{"id":23670,"date":"2016-04-05T14:37:59","date_gmt":"2016-04-05T19:37:59","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/capacitacion\/"},"modified":"2016-04-05T14:37:59","modified_gmt":"2016-04-05T19:37:59","slug":"capacitacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/capacitacion\/","title":{"rendered":"Capacitaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Christopher Shaw<\/p>\n<p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">El sufrimiento provee el mejor entorno para aprender obediencia<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"versiculo\"><b>Vers\u00edculo:<\/b> Hebreos 5:8-9                    <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"link\" onclick=\"colexp('versiculotexto','expand'); colexp('leerversiculo','colapse'); colexp('ocultarversiculo','expand'); \" id=\"leerversiculo\">Leer vers\u00edculo <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"link\" onclick=\"colexp('versiculotexto','colapse'); colexp('leerversiculo','expand'); colexp('ocultarversiculo','colapse');\" id=\"ocultarversiculo\" style=\"display:none;\">Ocultar vers\u00edculo <\/p>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"versiculotexto\" id=\"versiculotexto\" style=\"display:none;\">\n<p>                        <b>5:8<\/b>   Aunque era Hijo, mediante el sufrimiento aprendi\u00f3 a obedecer; <b>5:9<\/b>   y consumada su *perfecci\u00f3n, lleg\u00f3 a ser autor de salvaci\u00f3n eterna para todos los que le obedecen,                         <\/p>\n<p>                        <b>Leer todo el capitulo<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"texto\">\n<p>                    Me gusta la forma en que la Nueva Traducci\u00f3n Viviente presenta este texto: \u00abAunque era Hijo de Dios, Jes\u00fas aprendi\u00f3 obediencia por las cosas que sufri\u00f3. De ese modo, Dios lo hizo apto para ser el Sumo Sacerdote perfecto, y Jes\u00fas lleg\u00f3 a ser la fuente de salvaci\u00f3n eterna para todos los que le obedecen\u00bb.  La frase \u00abJes\u00fas aprendi\u00f3 obediencia\u00bb nos descoloca. Creemos que, por ser el Hijo de Dios, estaba exento de este proceso. Somos nosotros, los que hemos sido afectados por el pecado, quienes necesitamos de esta escuela. El mismo autor de Hebreos, sin embargo, nos aclar\u00f3 que Jes\u00fas, aunque parecido en todas las cosas a nosotros, estaba sin pecado (4.15).  La obediencia est\u00e1 \u00edntimamente ligada a uno de los regalos m\u00e1s preciosos que hemos recibido del Creador: la libertad. Ser libres implica que gozamos del privilegio de elegir, y este privilegio es el mismo para pecadores y no pecadores. No estamos obligados a transitar ning\u00fan camino que no hayamos previamente escogido. Esto no elimina, de ninguna manera, las consecuencias que puedan tener nuestras elecciones. Es uno de los contrapesos que impulsan el uso responsable de la libertad.  Y esta es, precisamente, una de las principales metas en la capacitaci\u00f3n de un siervo \u00fatil en las manos de Dios. Debe aprender a emplear con responsabilidad la libertad que ha recibido. Jes\u00fas, por lo tanto, no escap\u00f3 de la capacitaci\u00f3n que Dios ha reservado para todos aquellos que ha escogido incluir en sus proyectos. Cuanto m\u00e1s peso tenga la decisi\u00f3n mayor ser\u00e1 el r\u00e9dito espiritual que est\u00e1 en juego.La forma m\u00e1s eficaz de llevar adelante esta capacitaci\u00f3n es exponer al siervo a situaciones de sufrimiento. La obediencia no se aprende en un aula, o leyendo un libro acerca del tema. Se asimila en el contexto de las decisiones complejas que son parte de nuestra existencia terrenal. Y las oportunidades para el aprendizaje se multiplican cuando las decisiones a las que nos enfrentamos tienen mayor peso en el rumbo de nuestra vida. No est\u00e1 en juego lo mismo cuando elijo qu\u00e9 canal de televisi\u00f3n voy a mirar, que cuando decido si voy a operarme o no de un c\u00e1ncer maligno. Cu\u00e1nta m\u00e1s intensa y ag\u00f3nica sea la decisi\u00f3n, mayor ser\u00e1 la oportunidad de aprender obediencia. Es por esto que no encontramos un solo siervo de Dios que haya sido librado de la necesidad de transitar, al menos por un tiempo, por el camino del desierto, donde se purifican las intenciones del coraz\u00f3n.   La perfecci\u00f3n que produce este refinamiento no tiene que ver con ser libre del pecado. Se refiere, m\u00e1s bien, a alcanzar el estado \u00f3ptimo para cumplir el llamado que uno ha recibido. Por medio del sufrimiento, Jes\u00fas se convirti\u00f3 en el Sumo Sacerdote que el Padre necesitaba. Aunque descarg\u00f3 sobre su vida nuestros pecados, \u00e9l no dijo ni una sola palabra. Avanz\u00f3 hacia la cruz en obediencia absoluta, su mansedumbre es la marca de un hombre refinado en la escuela de Dios.  &#160;\n                    <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"pie\">\u00a9 Desarrollo Cristiano Internacional 2013. Se reservan todos los derechos<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Christopher Shaw El sufrimiento provee el mejor entorno para aprender obediencia Vers\u00edculo: Hebreos 5:8-9 Leer vers\u00edculo Ocultar vers\u00edculo 5:8 Aunque era Hijo, mediante el sufrimiento aprendi\u00f3 a obedecer; 5:9 y consumada su *perfecci\u00f3n, lleg\u00f3 a ser autor de salvaci\u00f3n eterna para todos los que le obedecen, Leer todo el capitulo Me gusta la forma &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/capacitacion\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abCapacitaci\u00f3n\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-23670","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23670","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=23670"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23670\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=23670"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=23670"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=23670"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}