{"id":23663,"date":"2016-04-05T14:37:40","date_gmt":"2016-04-05T19:37:40","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/ojos-que-ven-oidos-que-oyen\/"},"modified":"2016-04-05T14:37:40","modified_gmt":"2016-04-05T19:37:40","slug":"ojos-que-ven-oidos-que-oyen","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/ojos-que-ven-oidos-que-oyen\/","title":{"rendered":"Ojos que ven, O\u00eddos que oyen"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Christopher Shaw<\/p>\n<p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">Jes\u00fas est\u00e1 atento a nuestras necesidades porque las ha sufrido en carne propia<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"versiculo\"><b>Vers\u00edculo:<\/b> Hebreos 4:15                    <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"link\" onclick=\"colexp('versiculotexto','expand'); colexp('leerversiculo','colapse'); colexp('ocultarversiculo','expand'); \" id=\"leerversiculo\">Leer vers\u00edculo <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"link\" onclick=\"colexp('versiculotexto','colapse'); colexp('leerversiculo','expand'); colexp('ocultarversiculo','colapse');\" id=\"ocultarversiculo\" style=\"display:none;\">Ocultar vers\u00edculo <\/p>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"versiculotexto\" id=\"versiculotexto\" style=\"display:none;\">\n<p>                        <b>4:15<\/b>   Porque no tenemos un sumo sacerdote incapaz de compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que ha sido *tentado en todo de la misma manera que nosotros, aunque sin pecado.                         <\/p>\n<p>                        <b>Leer todo el capitulo<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"texto\">\n<p>                    En nuestro atribulado continente de Am\u00e9rica Latina una de las manifestaciones m\u00e1s comunes es la desesperanza de la poblaci\u00f3n. Somos testigos de robos, asaltos, cat\u00e1strofes naturales, injusticias y perjuicios que son el fruto de la corrupci\u00f3n de alg\u00fan funcionario. Inevitablemente, aparece alg\u00fan medio televisivo para entrevistar a las v\u00edctimas. Sin importar el pa\u00eds en el que haya sucedido la situaci\u00f3n, el reclamo es siempre el mismo: \u00abSolamente pedimos que alguien aparezca y nos ayude\u00bb.  Los ojos y el tono de voz con el que realizan este pedido delatan que, desde hace mucho tiempo, han perdido la esperanza de que alguien se compadezca de su situaci\u00f3n. Y mucho menos esperan una respuesta de parte de los funcionarios del gobierno. Tristemente, la denuncia del profeta Ezequiel tambi\u00e9n describe a muchos de los que ocupan cargos pol\u00edticos: \u00abUstedes beben la leche, se visten con la lana y matan a los mejores animales, pero dejan que sus reba\u00f1os pasen hambre. No han cuidado de las d\u00e9biles; no se han ocupado de las enfermas ni han vendado las heridas; no salieron a buscar a las descarriadas y perdidas. En cambio, las gobernaron con mano dura y con crueldad\u00bb (34.3-4 \u2013 NTV).  No hemos de sorprendernos que entre las personas que no han sido transformadas por la gracia y el amor de Dios existan estos niveles de indiferencia hacia los que m\u00e1s compasi\u00f3n necesitan. Esta otra de las manifestaciones que produce el pecado en nuestros corazones.  La desesperanza de la gente, no obstante, es desgarradora. Quiz\u00e1s esto es lo que percibi\u00f3 Jes\u00fas cuando mir\u00f3 a Jerusal\u00e9n y llor\u00f3 por ella. Se conmov\u00eda porque ve\u00eda a la gente como ovejas sin pastor.  El autor de Hebreos quiere que sepamos que la indiferencia que vemos en las autoridades terrenales es diametralmente opuesta al esp\u00edritu de tierna compasi\u00f3n que caracteriza a nuestro Gran Sumo Sacerdote. La palabra que emplea, en el griego, para describir esta capacidad es simpat\u00eda. El sentido original significa sufrir con otro, experimentar en carne propia la angustia del pr\u00f3jimo. Jes\u00fas nos puede socorrer porque \u00e9l tambi\u00e9n es uno de nosotros.La raz\u00f3n por la que Jes\u00fas puede hacer esto es porque \u00e9l tambi\u00e9n \u00abes del pueblo\u00bb. No se cr\u00edo en un palacio, ni disfrut\u00f3 de los privilegios y las comodidades que han acompa\u00f1ado la vida de muchos gobernantes. Vivi\u00f3 como uno m\u00e1s del pueblo. Comi\u00f3 la misma comida que nosotros y luch\u00f3 con las mismas dificultades que afrontamos d\u00eda tras d\u00eda. Ha gustado, en carne propia, el amargo sabor de la traici\u00f3n, el desencanto de ser valorado solamente por lo que pod\u00eda dar, la decepci\u00f3n de que sus mejores amigos se quedaran dormidos en el momento que m\u00e1s los necesitaba.&#160;  No existe situaci\u00f3n que estemos enfrentando que \u00e9l no pueda comprender. Y, en medio de la angustia y la aflicci\u00f3n, contar con alguien que nos entiende trae alivio a nuestra alma. Es uno de los regalos m\u00e1s preciosos que podemos recibir: saber que otro entiende nuestro dolor.  &#160;\n                    <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"pie\">\u00a9 Desarrollo Cristiano Internacional 2013. Se reservan todos los derechos.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Christopher Shaw Jes\u00fas est\u00e1 atento a nuestras necesidades porque las ha sufrido en carne propia Vers\u00edculo: Hebreos 4:15 Leer vers\u00edculo Ocultar vers\u00edculo 4:15 Porque no tenemos un sumo sacerdote incapaz de compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que ha sido *tentado en todo de la misma manera que nosotros, aunque sin pecado. 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