{"id":23662,"date":"2016-04-05T14:37:38","date_gmt":"2016-04-05T19:37:38","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mega-sumo-sacerdote\/"},"modified":"2016-04-05T14:37:38","modified_gmt":"2016-04-05T19:37:38","slug":"mega-sumo-sacerdote","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mega-sumo-sacerdote\/","title":{"rendered":"Mega Sumo Sacerdote"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Christopher Shaw<\/p>\n<p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">En la persona de Jes\u00fas tenemos un Sumo Sacerdote como ning\u00fan otro que jam\u00e1s haya existido<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"versiculo\"><b>Vers\u00edculo:<\/b> Hebreos 4:14-15                    <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"link\" onclick=\"colexp('versiculotexto','expand'); colexp('leerversiculo','colapse'); colexp('ocultarversiculo','expand'); \" id=\"leerversiculo\">Leer vers\u00edculo <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"link\" onclick=\"colexp('versiculotexto','colapse'); colexp('leerversiculo','expand'); colexp('ocultarversiculo','colapse');\" id=\"ocultarversiculo\" style=\"display:none;\">Ocultar vers\u00edculo <\/p>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"versiculotexto\" id=\"versiculotexto\" style=\"display:none;\">\n<p>                        <b>4:14<\/b>   Por lo tanto, ya que en Jes\u00fas, el Hijo de Dios, tenemos un gran sumo sacerdote que ha atravesado los cielos, aferr\u00e9monos a la fe que profesamos. <b>4:15<\/b>   Porque no tenemos un sumo sacerdote incapaz de compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que ha sido *tentado en todo de la misma manera que nosotros, aunque sin pecado.                         <\/p>\n<p>                        <b>Leer todo el capitulo<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"texto\">\n<p>                    Una vez m\u00e1s, en el texto de hoy, nos encontramos frente a la frase \u00abaferr\u00e9monos a la fe que profesamos\u00bb. Recordamos que esta representa un llamado a amarrar la fe, a sujetarla con firmeza, a no permitir que huya ante las amenazas que presenta la vida cotidiana.  El autor a\u00f1ade un argumento a esta exhortaci\u00f3n. Debemos retener nuestra fe porque tenemos un gran Sumo Sacerdote que puede ayudarnos en nuestra debilidad.  Al hablar de Jes\u00fas emplea un t\u00e9rmino que ha cobrado renovada vigencia en nuestros tiempos: mega. La palabra \u00abmega\u00bb se refiere a algo potente, inmenso, extraordinario. Es decir, Jes\u00fas es el GRAN Sumo Sacerdote, el representante m\u00e1s distinguido y excelente que jam\u00e1s haya ocupado este rol. El Sumo Sacerdote entraba a la presencia de Dios, por un breve instante, una vez por a\u00f1o. Jes\u00fas, en cambio, ha trascendido los cielos y est\u00e1 en la presencia del Padre por la eternidad. Desde ese lugar de incre\u00edble intimidad y cercan\u00eda con el Dios de toda misericordia, puede representar admirablemente nuestras necesidades ante Aquel que decide el destino de todo ser viviente. Frente a la batalla por retener la fe contamos con la asistencia de un sacerdote sin igual.Debemos, entonces, retener nuestra fe, no solamente porque de esa manera lograremos mantener alineado el curso de nuestras vidas con los prop\u00f3sitos del Eterno. Tambi\u00e9n debemos hacerlo porque, frente a la batalla que inevitablemente representa sujetar la fe, contamos con la asistencia de uno que ha peleado las mismas batallas que nosotros, que conoce personalmente las debilidades de la carne y que ha escuchado las seductoras propuestas del enemigo para elegir otro camino, en lugar del que Dios ha se\u00f1alado.&#160;Ese Sumo Sacerdote, Jes\u00fas, est\u00e1 ubicado en un lugar sin igual, para prestarnos apoyo. Antes de ascender al cielo anunci\u00f3 a sus disc\u00edpulos que TODA autoridad le hab\u00eda sido otorgada en los cielos, y tambi\u00e9n sobre la Tierra. Esta declaraci\u00f3n no deja lugar a dudas: No existe situaci\u00f3n alguna, por m\u00e1s desesperante que nos parezca, en la que \u00e9l no pueda intervenir. Y no solamente esto, sino que esa autoridad le da la posibilidad de revertir, de manera dram\u00e1tica, las circunstancias m\u00e1s adversas.   No obstante esta incre\u00edble ventaja, muchos de nosotros cedemos frente a la desesperaci\u00f3n. Analizamos con cuidado todos los \u00e1ngulos de la situaci\u00f3n en la que nos encontramos y arribamos a lo que creemos es una conclusi\u00f3n irrefutable: No hay esperanza de que esto se revierta.  En este momento cobra fuerza la exhortaci\u00f3n del autor de Hebreos: RETENGAMOS nuestra confianza. No permitamos que huya de nuestro esp\u00edritu. Con un esp\u00edritu de osada valent\u00eda atrev\u00e1monos a declarar que Dios es fiel para intervenir en nuestras circunstancias. Creamos que sus prop\u00f3sitos para nosotros son buenos. Demos gracias, por adelantado, porque \u00e9l desplegar\u00e1 su gloria en esta situaci\u00f3n, y har\u00e1 enmudecer a todos los que dudaron de su poder. Celebremos que \u00e9l siempre tiene la \u00faltima palabra en los asuntos que conciernen al rumbo de nuestras vidas.  &#160;\n                    <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"pie\">\u00a9 Desarrollo Cristiano Internacional 2013. Se reservan todos los derechos.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Christopher Shaw En la persona de Jes\u00fas tenemos un Sumo Sacerdote como ning\u00fan otro que jam\u00e1s haya existido Vers\u00edculo: Hebreos 4:14-15 Leer vers\u00edculo Ocultar vers\u00edculo 4:14 Por lo tanto, ya que en Jes\u00fas, el Hijo de Dios, tenemos un gran sumo sacerdote que ha atravesado los cielos, aferr\u00e9monos a la fe que profesamos. 4:15 &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mega-sumo-sacerdote\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abMega Sumo Sacerdote\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-23662","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23662","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=23662"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23662\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=23662"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=23662"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=23662"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}