escuchar a Dios. De hecho, es precisamente esta postura la que impulsa al autor de Hebreos a compartir con nosotros un mensaje con cierto grado de urgencia: \u00ab\u00a1no seamos como nuestros antepasados! Prestemos atenci\u00f3n a lo que el Se\u00f1or nos est\u00e1 diciendo\u00bb.  La muerte de Jes\u00fas en la cruz no neutraliz\u00f3 uno de los prop\u00f3sitos centrales de su encarnaci\u00f3n: anunciar un mensaje de Buenas Nuevas a los hombres. Poco tiempo antes de morir fue capaz de declararle al Padre: \u00abYo les he dado las palabras que Me diste; y las recibieron, y entendieron que en verdad sal\u00ed de Ti, y creyeron que T\u00fa Me enviaste\u00bb (Juan 17.8 &#8211; nblh).  La frase resume el objetivo final por el que Dios desempe\u00f1\u00f3 tan intenso esfuerzo por comunicarse con nosotros. Su deseo no es solamente que escuchemos lo que tiene que decirnos, sino que entendamos el significado de esas palabras y acabemos creyendo en ellas.   No hemos entendido cu\u00e1n fundamentales son las creencias almacenadas en nuestro coraz\u00f3n para el rumbo que le damos a nuestra vida. Nuestras convicciones acerca de qui\u00e9nes somos, qui\u00e9n es Dios y cu\u00e1l es la vida a la que \u00e9l nos ha llamado moldean la manera en que encaramos cada momento de nuestra existencia. Por esto, resulta tan vital escuchar lo que Dios quiere hablarnos. Recibir su Palabra es, literalmente, asunto de vida o muerte.\n                    <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"pie\">\u00a9 Desarrollo Cristiano Internacional 2013. Se reservan todos los derechos<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Christopher Shaw El deseo del Padre de conectarse con nosotros llega a su culminaci\u00f3n con la llegada de su Hijo Vers\u00edculo: Hebreos 1:2 Leer vers\u00edculo Ocultar vers\u00edculo 1:2 en estos d\u00edas finales nos ha hablado por medio de su Hijo. 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