{"id":23681,"date":"2016-04-05T14:38:30","date_gmt":"2016-04-05T19:38:30","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/ancla-segura\/"},"modified":"2016-04-05T14:38:30","modified_gmt":"2016-04-05T19:38:30","slug":"ancla-segura","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/ancla-segura\/","title":{"rendered":"Ancla segura"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Christopher Shaw<\/p>\n<p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">La comuni\u00f3n con el Se\u00f1or, que est\u00e1 sentado en los lugares celestes, nos provee de una firmeza inimaginable<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"versiculo\"><b>Vers\u00edculo:<\/b> Hebreos 6:19-20                    <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"link\" onclick=\"colexp('versiculotexto','expand'); colexp('leerversiculo','colapse'); colexp('ocultarversiculo','expand'); \" id=\"leerversiculo\">Leer vers\u00edculo <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"link\" onclick=\"colexp('versiculotexto','colapse'); colexp('leerversiculo','expand'); colexp('ocultarversiculo','colapse');\" id=\"ocultarversiculo\" style=\"display:none;\">Ocultar vers\u00edculo <\/p>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"versiculotexto\" id=\"versiculotexto\" style=\"display:none;\">\n<p>                        <b>6:19<\/b>   Tenemos como firme y segura ancla del alma una esperanza que penetra hasta detr\u00e1s de la cortina del *santuario, <b>6:20<\/b>   hasta donde Jes\u00fas, el precursor, entr\u00f3 por nosotros, llegando a ser sumo sacerdote para siempre, seg\u00fan el orden de Melquisedec.                        <\/p>\n<p>                        <b>Leer todo el capitulo<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"texto\">\n<p>                    Los que procuran refugiarse en el Se\u00f1or pueden amarrarse a la confianza que inspiran sus promesas y a la entereza de su car\u00e1cter. \u00c9l cumplir\u00e1 indefectiblemente lo que se ha propuesto.   Para ayudarnos a entender el efecto que puede tener esta postura sobre nuestras vidas, el autor emplea una de las geniales alegor\u00edas que aparecen con tanta frecuencia en las Escrituras: un ancla.  La capacidad de un barco para deslizarse se ve facilitada por el fen\u00f3meno de la flotaci\u00f3n que es particular al agua. La flotaci\u00f3n reduce al m\u00ednimo la resistencia que experimenta la embarcaci\u00f3n. Por esto puede navegar en la direcci\u00f3n que quiera con facilidad, pues no se encuentra con el tipo de obst\u00e1culos que normalmente aparecer\u00edan sobre la tierra: \u00e1rboles, rocas, r\u00edos, monta\u00f1as, acantilados y otras manifestaciones de la naturaleza que pueden entorpecer grandemente el avance hacia un objetivo.  La misma libertad de movimiento que tanto facilita el avance del barco en el agua, se vuelve un problema, sin embargo, a la hora de detenerse. No tiene a qu\u00e9 aferrarse, ni tiene modo de evitar el arrastre natural de las corrientes que son parte del mar. A\u00fan cuando baje las velas o apague el motor, continuar\u00e1 desliz\u00e1ndose por el movimiento natural que tiene el agua.  Los navegantes han resuelto este problema con la invenci\u00f3n del ancla, que est\u00e1 construida de tal manera que puede clavarse en la arena o en las rocas del fondo del mar y provee un punto de fijaci\u00f3n que no existe en la superficie. De esta manera, cuando un buque escoge detenerse en un lugar, lo primero que hace la tripulaci\u00f3n es bajar el ancla. Esta se arrastrar\u00e1 por el fondo hasta lograr enterrarse lo suficiente como para sujetar el buque. No importa cu\u00e1n profundo est\u00e9 el ancla, porque la cadena es la que une la firmeza del ancla con la libertad del barco y, efectivamente, lo inmoviliza.Las tempestades terrenales no afectan en lo m\u00e1s m\u00ednimo la serenidad que reina en los lugares celestes.Es posible que se desate una fuerte tormenta sobre la superficie, con lluvias torrenciales y olas embravecidas. Lo que ocurre alrededor del barco no afecta en lo m\u00e1s m\u00ednimo la firmeza del ancla, pues la tormenta no penetra las profundidades del mar.  As\u00ed es el disc\u00edpulo que ha amarrado su vida a la persona del Sumo Sacerdote y sus incondicionales promesas. El Sumo Sacerdote es inconmovible, una roca firme que ninguna tormenta puede afectar. El disc\u00edpulo, en cambio, puede encontrarse en medio de burlas, cuestionamientos, pruebas, dudas, des\u00e1nimo y persecuci\u00f3n. Todas estas condiciones podr\u00edan f\u00e1cilmente disuadirlo de seguir caminando con Jes\u00fas. Una vez que se suelta de la mano de Cristo queda a la deriva, \u00ab\u2026 zarandeado por las olas y llevado de aqu\u00ed para all\u00e1 por todo viento de ense\u00f1anza\u2026\u00bb (Efesios 4.14 \u2013 NVI). La confianza imperturbable en Dios es la cadena que lo sujeta al ancla, la persona de Cristo mismo. Ninguna tormenta lograr\u00e1 desviarlo de su cometido: seguir a Jes\u00fas donde quiera que vaya. &#160;\n                    <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"pie\">\u00a9 Desarrollo Cristiano Internacional 2013. Se reservan todos los derechos.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Christopher Shaw La comuni\u00f3n con el Se\u00f1or, que est\u00e1 sentado en los lugares celestes, nos provee de una firmeza inimaginable Vers\u00edculo: Hebreos 6:19-20 Leer vers\u00edculo Ocultar vers\u00edculo 6:19 Tenemos como firme y segura ancla del alma una esperanza que penetra hasta detr\u00e1s de la cortina del *santuario, 6:20 hasta donde Jes\u00fas, el precursor, entr\u00f3 &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/ancla-segura\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abAncla segura\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-23681","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23681","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=23681"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23681\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=23681"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=23681"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=23681"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}