{"id":23650,"date":"2016-04-05T14:37:04","date_gmt":"2016-04-05T19:37:04","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/una-voz-amiga\/"},"modified":"2016-04-05T14:37:04","modified_gmt":"2016-04-05T19:37:04","slug":"una-voz-amiga","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/una-voz-amiga\/","title":{"rendered":"Una voz amiga"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Christopher Shaw<\/p>\n<p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">Cuando el compromiso de otros con Cristo los impulsa a animarnos por el camino somos verdaderamente afortunados<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"versiculo\"><b>Vers\u00edculo:<\/b> Hebreos 3:13                    <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"link\" onclick=\"colexp('versiculotexto','expand'); colexp('leerversiculo','colapse'); colexp('ocultarversiculo','expand'); \" id=\"leerversiculo\">Leer vers\u00edculo <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"link\" onclick=\"colexp('versiculotexto','colapse'); colexp('leerversiculo','expand'); colexp('ocultarversiculo','colapse');\" id=\"ocultarversiculo\" style=\"display:none;\">Ocultar vers\u00edculo <\/p>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"versiculotexto\" id=\"versiculotexto\" style=\"display:none;\">\n<p>                        <b>3:13<\/b>   M\u00e1s bien, mientras dure ese \u00abhoy\u00bb, an\u00edmense unos a otros cada d\u00eda, para que ninguno de ustedes se endurezca por el enga\u00f1o del pecado.                         <\/p>\n<p>                        <b>Leer todo el capitulo<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"texto\">\n<p>                    El autor de Hebreos nos presenta ahora uno de los elementos fundamentales para evitar este proceso de endurecimiento que conduce a que nos desviemos, en nuestros corazones, del camino se\u00f1alado. Se trata de una de las m\u00e1s notables p\u00e9rdidas en la Iglesia de nuestros tiempos, la voz de otra persona que hable la verdad a nuestra vida.  La versi\u00f3n moderna de la vida espiritual nos ha convencido de que una persona, sentada sola en una habitaci\u00f3n, con su Biblia y el h\u00e1bito de orar, logra echar mano de la vida abundante que Cristo ofrece para los suyos. Nuestras conversaciones con Dios son casi todas en singular: \u00abBendice mi vida Se\u00f1or\u00bb. \u00abAy\u00fadame con este problema, Se\u00f1or\u00bb. \u00abGu\u00edame a un mejor trabajo\u00bb. Es que, en estos tiempos en los que la religi\u00f3n gira en torno a la realizaci\u00f3n propia, nosotros nos hemos convertido en nuestra principal preocupaci\u00f3n. Abrigamos grandes deseos de experimentar la plena bendici\u00f3n de Dios, pero no nos quita mucho sue\u00f1o el que no la vivan las personas en nuestro c\u00edrculo de influencia. La vida espiritual se vive en plenitud cuando somos parte de una comunidad de fe   Los autores Nuevo Testamento, siguiendo la iniciativa de Cristo de formar disc\u00edpulos en grupo, escribieron a sus lectores en plural. Las exhortaciones y las promesas que comunicaron las dirigieron a muchos. Salvo en los casos puntuales de Filem\u00f3n, Timoteo y Tito, las cartas se escribieron a grupos de creyentes que compart\u00edan la fe en una misma ciudad: Galacia, \u00c9feso o Tesal\u00f3nica. Se esperaba que la carta fuera compartida en grupo y que todos se comprometieran a ayudarse, los unos a los otros, a crecer hacia la plenitud de la vida que Jes\u00fas ofrece a los suyos.&#160;En este esp\u00edritu llega la exhortaci\u00f3n que hoy ocupa nuestra reflexi\u00f3n: \u00abexh\u00f3rtense los unos a los otros cada d\u00eda, mientras todav\u00eda se dice: \u00abHoy\u00bb\u00bb. La frase cada d\u00eda es de particular inter\u00e9s, pues de inmediato elimina la posibilidad de que esta actividad se restrinja solo a las reuniones formales que organice el grupo. M\u00e1s bien, traslada la exhortaci\u00f3n al \u00e1mbito de las actividades de nuestro quehacer cotidiano. All\u00ed experimentamos las luchas m\u00e1s intensas por mantenernos fieles a la Palabra. Y en ese contexto resultar\u00e1 especialmente oportuna la Palabra de \u00e1nimo de aquel que ve que asoma un esp\u00edritu de incredulidad en mi coraz\u00f3n.   \u00a1Qu\u00e9 bendici\u00f3n contar con hermanos y hermanas que nos acompa\u00f1an en nuestro peregrinaje! Y constituye a\u00fan mayor fortuna cuando algunos de ellos se animan a hablarnos la Palabra en el momento que m\u00e1s la precisamos. Con esta clase de gente vale la pena cultivar una relaci\u00f3n. Y si disfrutamos del beneficio de su tierna y oportuna correcci\u00f3n, tambi\u00e9n deber\u00edamos nosotros animarnos a ser esa clase de personas para ellos. As\u00ed deber\u00eda funcionar el cuerpo de Cristo.  &#160;\n                    <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"pie\">\u00a9 Desarrollo Cristiano Internacional 2013. Se reservan todos los derechos.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Christopher Shaw Cuando el compromiso de otros con Cristo los impulsa a animarnos por el camino somos verdaderamente afortunados Vers\u00edculo: Hebreos 3:13 Leer vers\u00edculo Ocultar vers\u00edculo 3:13 M\u00e1s bien, mientras dure ese \u00abhoy\u00bb, an\u00edmense unos a otros cada d\u00eda, para que ninguno de ustedes se endurezca por el enga\u00f1o del pecado. Leer todo el &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/una-voz-amiga\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abUna voz amiga\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-23650","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23650","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=23650"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23650\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=23650"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=23650"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=23650"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}