{"id":23671,"date":"2016-04-05T14:38:04","date_gmt":"2016-04-05T19:38:04","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/problemas-de-comprension\/"},"modified":"2016-04-05T14:38:04","modified_gmt":"2016-04-05T19:38:04","slug":"problemas-de-comprension","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/problemas-de-comprension\/","title":{"rendered":"Problemas de comprensi\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Christopher Shaw<\/p>\n<p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">La comprensi\u00f3n de la verdad en el Reino se adquiere por medio de la vivencia, no el intelecto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"versiculo\"><b>Vers\u00edculo:<\/b> Hebreos 5:14                    <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"link\" onclick=\"colexp('versiculotexto','expand'); colexp('leerversiculo','colapse'); colexp('ocultarversiculo','expand'); \" id=\"leerversiculo\">Leer vers\u00edculo <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"link\" onclick=\"colexp('versiculotexto','colapse'); colexp('leerversiculo','expand'); colexp('ocultarversiculo','colapse');\" id=\"ocultarversiculo\" style=\"display:none;\">Ocultar vers\u00edculo <\/p>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"versiculotexto\" id=\"versiculotexto\" style=\"display:none;\">\n<p>                        <b>5:14<\/b>   En cambio, el alimento s\u00f3lido es para los adultos, para los que tienen la capacidad de distinguir entre lo bueno y lo malo, pues han ejercitado su facultad de percepci\u00f3n espiritual.                        <\/p>\n<p>                        <b>Leer todo el capitulo<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"texto\">\n<p>                    Aunque nos encontramos al final del cap\u00edtulo 5, aqu\u00ed se expone por primera vez el problema puntual que ha motivado al autor de Hebreos a escribir esta carta. Recordemos que abri\u00f3 la ep\u00edstola declarando que Dios nos ha hablado y que lo que ha dicho merece toda nuestra atenci\u00f3n porque es, literalmente, un asunto de vida o muerte.  El autor ahora identifica la dificultad que intenta vencer, por medio de cuidadosos argumentos: sus lectores tienen problemas para entender lo que les est\u00e1 explicando. Confiesa que el tema que desarrolla es complejo para exponer. La complejidad, sin embargo, no radica en el tema en s\u00ed. Ya he se\u00f1alado que cuando el Se\u00f1or decide hablar a nuestras vidas lo hace de tal manera que podamos entender claramente lo que nos est\u00e1 queriendo decir. No se anda con rodeos ni apela a esquivas alusiones que solamente los m\u00e1s inteligentes pueden entender.  La dificultad no radica en el tema, sino en los oyentes. El autor utiliza una palabra para describir su condici\u00f3n, que podr\u00eda traducirse como \u00abperezosos, lentos, pesados\u00bb. La imagen que mejor ilustra el t\u00e9rmino es la de una persona que intenta empujar una carreta que se ha atascado en el barro. El esfuerzo para moverla es intenso y los avances son muy frustrantes. Las ruedas avanzan unos metros y vuelven a quedar atrapadas en el lodo. La condici\u00f3n espiritual del coraz\u00f3n es el que entorpece la comprensi\u00f3n de la verdad.Esta es la sensaci\u00f3n que tiene el autor de Hebreos con sus lectores. La condici\u00f3n espiritual de sus corazones tornan complejo lo que deber\u00eda ser una tarea sencilla: explicar que en Jesucristo tenemos la respuesta a todas nuestras necesidades. Pero estos oyentes cargan con la pesada y enredada tradici\u00f3n de sus antepasados jud\u00edos.  Su frustraci\u00f3n me recuerda a infinidad de conversaciones que he tenido, en el \u00e1mbito de la consejer\u00eda pastoral, sobre diversos temas referidos a la vida espiritual. La soluci\u00f3n a muchas de nuestras dificultades es sencilla y requiere de un solo ingrediente: la obediencia. No obstante, muchas veces nos enredamos en complejos e innecesarios an\u00e1lisis de la factibilidad de que el camino sugerido produzca el resultado anhelado. Frustrados, exclamamos: \u00abpero es muy dif\u00edcil!\u00bb. Suelo recordarle a las personas que si esto fuera verdad Jes\u00fas jam\u00e1s hubiera dicho que para entrar al Reino deb\u00edamos convertirnos en ni\u00f1os.  Los temas no son complicados. Los que somos complicados somos nosotros y tenemos una irremediable tendencia a desconfiar de lo sencillo. Cuando la propuesta es demasiada simple nos sentimos en la obligaci\u00f3n de sumarle ingredientes que la vuelven m\u00e1s complicada. El verdadero problema, no obstante, es que no existe la tierra f\u00e9rtil sobre la cual puede caer la Palabra fresca de Dios. Necesitamos que, por medio del arrepentimiento y la humillaci\u00f3n, el Esp\u00edritu sintonice nuestros corazones a los principios del Reino. La actitud que espera de nosotros el Se\u00f1or, es la fe. La fe no cuestiona ni argumenta. Recibe, cree y act\u00faa. &#160;\n                    <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"pie\">\u00a9 Desarrollo Cristiano Internacional 2013. Se reservan todos los derechos.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Christopher Shaw La comprensi\u00f3n de la verdad en el Reino se adquiere por medio de la vivencia, no el intelecto. 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