{"id":23647,"date":"2016-04-05T14:36:54","date_gmt":"2016-04-05T19:36:54","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/conocer-sus-caminos\/"},"modified":"2016-04-05T14:36:54","modified_gmt":"2016-04-05T19:36:54","slug":"conocer-sus-caminos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/conocer-sus-caminos\/","title":{"rendered":"Conocer sus caminos"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Christopher Shaw<\/p>\n<p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">Las obras del Se\u00f1or nos ofrecen valiosas pistas acerca de qui\u00e9n es \u00e9l<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"versiculo\"><b>Vers\u00edculo:<\/b> Hebreos 3:9-10                    <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"link\" onclick=\"colexp('versiculotexto','expand'); colexp('leerversiculo','colapse'); colexp('ocultarversiculo','expand'); \" id=\"leerversiculo\">Leer vers\u00edculo <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"link\" onclick=\"colexp('versiculotexto','colapse'); colexp('leerversiculo','expand'); colexp('ocultarversiculo','colapse');\" id=\"ocultarversiculo\" style=\"display:none;\">Ocultar vers\u00edculo <\/p>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"versiculotexto\" id=\"versiculotexto\" style=\"display:none;\">\n<p>                        <b>3:9<\/b>   All\u00ed sus antepasados me *tentaron y me pusieron a prueba, a pesar de haber visto mis obras cuarenta a\u00f1os.<b>3:10<\/b>   Por eso me enoj\u00e9 con aquella generaci\u00f3n, y dije: \u001c Siempre se descarr\u00eda su coraz\u00f3n, y no han reconocido mis caminos.\u001d                         <\/p>\n<p>                        <b>Leer todo el capitulo<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"texto\">\n<p>                    En el verso 1 del cap\u00edtulo 2 el autor nos ha advertido sobre el peligro de extraviarnos del camino. Ahora nos ilustra esta experiencia con el desafortunado ejemplo de la generaci\u00f3n que transit\u00f3 cuarenta a\u00f1os en el desierto.  Durante esas cuatro d\u00e9cadas vieron las obras de Jehov\u00e1, pero no arribaron al destino natural que propon\u00eda esa experiencia: conocer los caminos de Dios. Al contrario, empleando una cita de Salmos 95, el autor se\u00f1ala lo que el Se\u00f1or afirma sobre Israel: \u00abSiempre se descarr\u00eda su coraz\u00f3n, y no han reconocido mis caminos\u00bb (10 \u2013 NVI).Nada revela con tanta nitidez lo que somos como nuestras acciones.  Quisiera que concentremos la mirada en esta frase \u00abno han reconocido mis caminos\u00bb. Durante cuarenta a\u00f1os el Se\u00f1or obr\u00f3 en medio del pueblo. El prop\u00f3sito de estas obras era que ellos pudieran descubrir el coraz\u00f3n del Dios, pues nada revela con tanta nitidez lo que somos como nuestras acciones. Por esto, cuando Dios desea evaluar una vida, sondea el coraz\u00f3n y examina los pensamientos, para darle a cada uno seg\u00fan sus acciones y seg\u00fan el fruto de sus obras (Jer 17.10). Del mismo modo Jes\u00fas se atrevi\u00f3 a declarar a sus disc\u00edpulos, frente a las interminables objeciones de los fariseos: \u00abPor sus frutos los conocer\u00e1n\u00bb.  Cuando el Se\u00f1or declar\u00f3 que aquella generaci\u00f3n no conoci\u00f3 sus caminos no se refer\u00eda a una ruta geogr\u00e1fica, sino a un estilo de vida. Es decir, no afirma que los israelitas no supieron darle a sus obras la lectura correcta. No lograron descifrar lo que cada una de esas obras revelaba acerca del coraz\u00f3n misericordioso, tierno y compasivo del Dios que los hab\u00eda sacado de Egipto. Cuando los prob\u00f3 en Meriba su desconocimiento del coraz\u00f3n de Dios los condujo, indefectiblemente, hacia el reproche y la recriminaci\u00f3n.  Si intentamos entender a Dios por la forma en que procede, quedaremos perplejos. Cuando Zacar\u00edas, por ejemplo, dud\u00f3 de que su esposa quedar\u00eda embarazada, el Se\u00f1or lo disciplin\u00f3 dej\u00e1ndolo en silencio por un periodo que dur\u00f3 al menos un a\u00f1o. Cuando Mar\u00eda le formul\u00f3 la misma pregunta al \u00e1ngel, recibi\u00f3 una paciente explicaci\u00f3n. Dos casos id\u00e9nticos, con desenlaces completamente diferentes. \u00a1Los caminos del Se\u00f1or no son los nuestros!   Las obras del Se\u00f1or, en cambio, son la ventana a trav\u00e9s de la cual podemos llegar a saber quien es \u00e9l. Este es el conocimiento que nos salva en tiempos de angustia.   Es por esto que el autor de Proverbios se atreve a declarar: \u00abEl nombre del Se\u00f1or es torre fuerte, a ella corre el justo y est\u00e1 a salvo\u00bb. El nombre, en la cultura hebrea, representa la esencia de la identidad de una persona. En tiempos de crisis, los santos enumeran, confiados, los atributos que distinguen a Dios de todos los dioses sobre la tierra. Con este ejercicio colman la fe y alejan todo temor y duda que quiera arrebatarles la paz.&#160;\n                    <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"pie\">\u00a9 Desarrollo Cristiano Internacional 2013. Se reservan todos los derechos<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Christopher Shaw Las obras del Se\u00f1or nos ofrecen valiosas pistas acerca de qui\u00e9n es \u00e9l Vers\u00edculo: Hebreos 3:9-10 Leer vers\u00edculo Ocultar vers\u00edculo 3:9 All\u00ed sus antepasados me *tentaron y me pusieron a prueba, a pesar de haber visto mis obras cuarenta a\u00f1os.3:10 Por eso me enoj\u00e9 con aquella generaci\u00f3n, y dije: \u001c Siempre se &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/conocer-sus-caminos\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abConocer sus caminos\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-23647","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23647","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=23647"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23647\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=23647"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=23647"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=23647"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}