{"id":23703,"date":"2016-04-05T14:39:32","date_gmt":"2016-04-05T19:39:32","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/no-retroceder\/"},"modified":"2016-04-05T14:39:32","modified_gmt":"2016-04-05T19:39:32","slug":"no-retroceder","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/no-retroceder\/","title":{"rendered":"No retroceder"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Christopher Shaw<\/p>\n<p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">El retroceder es la consecuencia de una decisi\u00f3n de desistir de cometido propuesto<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"versiculo\"><b>Vers\u00edculo:<\/b> Hebreos 10:37-38                    <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"link\" onclick=\"colexp('versiculotexto','expand'); colexp('leerversiculo','colapse'); colexp('ocultarversiculo','expand'); \" id=\"leerversiculo\">Leer vers\u00edculo <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"link\" onclick=\"colexp('versiculotexto','colapse'); colexp('leerversiculo','expand'); colexp('ocultarversiculo','colapse');\" id=\"ocultarversiculo\" style=\"display:none;\">Ocultar vers\u00edculo <\/p>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"versiculotexto\" id=\"versiculotexto\" style=\"display:none;\">\n<p>                        <b>10:37<\/b>   Pues dentro de muy poco tiempo, \u00abel que ha de venir vendr\u00e1, y no tardar\u00e1.<b>10:38<\/b>   Pero mi justo vivir\u00e1 por la fe. Y si se vuelve atr\u00e1s, no ser\u00e1 de mi agrado.\u00bb                         <\/p>\n<p>                        <b>Leer todo el capitulo<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"texto\">\n<p>                    El que persevera no considera la posibilidad de volverse atr\u00e1s, ni de desistir en lo que est\u00e1 haciendo. Posee una convicci\u00f3n que quienes est\u00e1n a su alrededor se sienten tentados a tildar de obstinaci\u00f3n. Pero esta insistencia tiene sus ra\u00edces firmemente arraigadas en la persuasi\u00f3n de que Dios tendr\u00e1 la \u00faltima palabra en la situaci\u00f3n puntual que afronta.  El autor de Hebreos nos anima a recordar que el Se\u00f1or no tardar\u00e1 en responder. En poco tiempo vendr\u00e1 su intervenci\u00f3n, pero debemos recalcar que lo que no es tardanza para el Se\u00f1or, muchas veces tiene sabor a demora para nosotros.  Cuando Jes\u00fas mand\u00f3 a los disc\u00edpulos a cruzar al otro lado del mar, \u00e9l se qued\u00f3 en un monte orando. Los disc\u00edpulos ten\u00edan el viento de frente y remaron toda la noche. El Se\u00f1or bien podr\u00eda haber llegado para aliviarlos a la primera, segunda o tercera vigilia de la noche. No obstante, lleg\u00f3 en la cuarta (entre las 3 y las 6 de la madrugada), cuando ya estaban plenamente fatigados. \u00bfPor qu\u00e9 escogi\u00f3 esta hora? Seguramente porque el tiempo transcurrido les dio amplias oportunidades para ejercitar su confianza en el Se\u00f1or. Nuestra tarea no es controlar el tiempo del cumplimiento, sino mantenernos fieles el tiempo que sea necesario.En realidad, el factor tiempo no es de nuestra incumbencia. Es un asunto que est\u00e1 completamente en las manos de Dios. Solamente \u00e9l entiende cu\u00e1l es el momento m\u00e1s propicio para obrar a nuestro favor. Muchos elementos, que nosotros desconocemos, deben primeramente acomodarse antes de que \u00e9l intervenga en una situaci\u00f3n. Nunca lograremos entender bien los par\u00e1metros que \u00e9l emplea, pero s\u00ed podemos aferrarnos a la convicci\u00f3n de que el tiempo en el que se manifiesta es el m\u00e1s apropiado. Dios no hace las cosas con mediocridad, ni tampoco improvisa. Si llega a la madrugada, entonces esa es la mejor hora para su arribo.  Lo que a nosotros nos compete es la perseverancia. Es decir, insistir en que anhelamos su intervenci\u00f3n en determinada circunstancia. Nuestro clamor debe continuar. Con s\u00faplicas y muchos ruegos prolongamos nuestra petici\u00f3n a favor de la situaci\u00f3n que afrontamos. Podemos experimentar momentos de des\u00e1nimo por el camino, pero lo que es inaceptable es que decidamos volvernos atr\u00e1s.  Esta es una clara alusi\u00f3n a la actitud de los israelitas en el desierto. Ante cada dificultad volteaban la mirada hacia la tierra que hab\u00edan dejado, Egipto. En algunas ocasiones, hasta intentaron organizar el regreso, aunque ello significara reemplazar la figura de Mois\u00e9s. Dios no se agrad\u00f3 con esa actitud, y tampoco lo encuentra aceptable en este tiempo. Los que retroceden no pertenecen a ese grupo de intr\u00e9pidos h\u00e9roes y hero\u00ednas de la fe que han marcado la diferencia a lo largo de la historia del pueblo de Dios. Debemos afianzar en nosotros mismos la firme decisi\u00f3n de no volver atr\u00e1s, sin importar lo que pueda ocurrir en el camino.   Con esa actitud, no solamente cosecharemos la recompensa que Dios tiene reservada para nosotros, sino que tambi\u00e9n agradaremos al Se\u00f1or. Tal como hiciera con su propio Hijo, tambi\u00e9n a nosotros nos declarar\u00e1: \u00abUstedes son mis hijos, de quienes estoy bien satisfecho\u00bb. &#160;\n                    <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"pie\">\u00a9Desarrollo Cristiano Internacional 2013. Se reservan todos los derechos.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Christopher Shaw El retroceder es la consecuencia de una decisi\u00f3n de desistir de cometido propuesto Vers\u00edculo: Hebreos 10:37-38 Leer vers\u00edculo Ocultar vers\u00edculo 10:37 Pues dentro de muy poco tiempo, \u00abel que ha de venir vendr\u00e1, y no tardar\u00e1.10:38 Pero mi justo vivir\u00e1 por la fe. Y si se vuelve atr\u00e1s, no ser\u00e1 de mi &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/no-retroceder\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abNo retroceder\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-23703","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23703","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=23703"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23703\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=23703"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=23703"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=23703"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}