{"id":23697,"date":"2016-04-05T14:39:15","date_gmt":"2016-04-05T19:39:15","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/intenciones-puras\/"},"modified":"2016-04-05T14:39:15","modified_gmt":"2016-04-05T19:39:15","slug":"intenciones-puras","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/intenciones-puras\/","title":{"rendered":"Intenciones puras"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Christopher Shaw<\/p>\n<p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">Un coraz\u00f3n humillado es lo \u00fanico que necesitamos para entrar al Lugar Sant\u00edsimo<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"versiculo\"><b>Vers\u00edculo:<\/b> Hebreos 10:22-23                    <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"link\" onclick=\"colexp('versiculotexto','expand'); colexp('leerversiculo','colapse'); colexp('ocultarversiculo','expand'); \" id=\"leerversiculo\">Leer vers\u00edculo <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"link\" onclick=\"colexp('versiculotexto','colapse'); colexp('leerversiculo','expand'); colexp('ocultarversiculo','colapse');\" id=\"ocultarversiculo\" style=\"display:none;\">Ocultar vers\u00edculo <\/p>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"versiculotexto\" id=\"versiculotexto\" style=\"display:none;\">\n<p>                        <b>10:22<\/b>   Acerqu\u00e9monos, pues, a Dios con coraz\u00f3n sincero y con la plena seguridad que da la fe, interiormente purificados de una conciencia culpable y exteriormente lavados con agua pura. <b>10:23<\/b>   Mantengamos firme la esperanza que profesamos, porque fiel es el que hizo la promesa.                         <\/p>\n<p>                        <b>Leer todo el capitulo<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"texto\">\n<p>                    El autor contin\u00faa empleando la analog\u00eda del rito de purificaci\u00f3n del sacerdote como s\u00edmbolo del camino que debemos recorrer para entrar al Lugar Sant\u00edsimo. Era esencial que los sacerdotes se presentaran para ministrar en el m\u00e1ximo estado de pureza posible. Para eso, empleaban un elaborado ritual para lavar el cuerpo de toda suciedad. La sangre cumpl\u00eda la funci\u00f3n de cubrir la culpa de sus pecados, ese obst\u00e1culo insuperable que solamente por medio de un sacrificio era removido.  Del mismo modo, el jud\u00edo del Nuevo Pacto debe intentar presentarse delante de Dios en un estado de sencillez y pureza espiritual. Al aceptar el sacrificio de Cristo a su favor, se produce esa limpieza interior que remueve, de una vez para siempre, la culpa que pesa sobre la vida.   Algunos int\u00e9rpretes opinan que la referencia al lavamiento con agua pura indica que el bautismo era necesario para entrar al Lugar Sant\u00edsimo. No obstante, yo creo que es m\u00e1s probable una referencia simb\u00f3lica a la actitud de la persona que se acerca a Dios. El hijo pr\u00f3digo regres\u00f3 a su padre en condiciones deplorables, con la ropa sucia, el calzado gastado y un insoportable olor a chiquero. No obstante, el padre lo abrazo con todo el cari\u00f1o acumulado durante los a\u00f1os de espera. Del mismo modo, en la par\u00e1bola del fariseo y el recaudador de impuestos (Lucas 18), no cabe duda que el primero era infinitamente m\u00e1s puro que el segundo. No obstante, el Se\u00f1or consider\u00f3 que la humilde oraci\u00f3n del recaudador era mucho m\u00e1s agradable que el floreado mon\u00f3logo del fariseo. La confesi\u00f3n de nuestra necesidad es una buena forma de asegurar una actitud humilde delante de Dios.Lo importante es que al acercarnos al Se\u00f1or intentemos hacerlo con la mayor sencillez y humildad que est\u00e9 a nuestro alcance. \u00abYo habito en lo alto y santo, Y tambi\u00e9n con el contrito y humilde de esp\u00edritu, Para vivificar el esp\u00edritu de los humildes y para vivificar el coraz\u00f3n de los contritos\u00bb, declara el Se\u00f1or (Isa\u00edas 57:15). Somos conscientes de que nuestro coraz\u00f3n nos enga\u00f1a de tal manera que no siempre vemos la verdadera motivaci\u00f3n de nuestras acciones. Podemos, sin embargo, confiar en que el Esp\u00edritu nos revelar\u00e1 todo aquello que impide que tengamos plena comuni\u00f3n con nuestro Se\u00f1or, porque esa es su tarea.  Arribamos una vez m\u00e1s a esta exhortaci\u00f3n que, considero, es el eje central del mensaje de la ep\u00edstola: \u00abMantengamos firme la esperanza que profesamos\u00bb. Vale la pena volver a resaltar el concepto que encierra la palabra katecho. El l\u00e9xico Griego Espa\u00f1ol ofrece estas alternativas: conservar, reparar, retener, poseer, tomar, ocupar, detener, impedir el paso. Volvemos a percibir que la esperanza que profesamos es escurridiza. Ante los cuestionamientos, las dudas, las negaciones de la cultura, la incredulidad de los hermanos, las cr\u00edticas y las burlas, intenta escaparse. Nosotros debemos retenerla, si fuera necesario, a\u00fan por la fuerza.   Esto lo logramos cuando comenzamos a declarar las virtudes del que prometi\u00f3 recibirnos. El es fiel y cumplir\u00e1 con su palabra. Nuestra confianza no ser\u00e1 en vano. Podemos avanzar con total tranquilidad, porque vamos por buen camino! &#160;\n                    <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"pie\">\u00a9 Desarrollo Cristiano Internacional 2013. Se reservan los derechos.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Christopher Shaw Un coraz\u00f3n humillado es lo \u00fanico que necesitamos para entrar al Lugar Sant\u00edsimo Vers\u00edculo: Hebreos 10:22-23 Leer vers\u00edculo Ocultar vers\u00edculo 10:22 Acerqu\u00e9monos, pues, a Dios con coraz\u00f3n sincero y con la plena seguridad que da la fe, interiormente purificados de una conciencia culpable y exteriormente lavados con agua pura. 10:23 Mantengamos firme &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/intenciones-puras\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abIntenciones puras\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-23697","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23697","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=23697"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23697\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=23697"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=23697"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=23697"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}