{"id":23678,"date":"2016-04-05T14:38:22","date_gmt":"2016-04-05T19:38:22","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-poder-de-una-promesa\/"},"modified":"2016-04-05T14:38:22","modified_gmt":"2016-04-05T19:38:22","slug":"el-poder-de-una-promesa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-poder-de-una-promesa\/","title":{"rendered":"El poder de una promesa"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Christopher Shaw<\/p>\n<p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">La promesa est\u00e1 m\u00e1s relacionada con el presente que con el futuro<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"versiculo\"><b>Vers\u00edculo:<\/b> Hebreos 6:13-15                    <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"link\" onclick=\"colexp('versiculotexto','expand'); colexp('leerversiculo','colapse'); colexp('ocultarversiculo','expand'); \" id=\"leerversiculo\">Leer vers\u00edculo <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"link\" onclick=\"colexp('versiculotexto','colapse'); colexp('leerversiculo','expand'); colexp('ocultarversiculo','colapse');\" id=\"ocultarversiculo\" style=\"display:none;\">Ocultar vers\u00edculo <\/p>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"versiculotexto\" id=\"versiculotexto\" style=\"display:none;\">\n<p>                        <b>6:13<\/b>   Cuando Dios hizo su promesa a Abraham, como no ten\u00eda a nadie superior por quien jurar, jur\u00f3 por s\u00ed mismo, <b>6:14<\/b>   y dijo: \u00abTe bendecir\u00e9 en gran manera y multiplicar\u00e9 tu descendencia.\u00bb <b>6:15<\/b>   Y as\u00ed, despu\u00e9s de esperar con paciencia, Abraham recibi\u00f3 lo que se le hab\u00eda prometido.                        <\/p>\n<p>                        <b>Leer todo el capitulo<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"texto\">\n<p>                    El autor de Hebreos nos ofrece el ejemplo de Abraham como uno digno de imitaci\u00f3n. Dios prometi\u00f3 convertir su descendencia en una naci\u00f3n. Esper\u00f3 con gran paciencia el cumplimiento de esa promesa, veintinueve interminables a\u00f1os. En ese momento se dio apenas el primer paso en la gran visi\u00f3n de Dios, que fue constituir al patriarca en padre de una naci\u00f3n.  La exhortaci\u00f3n a los lectores es de que sean diligentes en la espera. La diligencia no se refiere a ayudar nosotros para que se cumpla la promesa. Este fue el error que cometi\u00f3 Abraham con Agar. M\u00e1s bien se refiere a una actitud de firme confianza, a\u00fan cuando el paso del tiempo pareciera burlarse de la promesa que alguna vez se pronunci\u00f3. Atesorar las promesas de Dios no es una invitaci\u00f3n a una resignada espera.  Si Dios no esperara nada de nosotros no tendr\u00eda sentido que comunicara una promesa con tanta antelaci\u00f3n. \u00bfQu\u00e9 sentido ten\u00eda decirle a Abraham que iba a ser padre de una multitud casi tres d\u00e9cadas antes de que se diera el suceso, si el patriarca nada pod\u00eda hacer al respecto? \u00bfPor qu\u00e9 se aferr\u00f3 Jacob a la esperanza de ser enterrado en la tierra de sus padres? \u00bfQu\u00e9 ve\u00eda \u00e9l que lo impulsaba a volver a su tierra de origen, a\u00fan estando muerto?   Resulta evidente que al compartir la promesa el Se\u00f1or deseaba que se produjera alg\u00fan cambio en la forma en que estos hombres viv\u00edan en el presente, a\u00fan cuando el cumplimiento de la misma ser\u00eda en un futuro distante. En ocasiones, como se\u00f1alar\u00e1 el autor en el 11.13, algunos apenas llegaron a saludar de lejos lo que ve\u00edan, goz\u00e1ndose a\u00fan cuando sab\u00edan que no iban a disfrutar de dicho evento.  De alguna manera, entonces, el Se\u00f1or espera de nosotros que entendamos que somos parte de algo mucho m\u00e1s grande que la corta existencia de nuestras propias vidas. Este proyecto celestial al que pertenecemos es tan gigantesco que se estira a trav\u00e9s del tiempo, desde la eternidad hacia la eternidad. Percibir la grandeza de este plan nos libra de las mezquindades y los ego\u00edsmos t\u00edpicos de quienes creen que la vida comienza y termina con nosotros.  Cuando logramos fijar los ojos en una promesa futura produce una actitud diferente en el presente. Nos salva de la amargura, el resentimiento o la resignaci\u00f3n que es tan com\u00fan en muchas religiones. Entendemos que todo lo que sucede en nuestras vidas obedece a un prop\u00f3sito mayor. Logramos escapar de la sensaci\u00f3n que la vida es injusta, que trabajamos en vano porque todo seguir\u00e1 siempre igual. M\u00e1s bien, nos atrevemos a seguir so\u00f1ando, porque tenemos una certeza inamovible en la confiabilidad de Aquel que ha prometido. \u00c9l no es hombre para olvidarse de sus promesas. Cumplir\u00e1 lo que ha proclamado, a\u00fan cuando tarde diez, veinte, cincuenta, o cien a\u00f1os para hacerlo. A los gigantes de la fe, el momento del cumplimiento les es indistinto. \u00a1Les basta saber que Dios lo har\u00e1!  &#160;\n                    <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"pie\">\u00a9 Desarrollo Cristiano Internacional 2013. Se reservan todos los derechos.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Christopher Shaw La promesa est\u00e1 m\u00e1s relacionada con el presente que con el futuro Vers\u00edculo: Hebreos 6:13-15 Leer vers\u00edculo Ocultar vers\u00edculo 6:13 Cuando Dios hizo su promesa a Abraham, como no ten\u00eda a nadie superior por quien jurar, jur\u00f3 por s\u00ed mismo, 6:14 y dijo: \u00abTe bendecir\u00e9 en gran manera y multiplicar\u00e9 tu descendencia.\u00bb &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-poder-de-una-promesa\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEl poder de una promesa\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-23678","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23678","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=23678"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23678\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=23678"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=23678"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=23678"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}