{"id":23667,"date":"2016-04-05T14:37:51","date_gmt":"2016-04-05T19:37:51","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/alto-honor\/"},"modified":"2016-04-05T14:37:51","modified_gmt":"2016-04-05T19:37:51","slug":"alto-honor","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/alto-honor\/","title":{"rendered":"Alto honor"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Christopher Shaw<\/p>\n<p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">El servir en el ministerio es un privilegio que solamente Dios puede conceder<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"versiculo\"><b>Vers\u00edculo:<\/b> Hebreos 5:4-5                    <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"link\" onclick=\"colexp('versiculotexto','expand'); colexp('leerversiculo','colapse'); colexp('ocultarversiculo','expand'); \" id=\"leerversiculo\">Leer vers\u00edculo <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"link\" onclick=\"colexp('versiculotexto','colapse'); colexp('leerversiculo','expand'); colexp('ocultarversiculo','colapse');\" id=\"ocultarversiculo\" style=\"display:none;\">Ocultar vers\u00edculo <\/p>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"versiculotexto\" id=\"versiculotexto\" style=\"display:none;\">\n<p>                        <b>5:4<\/b>   Nadie ocupa ese cargo por iniciativa propia; m\u00e1s bien, lo ocupa el que es llamado por Dios, como sucedi\u00f3 con Aar\u00f3n. <b>5:5<\/b>   Tampoco *Cristo se glorific\u00f3 a s\u00ed mismo haci\u00e9ndose sumo sacerdote, sino que Dios le dijo: \u00abT\u00fa eres mi hijo; hoy mismo te he engendrado.\u00bb                         <\/p>\n<p>                        <b>Leer todo el capitulo<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"texto\">\n<p>                    A lo largo de los a\u00f1os me he visto envuelto en conversaciones que son reiterativas. Alguien se me acerca y me dice que quiere ir a un Instituto o Seminario a estudiar \u00abpara recibirse de pastor\u00bb. La forma de abordar semejante decisi\u00f3n revela cu\u00e1nto ha impactado el modelo universitario sobre nuestra perspectiva acerca de una de las vocaciones m\u00e1s sagradas.  Si bien el autor de Hebreos se refiere a la figura del sacerdote, no deja lugar a duda de que el honor de servir como representante del pueblo ante Dios no descansa en manos de los hombres. La tarea de seleccionar a quienes van a desempe\u00f1ar esta tarea recae exclusivamente sobre la persona del Se\u00f1or. Aunque no observamos una ausencia de voluntarios y aspirantes para el rol, el Se\u00f1or es el que realiza el llamado. De esta manera, el Esp\u00edritu ordena a la iglesia de Antioqu\u00eda que separen a Pablo y a Bernab\u00e9. Del mismo modo el Ap\u00f3stol Pablo se\u00f1ala, en Efesios 4, que Cristo dio a la Iglesia ap\u00f3stoles, profetas, evangelistas, pastores y maestros.  Cuando no existe claridad sobre este punto es tentador comenzar a creer que uno le ha hecho un favor a Dios al involucrarse en los asuntos del Reino. Cuando nosotros somos los gestores de nuestra propia carrera resulta l\u00f3gico aspirar a alcanzar los lugares m\u00e1s altos dentro de ese medio. El honor de haber sido llamados es lo que impulsa el deseo de honrar al que llama.En la persona de Cristo, sin embargo, observamos el modelo con que trabaja el Padre. Jes\u00fas no escogi\u00f3 el rol, sino que le fue conferido el honor de ser Sumo Sacerdote. Y es precisamente la consciencia de este honor lo que le permite trabajar para la gloria de quien  se lo ha conferido.   Quiz\u00e1s esta es tambi\u00e9n una de las razones por las que la vida del rey David brilla con tanta intensidad, a pesar de sus muchos errores y desaciertos. A\u00fan cuando se encontraba en la c\u00faspide del poder, David jam\u00e1s olvid\u00f3 de d\u00f3nde lo hab\u00eda sacado el Se\u00f1or. Ten\u00eda consciencia de que no hab\u00eda sido m\u00e1s que un humilde pastor de ovejas y sin embargo Dios lo hab\u00eda acompa\u00f1ado toda la vida. Como resultado se convirti\u00f3 en una de las figuras m\u00e1s bellas e inspiradoras del Antiguo Testamento, un hombre \u00abconforme al coraz\u00f3n de Jehov\u00e1\u00bb.  Del mismo modo sucede en Jes\u00fas, la consciencia de que ha sido escogido para un alto honor le permite servir, de todo coraz\u00f3n, al que lo ha llamado. El resultado de esta abnegada dedicaci\u00f3n a su llamado es que el Padre lo corona de la gloria que no quiso buscar por sus propios medios. Esta gloria no consiste en los caprichos de la fama ni en los aplausos de las multitudes. Es un brillo que posee vida propia, de manera que trasciende el paso del tiempo, porque descansa sobre la aprobaci\u00f3n del Dios que cre\u00f3 los cielos y la Tierra. Por esta raz\u00f3n, la gloria de Cristo es sin igual. &#160;\n                    <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"pie\">\u00a9 Desarrollo Cristiano Internacional 2013. Se reservan todos los derechos.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Christopher Shaw El servir en el ministerio es un privilegio que solamente Dios puede conceder Vers\u00edculo: Hebreos 5:4-5 Leer vers\u00edculo Ocultar vers\u00edculo 5:4 Nadie ocupa ese cargo por iniciativa propia; m\u00e1s bien, lo ocupa el que es llamado por Dios, como sucedi\u00f3 con Aar\u00f3n. 5:5 Tampoco *Cristo se glorific\u00f3 a s\u00ed mismo haci\u00e9ndose sumo &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/alto-honor\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abAlto honor\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-23667","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23667","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=23667"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23667\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=23667"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=23667"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=23667"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}