{"id":23651,"date":"2016-04-05T14:37:07","date_gmt":"2016-04-05T19:37:07","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/firmes-hasta-el-fin\/"},"modified":"2016-04-05T14:37:07","modified_gmt":"2016-04-05T19:37:07","slug":"firmes-hasta-el-fin","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/firmes-hasta-el-fin\/","title":{"rendered":"Firmes hasta el fin"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Christopher Shaw<\/p>\n<p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">La vida a la que hemos sido llamados requiere de que volvamos a escoger a Cristo cada d\u00eda<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"versiculo\"><b>Vers\u00edculo:<\/b> Hebreos 3:13-14                    <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"link\" onclick=\"colexp('versiculotexto','expand'); colexp('leerversiculo','colapse'); colexp('ocultarversiculo','expand'); \" id=\"leerversiculo\">Leer vers\u00edculo <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"link\" onclick=\"colexp('versiculotexto','colapse'); colexp('leerversiculo','expand'); colexp('ocultarversiculo','colapse');\" id=\"ocultarversiculo\" style=\"display:none;\">Ocultar vers\u00edculo <\/p>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"versiculotexto\" id=\"versiculotexto\" style=\"display:none;\">\n<p>                        <b>3:13<\/b>   M\u00e1s bien, mientras dure ese \u00abhoy\u00bb, an\u00edmense unos a otros cada d\u00eda, para que ninguno de ustedes se endurezca por el enga\u00f1o del pecado. <b>3:14<\/b>   Hemos llegado a tener parte con *Cristo, con tal que retengamos firme hasta el fin la confianza que tuvimos al principio.                         <\/p>\n<p>                        <b>Leer todo el capitulo<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"texto\">\n<p>                    El premio a nuestra fidelidad es que somos hechos part\u00edcipes de Cristo. Esto realmente es un maravilloso privilegio, porque nos abre una entrada amplia y generosa a todas las riquezas contenidas en la persona del Mes\u00edas. Accedemos a la comuni\u00f3n con el Padre; a la sabidur\u00eda y gracia para movernos con elegancia en medio de los desaf\u00edos que nos presenta la vida; y a la autoridad para confrontar, sin temor, los interminables esfuerzos del enemigo por desarticular el plan de Dios para nuestra vida. No debemos olvidar, tampoco, que participar de Cristo tambi\u00e9n significa que somos introducidos en ese c\u00edrculo selecto de santos que han sufrido por causa de su nombre. El sufrimiento, tal como se\u00f1ala el autor de Hebreos, es la herramienta m\u00e1s efectiva empleada por el Padre para que alcancemos la perfecci\u00f3n para la que fuimos creados.  La condici\u00f3n para participar de Cristo es, como lo he se\u00f1alado en una reflexi\u00f3n anterior, retener hasta el fin el principio de nuestra seguridad. Con la figura de un caballo en una competencia h\u00edpica ilustr\u00e9 el significado de ese t\u00e9rmino. Podr\u00edamos pensar tambi\u00e9n en que sacamos a caminar un peque\u00f1o perro, sujetado con una correa. Repentinamente aparece otro perro, pero m\u00e1s grande, con actitud agresiva y aspecto feroz. Nuestra peque\u00f1a mascota se asusta e intenta huir. Sabemos que si lo soltamos correr\u00eda hacia la calle con el riesgo de que alg\u00fan veh\u00edculo lo atropelle. Debemos retenerlo, sujetarlo y transmitirle confianza, porque nosotros nos ocuparemos de defenderlo, si fuera necesario. Debemos sujetar nuestra fe cada vez que se siente amenazada por las circunstanciasEl ejercicio de nuestra vida espiritual nos desaf\u00eda a sujetar nuestra fe cada vez que se sienta amenazada por circunstancias que nos infunden miedo. No basta con lograr retener en una sola ocasi\u00f3n nuestra confianza. En esta postura, nos exhorta el autor de Hebreos, debemos permanecer hasta el fin. No deja oportunidad para dudar de lo que he se\u00f1alado en muchas oportunidades: que el premio no se le da al que se anot\u00f3 para participar en la carrera, ni para el que corri\u00f3 solo la mitad del recorrido, sino para la persona que logr\u00f3 cruzar la meta.   El enemigo por derrotar en el curso de esta larga carrera es el enga\u00f1o del pecado, el principal responsable del endurecimiento del coraz\u00f3n. El pecado consigue enga\u00f1arnos precisamente porque no es capaz de ofrecernos una lectura leg\u00edtima de la realidad. As\u00ed ocurre con la mirada con la que examinamos nuestro propio coraz\u00f3n, o con la que analizamos el mundo que nos rodea. El pecado siempre se las ingenia para mostrarnos precisamente lo que queremos ver.  El cristiano maduro ha desarrollado una sana desconfianza de su propia perspectiva de la vida. Prefiere apoyarse en la lectura acertada y confiable de la vida que ofrece la palabra de Dios. Sabe que aun cuando la vida parezca contradecir abiertamente las declaraciones de las Escrituras, la verdad no se encuentra en lo que vemos, sino en lo que ha hablado el Se\u00f1or. &#160;\n                    <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"pie\">\u00a9 Desarrollo Cristiano Internacional 2013. Se reservan todos los derechos<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Christopher Shaw La vida a la que hemos sido llamados requiere de que volvamos a escoger a Cristo cada d\u00eda Vers\u00edculo: Hebreos 3:13-14 Leer vers\u00edculo Ocultar vers\u00edculo 3:13 M\u00e1s bien, mientras dure ese \u00abhoy\u00bb, an\u00edmense unos a otros cada d\u00eda, para que ninguno de ustedes se endurezca por el enga\u00f1o del pecado. 3:14 Hemos &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/firmes-hasta-el-fin\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abFirmes hasta el fin\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-23651","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23651","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=23651"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23651\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=23651"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=23651"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=23651"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}