{"id":23692,"date":"2016-04-05T14:39:02","date_gmt":"2016-04-05T19:39:02","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/siervo-dispuesto\/"},"modified":"2016-04-05T14:39:02","modified_gmt":"2016-04-05T19:39:02","slug":"siervo-dispuesto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/siervo-dispuesto\/","title":{"rendered":"Siervo dispuesto"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Christopher Shaw<\/p>\n<p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">Cristo act\u00faa conforme a los anhelos m\u00e1s profundos del coraz\u00f3n del Padre<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"versiculo\"><b>Vers\u00edculo:<\/b> Hebreos 10:5-7                    <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"link\" onclick=\"colexp('versiculotexto','expand'); colexp('leerversiculo','colapse'); colexp('ocultarversiculo','expand'); \" id=\"leerversiculo\">Leer vers\u00edculo <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"link\" onclick=\"colexp('versiculotexto','colapse'); colexp('leerversiculo','expand'); colexp('ocultarversiculo','colapse');\" id=\"ocultarversiculo\" style=\"display:none;\">Ocultar vers\u00edculo <\/p>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"versiculotexto\" id=\"versiculotexto\" style=\"display:none;\">\n<p>                        <b>10:5<\/b>   Por eso, al entrar en el mundo, *Cristo dijo: \u00abA ti no te complacen sacrificios ni ofrendas; en su lugar, me preparaste un cuerpo;<b>10:6<\/b>   no te agradaron ni holocaustos ni sacrificios por el pecado.<b>10:7<\/b>   Por eso dije: \u001c Aqu\u00ed me tienes \u0014 como el libro dice de m\u00ed\u0014 . He venido, oh Dios, a hacer tu voluntad.\u001d  \u00bb                         <\/p>\n<p>                        <b>Leer todo el capitulo<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"texto\">\n<p>                    El autor de Hebreos ha dedicado tres cap\u00edtulos enteros a demostrar la ineficacia del sistema de sacrificios de la Ley mosaica. Si bien los manten\u00eda libres de la condenaci\u00f3n que merec\u00edan por sus pecados, no lograba esa transformaci\u00f3n profunda que tanto anhela nuestro Dios.  El autor ahora emplea una cita del Salmo 40.6-8 para referirse a la perspectiva radicalmente distinta con que llega Cristo. No tiene la intenci\u00f3n de ajustarse al modelo imperfecto que tanto amaban los fariseos. Entiende el coraz\u00f3n del Padre y conoce, seg\u00fan lo ha declarado el profeta Miqueas, qu\u00e9 es lo que m\u00e1s le agrada: \u00ab\u00bfQu\u00e9 podemos presentar al Se\u00f1or?\u00bfQu\u00e9 clase de ofrendas debemos darle? \u00bfDebemos inclinarnos ante Dios con ofrendas de becerros de s\u00f3lo un a\u00f1o? \u00bfDebemos ofrecerle miles de carneros y diez mil r\u00edos de aceite de oliva? \u00bfDebemos sacrificar a nuestros hijos mayores para pagar por nuestros pecados? \u00a1No!, oh pueblo. El Se\u00f1or te ha dicho lo que es bueno, y lo que \u00e9l exige de ti: que hagas lo que es correcto, que ames la compasi\u00f3n y que camines humildemente con tu Dios\u00bb. (6.6-8 \u2013 NTV). \u00abHe venido, oh Dios, a hacer tu voluntad\u00bb.Cristo declara que Dios prepar\u00f3 un cuerpo para \u00e9l, para que viviera la clase de vida que el Se\u00f1or anhela para cada uno de nosotros. Su disposici\u00f3n a caminar en obediencia, aun arribando a la muerte en la cruz, se resume en la sencilla frase: \u00abHe venido, oh Dios, a hacer tu voluntad\u00bb. De hecho, durante su peregrinaje terrenal Jes\u00fas se\u00f1ala una y otra vez que ese es el objetivo central de su vida. \u00abCiertamente les aseguro que el hijo no puede hacer nada por su propia cuenta, sino solamente lo que ve que su padre hace, porque cualquier cosa que hace el padre, la hace tambi\u00e9n el hijo\u00bb (Juan 5.19). \u00abYo [\u2026] no busco hacer mi propia voluntad sino cumplir la voluntad del que me envi\u00f3\u00bb (Juan 5.30).&#160;\u00a1Cu\u00e1nta sencillez contiene esta filosof\u00eda! Qu\u00e9 gran desaf\u00edo presenta a quienes hemos recibido el regalo de la libertad. Cu\u00e1ntos problemas nos evitar\u00edamos si en cada situaci\u00f3n nos tom\u00e1ramos un momento para meditar acerca del deseo de Dios para ese momento.   Como he se\u00f1alado en una de las reflexiones de esta serie, Cristo no corri\u00f3 con ventaja a la hora de obedecer al Padre. Se enfrent\u00f3 a las mismas tentaciones  y luch\u00f3 con las mismas alternativas que nos seducen a nosotros. No obstante, aprendi\u00f3 obediencia en la escuela del sufrimiento, donde las opciones se vuelven m\u00e1s cristalinas y lo que est\u00e1 en juego, m\u00e1s v\u00edvido.  El Salmo cierra la cita con una frase que el autor no ha incluido: \u00ab\u2026 tu ley la llevo dentro de m\u00ed\u00bb. All\u00ed est\u00e1 resumida la funci\u00f3n de la Palabra. Esta es la raz\u00f3n por el que tanto hincapi\u00e9 se ha hecho en prestar atenci\u00f3n a lo que Dios nos ha dicho.     &#160;\n                    <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"pie\">\u00a9 Desarrollo Cristiano Internacional 2013. Se reservan todos los derechos<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Christopher Shaw Cristo act\u00faa conforme a los anhelos m\u00e1s profundos del coraz\u00f3n del Padre Vers\u00edculo: Hebreos 10:5-7 Leer vers\u00edculo Ocultar vers\u00edculo 10:5 Por eso, al entrar en el mundo, *Cristo dijo: \u00abA ti no te complacen sacrificios ni ofrendas; en su lugar, me preparaste un cuerpo;10:6 no te agradaron ni holocaustos ni sacrificios por &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/siervo-dispuesto\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abSiervo dispuesto\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-23692","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23692","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=23692"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23692\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=23692"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=23692"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=23692"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}