{"id":23641,"date":"2016-04-05T14:36:37","date_gmt":"2016-04-05T19:36:37","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/inusual-poder\/"},"modified":"2016-04-05T14:36:37","modified_gmt":"2016-04-05T19:36:37","slug":"inusual-poder","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/inusual-poder\/","title":{"rendered":"Inusual poder"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Christopher Shaw<\/p>\n<p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">El \u00edntimo conocimiento que posee de nuestra condici\u00f3n humana convierte a Cristo en el compa\u00f1ero ideal<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"versiculo\"><b>Vers\u00edculo:<\/b> Hebreos 2:18                    <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"link\" onclick=\"colexp('versiculotexto','expand'); colexp('leerversiculo','colapse'); colexp('ocultarversiculo','expand'); \" id=\"leerversiculo\">Leer vers\u00edculo <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"link\" onclick=\"colexp('versiculotexto','colapse'); colexp('leerversiculo','expand'); colexp('ocultarversiculo','colapse');\" id=\"ocultarversiculo\" style=\"display:none;\">Ocultar vers\u00edculo <\/p>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"versiculotexto\" id=\"versiculotexto\" style=\"display:none;\">\n<p>                        <b>2:18<\/b>   Por haber sufrido \u00e9l mismo la *tentaci\u00f3n, puede socorrer a los que son tentados.                        <\/p>\n<p>                        <b>Leer todo el capitulo<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"texto\">\n<p>                    El autor concluye sus argumentos resaltando dos elementos distintivos de la figura del Mes\u00edas. En primer lugar se\u00f1ala que el sufrimiento fue motivo de tentaci\u00f3n en la vida del Se\u00f1or.  No dudo de que muchos otros asuntos tambi\u00e9n pueden convertirse en fuente de tentaci\u00f3n para nosotros, sin que necesariamente impliquen pasar por momentos de angustia. La seducci\u00f3n de ser deshonesto para aumentar las ganancias o la de ceder ante las insinuaciones sexuales de quien no es nuestro c\u00f3nyuge, por ejemplo, se disfrazan de inocencia. Nada prueba tan profundamente el esp\u00edritu del ser humano, sin embargo, como el sufrimiento.  No son las particulares causas de este sufrimiento las que lo tornan dif\u00edcil de sobrellevarlo. Es indistinto si se trata de una injusticia, una enfermedad, una deuda impagable o la muerte de un ser querido. La dificultad de perseverar en medio del sufrimiento radica en nuestra baja tolerancia al dolor que nos produce. Podemos adaptarnos a situaciones de sufrimiento, pero nunca llegamos a sentir paz cuando nos rodean circunstancias angustiantes. En lo m\u00e1s profundo de nuestro ser no podemos dejar de sentir creemos algo en la vida ha dejado de funcionar correctamente para que se haya producido esta situaci\u00f3n, que consideramos inmerecida. La dificultad de perseverar en medio del sufrimiento radica en nuestra baja tolerancia al dolor que nos produce. El sufrimiento, entonces, es la experiencia que m\u00e1s nos invita a renegar de nuestro llamado, a transformar nuestro dolor en reproches y amargura contra aquel que consideramos culpable de lo que vivimos. Solamente las personas de una inusual talla espiritual logran mantenerse firmes y erguidoa en medio de situaciones que doblegar\u00edan a la mayor\u00eda. Jes\u00fas sinti\u00f3, en lo \u00edntimo de su coraz\u00f3n, las m\u00e1s intensas batallas para evadir situaciones de dolor. Ninguna escena ilustra tan claramente la feroz tentaci\u00f3n que enfrent\u00f3 como su experiencia en el jard\u00edn de Getseman\u00ed. Por su propia confesi\u00f3n reconoci\u00f3 que estaba \u00abangustiado hasta el punto de la muerte\u00bb. La clase de lucha que se requiere para sobreponerse a esta sensaci\u00f3n abrumadora de dolor no es externa. No se libra con frases envalentonadas, ni con declaraciones osadas. M\u00e1s bien requiere de una f\u00e9rrea disciplina para \u00abtomar cautivo todo pensamiento\u00bb a la obediencia del Padre. Su \u00edntimo conocimiento de los mecanismos que entran en juego en situaciones de crisis convierten a Cristo en la persona id\u00f3nea para socorrer a quienes atraviesan por la misma agon\u00eda. Su experiencia, en carne propia, de la intensidad de esta lucha lo convierten en el compa\u00f1ero ideal para socorrer a los que se sienten tentados a ceder ante el sufrimiento. Este punto no es menor. No son los fuertes, ni los que creen que no est\u00e1n expuestos a ninguna tentaci\u00f3n los que requieren ayuda. Son los que, entre l\u00e1grimas, confiesan estar angustiados \u00abhasta el punto de la muerte\u00bb. A estos socorre Aquel cuyo coraz\u00f3n es, y siempre ser\u00e1, fuente de intensa e inagotable compasi\u00f3n.&#160;\n                    <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"pie\">\u00a9 Desarrollo Cristiano Internacional 2013. Se reservan todos los derechos<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Christopher Shaw El \u00edntimo conocimiento que posee de nuestra condici\u00f3n humana convierte a Cristo en el compa\u00f1ero ideal Vers\u00edculo: Hebreos 2:18 Leer vers\u00edculo Ocultar vers\u00edculo 2:18 Por haber sufrido \u00e9l mismo la *tentaci\u00f3n, puede socorrer a los que son tentados. 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