{"id":23685,"date":"2016-04-05T14:38:43","date_gmt":"2016-04-05T19:38:43","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/nos-convenia\/"},"modified":"2016-04-05T14:38:43","modified_gmt":"2016-04-05T19:38:43","slug":"nos-convenia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/nos-convenia\/","title":{"rendered":"Nos conven\u00eda"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Christopher Shaw<\/p>\n<p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">Jes\u00fas posee caracter\u00edsticas que lo libran de las debilidades t\u00edpicas en los ministros humanos<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"versiculo\"><b>Vers\u00edculo:<\/b> Hebreos 7:26-28                    <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"link\" onclick=\"colexp('versiculotexto','expand'); colexp('leerversiculo','colapse'); colexp('ocultarversiculo','expand'); \" id=\"leerversiculo\">Leer vers\u00edculo <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"link\" onclick=\"colexp('versiculotexto','colapse'); colexp('leerversiculo','expand'); colexp('ocultarversiculo','colapse');\" id=\"ocultarversiculo\" style=\"display:none;\">Ocultar vers\u00edculo <\/p>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"versiculotexto\" id=\"versiculotexto\" style=\"display:none;\">\n<p>                        <b>7:26<\/b>   Nos conven\u00eda tener un sumo sacerdote as\u00ed: santo, irreprochable, puro, apartado de los pecadores y exaltado sobre los cielos. <b>7:27<\/b>   A diferencia de los otros sumos sacerdotes, \u00e9l no tiene que ofrecer sacrificios d\u00eda tras d\u00eda, primero por sus propios pecados y luego por los del pueblo; porque \u00e9l ofreci\u00f3 el sacrificio una sola vez y para siempre cuando se ofreci\u00f3 a s\u00ed mismo. <b>7:28<\/b>   De hecho, la ley designa como sumos sacerdotes a hombres d\u00e9biles; pero el juramento, posterior a la ley, designa al Hijo, quien ha sido hecho *perfecto para siempre.                        <\/p>\n<p>                        <b>Leer todo el capitulo<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"texto\">\n<p>                    El profeta Malaqu\u00edas resume el pobre testimonio de los sacerdotes con un duro mensaje: \u00bbUstedes, sacerdotes, han abandonado los caminos de Dios. Sus instrucciones hicieron que muchos cayeran en pecado. Corrompieron el pacto que hice con los levitas \u2014dice el Se\u00f1or de los Ej\u00e9rcitos Celestiales\u2014. Por lo tanto, yo los he vuelto despreciables y los he humillado ante los ojos de todo el pueblo\u00bb (Mal 2.8-9 \u2013 NTV). La ley no ten\u00eda otra alternativa que designar como sacerdotes a hombres d\u00e9biles. No pod\u00eda ser de otra manera, pues todos los que descendemos de Ad\u00e1n estamos infectados por el mismo coraz\u00f3n perverso que nuestros antepasados. A\u00fan las personas que alcanzaron un alto grado de madurez en la vida espiritual no pudieron superar las debilidades de la carne.   Incluso el ministerio del mejor Sumo Sacerdote, entonces, posee las limitaciones que su misma condici\u00f3n le impone. Debe, de necesidad, ofrecer sacrificios por si mismo y por los dem\u00e1s, pues no existe uno bueno, ni uno solo.   Por esto el Sumo Sacerdocio del Cristo es el que necesit\u00e1bamos, con desesperaci\u00f3n. Posee condiciones sin igual para la tarea que desarrolla. \u00c9stas se enumeran en el verso 26: santo, irreprochable, puro, apartado de los pecadores y exaltado sobre los cielos.  La palabra que emplea para santo no se refiere a un estado personal, sino al hecho de que ha sido destinado por Dios para una tarea especial.   Algunas versiones traducen la palabra irreprochable como inocente. El t\u00e9rmino, en griego, es akakos. La palabra kakos es la que se emplea para describir algo maligno. Al anteponer la letra \u00aba\u00bb al t\u00e9rmino, se est\u00e1 se\u00f1alando que no existe en el Cristo una gota de maldad. No act\u00faa conforme a un coraz\u00f3n corrupto, como lo hacen los hombres.   La pureza se refiere a que Cristo no ha sido debilitado por ninguna enfermedad o defecto. Significa, literalmente, que no posee manchas. Es decir, la corrupci\u00f3n no lo ha alcanzado, ni ha erosionado su capacidad para cumplir con la tarea que se le ha encomendado.  Separado de los pecadores no significa que \u00e9l no quiere tener relaci\u00f3n con aquellos que viven atrapados en el pecado. Al contrario, los evangelios proveen amplias demostraciones de su compromiso de extender la invitaci\u00f3n del Reino a los integrantes m\u00e1s indignos de la sociedad. En su oficio, como Sumo Sacerdote, sin embargo, el ministro se apartaba del pueblo y entraba al lugar sant\u00edsimo. All\u00ed quedaba solo, en presencia del Dios eterno. En este sentido, Cristo ejerce su sacerdocio apartado de la corrupci\u00f3n que abunda entre los hombres.  Al declarar que ha sido exaltado a los cielos nos recuerda que Cristo ha recibido toda autoridad en los cielos y en la tierra. No existe absolutamente ninguna situaci\u00f3n que est\u00e9 m\u00e1s all\u00e1 de su alcance. No existe problema que no pueda resolver. Es el Sumo Sacerdote so\u00f1ado.    &#160;\n                    <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"pie\">\u00a9 Desarrollo Cristiano Internacional 2013. Se reservan todos los derechos.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Christopher Shaw Jes\u00fas posee caracter\u00edsticas que lo libran de las debilidades t\u00edpicas en los ministros humanos Vers\u00edculo: Hebreos 7:26-28 Leer vers\u00edculo Ocultar vers\u00edculo 7:26 Nos conven\u00eda tener un sumo sacerdote as\u00ed: santo, irreprochable, puro, apartado de los pecadores y exaltado sobre los cielos. 7:27 A diferencia de los otros sumos sacerdotes, \u00e9l no tiene &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/nos-convenia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abNos conven\u00eda\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-23685","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23685","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=23685"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23685\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=23685"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=23685"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=23685"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}