{"id":23676,"date":"2016-04-05T14:38:18","date_gmt":"2016-04-05T19:38:18","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/tierra-fertil\/"},"modified":"2016-04-05T14:38:18","modified_gmt":"2016-04-05T19:38:18","slug":"tierra-fertil","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/tierra-fertil\/","title":{"rendered":"Tierra f\u00e9rtil"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Christopher Shaw<\/p>\n<p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">Alcanzar la perfecci\u00f3n es la meta que todo disc\u00edpulo tiene por delante<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"versiculo\"><b>Vers\u00edculo:<\/b> Hebreos 6:7-8                    <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"link\" onclick=\"colexp('versiculotexto','expand'); colexp('leerversiculo','colapse'); colexp('ocultarversiculo','expand'); \" id=\"leerversiculo\">Leer vers\u00edculo <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"link\" onclick=\"colexp('versiculotexto','colapse'); colexp('leerversiculo','expand'); colexp('ocultarversiculo','colapse');\" id=\"ocultarversiculo\" style=\"display:none;\">Ocultar vers\u00edculo <\/p>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"versiculotexto\" id=\"versiculotexto\" style=\"display:none;\">\n<p>                        <b>6:7<\/b>   Cuando la tierra bebe la lluvia que con frecuencia cae sobre ella, y produce una buena cosecha para los que la cultivan, recibe bendici\u00f3n de Dios. <b>6:8<\/b>   En cambio, cuando produce espinos y cardos, no vale nada; est\u00e1 a punto de ser maldecida, y acabar\u00e1 por ser quemada.                        <\/p>\n<p>                        <b>Leer todo el capitulo<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"texto\">\n<p>                    El autor de Hebreos ha indicado que la progresi\u00f3n natural en la vida de un disc\u00edpulo es que avance hacia la perfecci\u00f3n. La perfecci\u00f3n, como he se\u00f1alado en otras reflexiones, no consiste en vivir sin pecado. Se refiere, m\u00e1s bien, a que nuestra experiencia, nuestros dones y nuestra personalidad se combinan de tal manera que producen el resultado m\u00e1s excelente y glorioso para Dios. Es decir, llegamos a insertarnos plenamente en los prop\u00f3sitos del Se\u00f1or para nuestras vidas.  Esta es la raz\u00f3n por la que se\u00f1al\u00f3, con cierta exasperaci\u00f3n, que por la inversi\u00f3n realizada en sus vidas muchos de ellos deber\u00edan ya ser maestros. En lugar de esto, segu\u00edan necesitando personas que se ocuparan de sus necesidades elementales, porque el crecimiento anhelado nunca se hab\u00eda manifestado. Un disc\u00edpulo que no crece pierde su condici\u00f3n de disc\u00edpulo.A modo de aclarar lo que intenta comunicar echa mano de una analog\u00eda sencilla, la tierra. Dios cre\u00f3 la tierra con un prop\u00f3sito. Cuando separ\u00f3 las aguas de lo seco, le dijo a la tierra: \u00ab\u2026 \u00a1Que haya vegetaci\u00f3n sobre la tierra; que \u00e9sta produzca hierbas que den semilla, y \u00e1rboles que den su fruto con semilla, todos seg\u00fan su especie!&#8230;\u00bb (G\u00e9nesis 1.11 \u2013 NVI). El estado natural de la tierra es que, en cumplimiento de este mandamiento, produzca una abundante vegetaci\u00f3n.  Al hombre, el Se\u00f1or le confi\u00f3 la tarea de trabajar la tierra para que produjera las plantas que le fueran \u00fatiles para su alimentaci\u00f3n. De esta manera, aprendi\u00f3 a preparar la tierra y a plantar semillas que eventualmente produc\u00edan verduras y frutas que pudiera consumir. Cuando la tierra cumple esta funci\u00f3n ha alcanzado el estado de perfecci\u00f3n que he mencionado. Es decir, est\u00e1 alineada con el prop\u00f3sito para el que fue creada.  \u00bfQu\u00e9 ocurre con la tierra cuando solamente produce espinos y cardos? Esas plantas no sirven siquiera como alimento para los animales. El hombre mira con desprecio una tierra seca y sin vida, porque no ve en ella ning\u00fan potencial. Posiblemente puede construir all\u00ed una vivienda, pero no sacar\u00e1 de su entorno nada que le permita sustentar la vida de su familia. Esa tierra, en muchos sentidos, es una maldici\u00f3n y est\u00e1 destinada a la destrucci\u00f3n.  Del mismo modo que el labrador que trabaja la tierra, Dios espera recoger un fruto como resultado de la inversi\u00f3n que ha realizado en nuestras vidas. Este fruto se refiere a vidas que plenamente reflejan la gloria de Dios y derraman bendici\u00f3n y bondad sobre todos aquellos con quienes entran en contacto. Un beb\u00e9 es maravilloso y todos disfrutamos de tenerlo en brazos. Pero el beb\u00e9 requiere de una atenci\u00f3n constante. En alg\u00fan momento, nos dice el autor de Hebreos, se espera de ese beb\u00e9 que adquiera la capacidad de cuidarse solo. Y no solamente esto. Cuando haya alcanzado la plenitud de la madurez aprender\u00e1 a invertir tambi\u00e9n en el cuidado de otros. El disc\u00edpulo que crece de este modo es el que anhela ver el Se\u00f1or &#160;\n                    <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"pie\">\u00a9 Desarrollo Cristiano Internacional 2013. Se reservan todos los derechos.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Christopher Shaw Alcanzar la perfecci\u00f3n es la meta que todo disc\u00edpulo tiene por delante Vers\u00edculo: Hebreos 6:7-8 Leer vers\u00edculo Ocultar vers\u00edculo 6:7 Cuando la tierra bebe la lluvia que con frecuencia cae sobre ella, y produce una buena cosecha para los que la cultivan, recibe bendici\u00f3n de Dios. 6:8 En cambio, cuando produce espinos &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/tierra-fertil\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abTierra f\u00e9rtil\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-23676","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23676","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=23676"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23676\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=23676"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=23676"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=23676"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}