{"id":23702,"date":"2016-04-05T14:39:29","date_gmt":"2016-04-05T19:39:29","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/perseverancia\/"},"modified":"2016-04-05T14:39:29","modified_gmt":"2016-04-05T19:39:29","slug":"perseverancia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/perseverancia\/","title":{"rendered":"Perseverancia"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Christopher Shaw<\/p>\n<p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">El cumplimiento de las promesas de Dios es un hecho. El saberlo se traduce en una actitud de firmeza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"versiculo\"><b>Vers\u00edculo:<\/b> Hebreos 10:35-36                    <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"link\" onclick=\"colexp('versiculotexto','expand'); colexp('leerversiculo','colapse'); colexp('ocultarversiculo','expand'); \" id=\"leerversiculo\">Leer vers\u00edculo <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"link\" onclick=\"colexp('versiculotexto','colapse'); colexp('leerversiculo','expand'); colexp('ocultarversiculo','colapse');\" id=\"ocultarversiculo\" style=\"display:none;\">Ocultar vers\u00edculo <\/p>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"versiculotexto\" id=\"versiculotexto\" style=\"display:none;\">\n<p>                        <b>10:35<\/b>   As\u00ed que no pierdan la confianza, porque \u00e9sta ser\u00e1 grandemente recompensada. <b>10:36<\/b>   Ustedes necesitan perseverar para que, despu\u00e9s de haber cumplido la voluntad de Dios, reciban lo que \u00e9l ha prometido.                         <\/p>\n<p>                        <b>Leer todo el capitulo<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"texto\">\n<p>                    El autor llama a sus lectores a una actitud de osada valent\u00eda, de confianza inamovible en la persona de Dios. A modo de est\u00edmulo, les recuerda que esta actitud tiene gran recompensa. La recompensa se construye sobre la convicci\u00f3n de que Dios no es hombre, para echarse atr\u00e1s en lo que se ha propuesto lograr. A lo largo de la historia siempre cumpli\u00f3 con sus planes. Prometi\u00f3 darle un hijo a Abraham y Sara, y el hijo lleg\u00f3. Prometi\u00f3 que ese hijo ser\u00eda el primero de una multitud, m\u00e1s numerosa que la arena del mar, y el pueblo de Israel lleg\u00f3 a ser una naci\u00f3n grande y poderosa. Anunci\u00f3 a Jos\u00e9 que un d\u00eda llegar\u00eda a tener autoridad sobre sus hermanos y sus padres. En el momento m\u00e1s bajo de su existencia, Dios lo arrebat\u00f3 del olvido y lo puso como primer ministro de la naci\u00f3n m\u00e1s poderosa de la Tierra.  Del mismo modo, el Se\u00f1or prometi\u00f3 a David que de su descendencia surgir\u00eda Uno cuyo reino no tendr\u00eda fin. En la figura de Jes\u00fas se cumple esa promesa. Un \u00e1ngel anunci\u00f3 a Zacar\u00edas que tendr\u00edan el hijo por el que tanto tiempo hab\u00edan orado. Un a\u00f1o m\u00e1s tarde, el padre escrib\u00eda sobre una tabla el nombre de ese hijo, Juan. Cristo prometi\u00f3 a sus disc\u00edpulos que en el momento de presentarse ante reyes, el Esp\u00edritu les dar\u00eda las palabras para hablar. En el ministerio de Pablo observamos que, una y otra vez, fue llevado ante los m\u00e1s altos funcionarios de la Tierra, y en cada situaci\u00f3n le fueron concedidas sabidur\u00eda y lucidez para exponer las verdades del Reino.&#160; No hemos sido llamados a concentrarnos en el tiempo del cumplimiento, sino en la certeza de las promesas.&#160;El ap\u00f3stol Pablo subraya la naturaleza confiable de las promesas de Dios, en 2 Corintios, se\u00f1alando que esa confiabilidad se tradujo en la osad\u00eda a la que nos exhorta el autor de Hebreos. \u00abPero como Dios es fiel, nuestra palabra a ustedes no es s\u00ed y no. Porque el Hijo de Dios, Cristo Jes\u00fas, que fue predicado entre ustedes por nosotros, por m\u00ed, Silvano y Timoteo, no fue s\u00ed y no, sino que ha sido s\u00ed en \u00c9l. Pues tantas como sean las promesas de Dios, en \u00c9l todas son s\u00ed. Por eso tambi\u00e9n por medio de \u00c9l, es nuestro Am\u00e9n para la gloria de Dios por medio de nosotros\u00bb (1.18-20 &#8211; NBLH it\u00e1licas a\u00f1adidas).  Lo \u00fanico en que debemos tener absoluta certeza es que las promesas de Dios se cumplen en el tiempo de \u00e9l. Para nosotros, ese tiempo puede resultar muy largo; pero en los planes del Alt\u00edsimo constituyen un abrir y cerrar de ojos.   El factor tiempo es el que m\u00e1s nos invita a desistir de seguir avanzando. Nos sentimos tentados a desechar nuestra confianza. La actitud de permanecer firmes se llama perseverancia. Es esa postura la que nos lleva a seguir insistiendo cuando otros han quedado por el camino. Insistimos porque sabemos que \u00e9l va a hacer lo que se ha propuesto hacer. No dudamos que sea as\u00ed, aunque transcurran dos meses, cinco a\u00f1os o una d\u00e9cada. \u00a1\u00c9l es fiel!\n                    <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"pie\">\u00a9 Desarrollo Cristiano Internacional 2013. Se reservan todos los derechos<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Christopher Shaw El cumplimiento de las promesas de Dios es un hecho. El saberlo se traduce en una actitud de firmeza. Vers\u00edculo: Hebreos 10:35-36 Leer vers\u00edculo Ocultar vers\u00edculo 10:35 As\u00ed que no pierdan la confianza, porque \u00e9sta ser\u00e1 grandemente recompensada. 10:36 Ustedes necesitan perseverar para que, despu\u00e9s de haber cumplido la voluntad de Dios, &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/perseverancia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abPerseverancia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-23702","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23702","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=23702"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23702\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=23702"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=23702"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=23702"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}