{"id":23689,"date":"2016-04-05T14:38:55","date_gmt":"2016-04-05T19:38:55","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/desenlace-sonado\/"},"modified":"2016-04-05T14:38:55","modified_gmt":"2016-04-05T19:38:55","slug":"desenlace-sonado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/desenlace-sonado\/","title":{"rendered":"Desenlace so\u00f1ado"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Christopher Shaw<\/p>\n<p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">Una profec\u00eda de Jerem\u00edas revela el sue\u00f1o que atesora el Se\u00f1or<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"versiculo\"><b>Vers\u00edculo:<\/b> Hebreos 8:11-12                    <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"link\" onclick=\"colexp('versiculotexto','expand'); colexp('leerversiculo','colapse'); colexp('ocultarversiculo','expand'); \" id=\"leerversiculo\">Leer vers\u00edculo <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"link\" onclick=\"colexp('versiculotexto','colapse'); colexp('leerversiculo','expand'); colexp('ocultarversiculo','colapse');\" id=\"ocultarversiculo\" style=\"display:none;\">Ocultar vers\u00edculo <\/p>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"versiculotexto\" id=\"versiculotexto\" style=\"display:none;\">\n<p>                        <b>8:11<\/b>   Ya no tendr\u00e1 nadie que ense\u00f1ar a su pr\u00f3jimo, ni dir\u00e1 nadie a su hermano: \u001c \u00a1Conoce al Se\u00f1or!\u001d , porque todos, desde el m\u00e1s peque\u00f1o hasta el m\u00e1s grande, me conocer\u00e1n.<b>8:12<\/b>   Yo les perdonar\u00e9 sus iniquidades, y nunca m\u00e1s me acordar\u00e9 de sus pecados.\u00bb                         <\/p>\n<p>                        <b>Leer todo el capitulo<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"texto\">\n<p>                    Una de las tendencias con las que han tenido que luchar todas las generaciones del pueblo de Dios es evitar convertir la relaci\u00f3n con \u00e9l en un monopolio personal. La inclinaci\u00f3n de nuestro coraz\u00f3n nos lleva siempre a pensar solamente en nuestras propias necesidades y prioridades. Conforme a esta visi\u00f3n nos atrae poco compartir las riquezas que hemos descubierto en la persona de Dios con aquellos que est\u00e1n a nuestro alrededor. Al igual que los disc\u00edpulos, que quisieron impedir que los ni\u00f1os llegaran hasta Jes\u00fas, creemos que (ahora que estamos adentro) es nuestra responsabilidad decidir qui\u00e9n m\u00e1s puede acceder a esta bendici\u00f3n. Tristemente, en general son muy pocos los invitados a participar de esa relaci\u00f3n que tanto bien nos hace.  La profec\u00eda de Jerem\u00edas, que emplea el autor de Hebreos, nos permite visualizar el anhelo m\u00e1s profundo del coraz\u00f3n de Dios. Es que absolutamente todos disfruten de una relaci\u00f3n con \u00e9l. No emplea las odiosas distinciones que utilizamos nosotros para escoger a quien vamos a beneficiar. No quiere que nadie quede afuera. Y por esto la profec\u00eda describe una situaci\u00f3n en la que ya no ser\u00e1 necesario exhortar al hermano o al vecino para que conozcan al Se\u00f1or. Todos, desde el m\u00e1s peque\u00f1o hasta el m\u00e1s grande, le conocer\u00e1n. El Se\u00f1or nos invita a que seamos tan generosos con otros como \u00e9l lo ha sido con nosotros. Es necesario se\u00f1alar que esto provee el marco para todo lo que est\u00e1 compartiendo el autor de Hebreos. Sus exhortaciones no son en singular, sino en plural. Est\u00e1n dirigidas a un pueblo. Si bien ese pueblo est\u00e1 compuesto de individuos que deben, cada uno por decisi\u00f3n propia, retener hasta el fin su confianza en el Se\u00f1or, el principio es que llevemos adelante esta lucha como comunidad de fe.  \u00c9l \u00e9nfasis tambi\u00e9n encuadra con la orientaci\u00f3n general de la Palabra, que anuncia Buenas Nuevas para todos, no para un grupo escogido. A\u00fan en el proceso de apartar para s\u00ed una naci\u00f3n de entre todas las naciones, el Se\u00f1or hab\u00eda declarado a Abraham que a esa naci\u00f3n le reca\u00eda el privilegio de ser bendici\u00f3n a todas las naciones de la Tierra. Del mismo modo, al finalizar su tarea ministerial, Jes\u00fas record\u00f3 a sus disc\u00edpulos que el desaf\u00edo llegar a todas las naciones, llevando las Buenas Nuevas hasta los confines de la tierra.  Siempre hemos sido perezosos en el cumplimiento de esta vocaci\u00f3n. A pesar de esto, el Se\u00f1or no abandona el sue\u00f1o profundo que atesora en su coraz\u00f3n: El d\u00eda en que ya no ser\u00e1 necesario explicar a nadie c\u00f3mo conocer a Dios porque ser\u00e1 el com\u00fan denominador de todas las personas. La Tierra ser\u00e1 llena del conocimiento de Jehov\u00e1, y en todo lugar los pueblos proclamar\u00e1n sus alabanzas. Trabajemos en esa direcci\u00f3n. Oremos para el cumplimiento de esta visi\u00f3n. Declaremos que un d\u00eda, por el poder de Dios, esto ser\u00e1 una realidad. &#160;\n                    <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"pie\">\u00a9 Desarrollo Cristiano Internacional 2013. Se reservan todos los derechos.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Christopher Shaw Una profec\u00eda de Jerem\u00edas revela el sue\u00f1o que atesora el Se\u00f1or Vers\u00edculo: Hebreos 8:11-12 Leer vers\u00edculo Ocultar vers\u00edculo 8:11 Ya no tendr\u00e1 nadie que ense\u00f1ar a su pr\u00f3jimo, ni dir\u00e1 nadie a su hermano: \u001c \u00a1Conoce al Se\u00f1or!\u001d , porque todos, desde el m\u00e1s peque\u00f1o hasta el m\u00e1s grande, me conocer\u00e1n.8:12 Yo &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/desenlace-sonado\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abDesenlace so\u00f1ado\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-23689","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23689","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=23689"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23689\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=23689"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=23689"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=23689"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}