{"id":23654,"date":"2016-04-05T14:37:16","date_gmt":"2016-04-05T19:37:16","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/reposo\/"},"modified":"2016-04-05T14:37:16","modified_gmt":"2016-04-05T19:37:16","slug":"reposo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/reposo\/","title":{"rendered":"Reposo"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Christopher Shaw<\/p>\n<p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">La realidad espiritual del ser humano determina el grado de reposo que disfruta<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"versiculo\"><b>Vers\u00edculo:<\/b> Hebreos 4:3                    <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"link\" onclick=\"colexp('versiculotexto','expand'); colexp('leerversiculo','colapse'); colexp('ocultarversiculo','expand'); \" id=\"leerversiculo\">Leer vers\u00edculo <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"link\" onclick=\"colexp('versiculotexto','colapse'); colexp('leerversiculo','expand'); colexp('ocultarversiculo','colapse');\" id=\"ocultarversiculo\" style=\"display:none;\">Ocultar vers\u00edculo <\/p>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"versiculotexto\" id=\"versiculotexto\" style=\"display:none;\">\n<p>                        <b>4:3<\/b>   En tal reposo entramos los que somos creyentes, conforme Dios ha dicho: \u00abAs\u00ed que, en mi enojo, hice este juramento: \u001c Jam\u00e1s entrar\u00e1n en mi reposo.\u001d  \u00bb Es cierto que su trabajo qued\u00f3 terminado con la creaci\u00f3n del mundo,                         <\/p>\n<p>                        <b>Leer todo el capitulo<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"texto\">\n<p>                    A diferencia de la generaci\u00f3n que pereci\u00f3 en el desierto, los receptores de la ep\u00edstola a los Hebreos a\u00fan conservan la promesa de entrar en el reposo del Se\u00f1or. Esta invitaci\u00f3n permanece abierta a todos aquellos que se animan a creer la propuesta que Dios trae a sus vidas. Para gozar de sus beneficios deben sumarle el ingrediente indispensable que identificamos en la \u00faltima reflexi\u00f3n: fe.  La fe es la disposici\u00f3n de declarar confiable el Mensaje de Dios a\u00fan cuando las circunstancias nos provean abundantes evidencias que parezcan contradecir esta convicci\u00f3n. Fe es el coraje de mantener firme la certeza de un camino, cuando estamos rodeados de alternativas que resultan por dem\u00e1s atractivas a la hora de decidir hacia d\u00f3nde vamos a avanzar. El autor ha escogido utilizar un t\u00e9rmino para describir ese Mensaje: Buenas nuevas. Aunque normalmente lo asociamos con el Nuevo Testamento, el mensaje que viene del cielo siempre ha significado buenas noticias. Por medio del profeta Isa\u00edas el Se\u00f1or ordenaba: \u00abS\u00fabete a un alto monte, Oh Sion, portadora de buenas nuevas. Levanta con fuerza tu voz, Oh Jerusal\u00e9n, portadora de buenas nuevas; lev\u00e1ntala, no temas. Dile a las ciudades de Jud\u00e1: \u201cAqu\u00ed est\u00e1 su Dios\u201d\u00bb (Is 40.9). A\u00fan cuando el Se\u00f1or nos hable con severidad, su palabra siempre trae alivio.A\u00fan cuando el Se\u00f1or pueda dirigirnos palabras severas, de correcci\u00f3n o reprensi\u00f3n, siempre encierran la posibilidad de alivio, restauraci\u00f3n, iluminaci\u00f3n, sanidad, purificaci\u00f3n y plenitud. En este sentido, la palabra que escuch\u00f3 la generaci\u00f3n que pereci\u00f3 en el desierto fue tan buena como la que hemos vuelto a escuchar por boca del Hijo de Dios.  Es por esto que el ap\u00f3stol Santiago nos anima a recibir con mansedumbre la Palabra. Si nos resistimos a ese primer impulso de argumentar, la Palabra puede comenzar a realizar esa preciosa obra de transformaci\u00f3n en nuestro interior. Y esa obra, indefectiblemente nos conduce hacia ese lugar de quietud que resulta de estar en paz con nuestro Creador y nuestros semejantes.  En el caso de los israelitas, este lugar de reposo estaba relacionado tambi\u00e9n con un lugar geogr\u00e1fico, Cana\u00e1n. No obstante, el reposo tiene mucho m\u00e1s que ver con una realidad espiritual que con circunstancias favorables. Es posible, en medio de las peores tormentas y las m\u00e1s intensas luchas, experimentar este reposo espiritual, el mismo al que hace alusi\u00f3n David en su inmortal Salmo 23. La Palabra abre el camino para que el Se\u00f1or pastoree nuestros corazones. El fruto de ese pastoreo es acabar en lugares de delicados pastos, junto a aguas de reposo. Jes\u00fas se hace part\u00edcipe de esa obra pastoral en todos los que viven bajo el agobio de intentar llevar por s\u00ed mismos, insoportables cargas. Si se acercan a \u00e9l, para compartir con \u00e9l el motivo de su cansancio, encontrar\u00e1n que en la intimidad de la comuni\u00f3n comienzan a disfrutar de este mismo reposo, dulce y renovador.  &#160;\n                    <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"pie\">\u00a9 Desarrollo Cristiano Internacional 2013. Se reservan todos los derechos.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Christopher Shaw La realidad espiritual del ser humano determina el grado de reposo que disfruta Vers\u00edculo: Hebreos 4:3 Leer vers\u00edculo Ocultar vers\u00edculo 4:3 En tal reposo entramos los que somos creyentes, conforme Dios ha dicho: \u00abAs\u00ed que, en mi enojo, hice este juramento: \u001c Jam\u00e1s entrar\u00e1n en mi reposo.\u001d \u00bb Es cierto que su &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/reposo\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abReposo\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-23654","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23654","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=23654"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23654\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=23654"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=23654"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=23654"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}