{"id":23648,"date":"2016-04-05T14:36:57","date_gmt":"2016-04-05T19:36:57","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/excluidos\/"},"modified":"2016-04-05T14:36:57","modified_gmt":"2016-04-05T19:36:57","slug":"excluidos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/excluidos\/","title":{"rendered":"Exclu\u00eddos"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Christopher Shaw<\/p>\n<p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">El volver, una y otra vez por el mismo camino, puede tener consecuencias tr\u00e1gicas para nuestra vida<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"versiculo\"><b>Vers\u00edculo:<\/b> Hebreos 3:10-11                    <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"link\" onclick=\"colexp('versiculotexto','expand'); colexp('leerversiculo','colapse'); colexp('ocultarversiculo','expand'); \" id=\"leerversiculo\">Leer vers\u00edculo <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"link\" onclick=\"colexp('versiculotexto','colapse'); colexp('leerversiculo','expand'); colexp('ocultarversiculo','colapse');\" id=\"ocultarversiculo\" style=\"display:none;\">Ocultar vers\u00edculo <\/p>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"versiculotexto\" id=\"versiculotexto\" style=\"display:none;\">\n<p>                        <b>3:10<\/b>   Por eso me enoj\u00e9 con aquella generaci\u00f3n, y dije: \u001c Siempre se descarr\u00eda su coraz\u00f3n, y no han reconocido mis caminos.\u001d <b>3:11<\/b>   As\u00ed que, en mi enojo, hice este juramento: \u001c Jam\u00e1s entrar\u00e1n en mi reposo.\u001d  \u00bb                         <\/p>\n<p>                        <b>Leer todo el capitulo<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"texto\">\n<p>                    El desviarse ocasionalmente del camino es una experiencia com\u00fan a todos los cristianos. Tal como lo describe Pablo en la Carta a los Romanos, muchas veces acabamos haciendo lo que no queremos hacer, y lo que quer\u00edamos hacer no lo hacemos. Es el precio de la interminable lucha entre el esp\u00edritu, que desea, y la carne, que es d\u00e9bil.   El pueblo que transit\u00f3 por el desierto, sin embargo, convirti\u00f3 la experiencia ocasional en un estilo de vida. \u00abSiempre se desv\u00edan en su coraz\u00f3n\u00bb. Existe en ello una obstinaci\u00f3n por desatender las instrucciones del Se\u00f1or que resulta exasperante. Al ser reiterativo el pecado se vuelve mucho m\u00e1s dif\u00edcil encontrar para \u00e9l un justificativo. Existe aqu\u00ed una notable carencia a la hora de reflexionar sobre el camino recorrido y aprender de los errores cometidos. Israel convirti\u00f3 la rebeld\u00eda en estilo de vida. El Se\u00f1or confiesa haber arribado al fastidio con esa generaci\u00f3n. No pretendo identificar el momento en que la misericordia y la paciencia del Se\u00f1or se convierten en disgusto. No obstante, resulta conveniente tener presente la tr\u00e1gica historia de Sa\u00fal. En un momento su obstinada rebeld\u00eda provoc\u00f3 en Dios una decisi\u00f3n radical: \u00abEl Esp\u00edritu del&#160;Se\u00f1or se apart\u00f3 de Sa\u00fal, y un esp\u00edritu malo de parte del Se\u00f1or&#160;lo atormentaba\u00bb (1Sa 16.14 \u2013 NBLH).  Sencillamente no es bueno postergar el tiempo de la correcci\u00f3n.  El Salmo 81 revela el camino que Dios suele recorrer con aquellos hijos que no quieren que los corrija. Los entrega a la dureza de su propio coraz\u00f3n y los deja andar en sus propias intrigas (12).   Solamente aquellos que entienden la verdadera naturaleza torcida del coraz\u00f3n humano saben cu\u00e1n grave es esta decisi\u00f3n. Es como si, ante los caprichos de un ni\u00f1o, lo dej\u00e1ramos comer un frasco entero de mermelada, o que metiera los dedos en la toma el\u00e9ctrica. El hecho es que precisamente por ser ni\u00f1o no sabe lo que le conviene. Por esa misma raz\u00f3n necesita padres que lo gu\u00eden. El problema es que la mayor\u00eda de los ni\u00f1os desconocen el nivel de su propia ignorancia y por eso insisten en hacer las cosas a su manera.  En el caso de los israelitas el Se\u00f1or jur\u00f3 que no entrar\u00edan en su reposo. Esta disciplina se refiere a un padecimiento mucho m\u00e1s desolador que quedar excluidos de la abundancia que Dios le hab\u00eda reservado a Israel en la tierra prometida. Esta falta de reposo se refiere a la insatisfacci\u00f3n que resulta de convivir con el vac\u00edo y la angustia que trae la falta de comuni\u00f3n con el Creador. Es convertir en la permanente sensaci\u00f3n de miedo e incomodidad que experimentaron Ad\u00e1n y Eva inmediatamente despu\u00e9s de comer del fruto prohibido. Es quedar librado a la propia sabidur\u00eda de uno mismo, con la que solamente los verdaderamente necios se creen capaces de salir adelante solos.  Si el precio para disfrutar del bendito reposo que resulta de estar en paz con Dios es una experiencia de correcci\u00f3n, \u00a1somos m\u00e1s que afortunados! Abramos nuestros corazones a la tierna disciplina de nuestro buen Padre celestial. &#160;\n                    <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"pie\">\u00a9 Desarrollo Cristiano Internacional 2013. Se reservan todos los derechos.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Christopher Shaw El volver, una y otra vez por el mismo camino, puede tener consecuencias tr\u00e1gicas para nuestra vida Vers\u00edculo: Hebreos 3:10-11 Leer vers\u00edculo Ocultar vers\u00edculo 3:10 Por eso me enoj\u00e9 con aquella generaci\u00f3n, y dije: \u001c Siempre se descarr\u00eda su coraz\u00f3n, y no han reconocido mis caminos.\u001d 3:11 As\u00ed que, en mi enojo, &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/excluidos\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abExclu\u00eddos\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-23648","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23648","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=23648"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23648\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=23648"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=23648"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=23648"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}