{"id":23640,"date":"2016-04-05T14:36:35","date_gmt":"2016-04-05T19:36:35","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/perfeccionado\/"},"modified":"2016-04-05T14:36:35","modified_gmt":"2016-04-05T19:36:35","slug":"perfeccionado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/perfeccionado\/","title":{"rendered":"Perfeccionado"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Christopher Shaw<\/p>\n<p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">La perfecci\u00f3n de Jes\u00fas est\u00e1 relacionada a su capacidad de llevar adelante la misi\u00f3n encomendada<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"versiculo\"><b>Vers\u00edculo:<\/b> Hebreos 2:10                    <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"link\" onclick=\"colexp('versiculotexto','expand'); colexp('leerversiculo','colapse'); colexp('ocultarversiculo','expand'); \" id=\"leerversiculo\">Leer vers\u00edculo <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"link\" onclick=\"colexp('versiculotexto','colapse'); colexp('leerversiculo','expand'); colexp('ocultarversiculo','colapse');\" id=\"ocultarversiculo\" style=\"display:none;\">Ocultar vers\u00edculo <\/p>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"versiculotexto\" id=\"versiculotexto\" style=\"display:none;\">\n<p>                        <b>2:10<\/b>   En efecto, a fin de llevar a muchos hijos a la gloria, conven\u00eda que Dios, para quien y por medio de quien todo existe, *perfeccionara mediante el sufrimiento al autor de la salvaci\u00f3n de ellos.                         <\/p>\n<p>                        <b>Leer todo el capitulo<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"texto\">\n<p>                    El concepto de la perfecci\u00f3n se emplea con frecuencia en el Nuevo Testamento. Santiago, por ejemplo, se\u00f1ala que uno de los prop\u00f3sitos de las pruebas es que lleguemos a ser perfectos, sin que nos falte nada (Stg 1.4). El ap\u00f3stol Pablo declara que su meta es llegar a \u00abpresentar a todo hombre perfecto en Cristo Jes\u00fas\u00bb (Col 1.28). Del mismo modo se\u00f1ala que la funci\u00f3n de los ap\u00f3stoles, profetas, evangelistas, pastores y maestros que han sido dados a la iglesia es \u00abperfeccionar\u00bb a los santos para la obra del ministerio (Ef 4.12).  La perfecci\u00f3n de la cual hacen menci\u00f3n, sin embargo, no guarda relaci\u00f3n con el concepto que hoy en d\u00eda manejamos. Para nosotros la perfecci\u00f3n describe un estado en el que algo o alguien no posea ning\u00fan defecto. En las Escrituras, sin embargo, la palabra perfecci\u00f3n se refiere a que una persona o proyecto se alinea completamente con la voluntad de Dios. Es decir, est\u00e1 cumpliendo \u00aba la perfecci\u00f3n\u00bb el prop\u00f3sito para el que fue creado.  Al afirmar el autor de Hebreos que Cristo fue perfeccionado no tiene en mente que existieran fallas en Jes\u00fas que deb\u00edan erradicarse de su persona. M\u00e1s bien significa que, encontr\u00e1ndose en la condici\u00f3n de humano, fue pro completo preparado para la misi\u00f3n que se le hab\u00eda encomendado, que era entregar su vida para redimir a la humanidad perdida.  La herramienta que con m\u00e1s frecuencia emplea el Se\u00f1or para lograr la perfecci\u00f3n es el sufrimiento. Cumple en nosotros la misma funci\u00f3n que el fuego en la purificaci\u00f3n de un metal. El calor calienta de tal manera el mineral que comienza a separarse el metal de la roca que la envuelve. Cuando el proceso se completa se lograr\u00e1 extraer del recipiente el metal puro, sin ning\u00fan resto de la roca que antiguamente la conten\u00eda. No existen en \u00c9l resistencia alguna a ser dirigido por el Padre. La imagen m\u00e1s dram\u00e1tica de este proceso de sufrimiento en la vida de Jes\u00fas la encontramos en su paso por Getseman\u00ed. Experimenta, en su humanidad, la misma lucha que nosotros sentimos: hacer o no hacer la voluntad de Dios. Una intensa batalla se libra en los recesos m\u00e1s rec\u00f3nditos de su persona y, eventualmente, emerge en paz. Ha decidido rendirse por completo a la voluntad del Padre.  Es en esta condici\u00f3n de obediencia absoluta que se encuentra en el estado \u00f3ptimo para ser un instrumento \u00fatil en las manos del Padre. No existen en \u00e9l vestigios de resistencia a ser dirigido y va, con completa docilidad, por el camino que el Padre ha escogido para \u00e9l.   Nosotros, como colaboradores en la obra que \u00e9l lleva adelante, podemos esperar un proceso similar en nuestra vida. Por medio de una diversidad de pruebas Dios ir\u00e1 quitando de nosotros toda impureza hasta que alcancemos esa bendita condici\u00f3n en la que nuestro \u00fanico deseo sea hacer lo que a \u00e9l le agrada.   &#160;\n                    <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"pie\">\u00a9 Desarrollo Cristiano Internacional 2013. Todos los derechos reservados.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Christopher Shaw La perfecci\u00f3n de Jes\u00fas est\u00e1 relacionada a su capacidad de llevar adelante la misi\u00f3n encomendada Vers\u00edculo: Hebreos 2:10 Leer vers\u00edculo Ocultar vers\u00edculo 2:10 En efecto, a fin de llevar a muchos hijos a la gloria, conven\u00eda que Dios, para quien y por medio de quien todo existe, *perfeccionara mediante el sufrimiento al &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/perfeccionado\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abPerfeccionado\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-23640","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23640","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=23640"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23640\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=23640"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=23640"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=23640"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}