{"id":23722,"date":"2016-04-05T14:40:28","date_gmt":"2016-04-05T19:40:28","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/libres-del-pecado\/"},"modified":"2016-04-05T14:40:28","modified_gmt":"2016-04-05T19:40:28","slug":"libres-del-pecado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/libres-del-pecado\/","title":{"rendered":"Libres del pecado"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Christopher Shaw<\/p>\n<p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">La verdadera libertad es aquella que se gesta en lo profundo del esp\u00edritu<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"versiculo\"><b>Vers\u00edculo:<\/b> Hebreos 12:1                    <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"link\" onclick=\"colexp('versiculotexto','expand'); colexp('leerversiculo','colapse'); colexp('ocultarversiculo','expand'); \" id=\"leerversiculo\">Leer vers\u00edculo <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"link\" onclick=\"colexp('versiculotexto','colapse'); colexp('leerversiculo','expand'); colexp('ocultarversiculo','colapse');\" id=\"ocultarversiculo\" style=\"display:none;\">Ocultar vers\u00edculo <\/p>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"versiculotexto\" id=\"versiculotexto\" style=\"display:none;\">\n<p>                        <b>12:1<\/b>   Por tanto, tambi\u00e9n nosotros, que estamos rodeados de una multitud tan grande de testigos, despoj\u00e9monos del lastre que nos estorba, en especial del pecado que nos asedia, y corramos con perseverancia la carrera que tenemos por delante.                         <\/p>\n<p>                        <b>Leer todo el capitulo<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"texto\">\n<p>                    La Nueva Traducci\u00f3n Viviente traduce esta porci\u00f3n del texto: \u00ab\u2026 quit\u00e9monos todo peso que nos impida correr, especialmente el pecado que tan f\u00e1cilmente nos hace tropezar\u2026\u00bb.  La frase tan f\u00e1cilmente nos hace tropezar me recuerda a una experiencia que tuve cuando ni\u00f1o. Deb\u00eda someterme a una operaci\u00f3n para que me quitaran las amigdalas. En ese tiempo no se utilizaba una inyecci\u00f3n para dormir al paciente, sino gas. La sensaci\u00f3n de ahogo que produc\u00eda el gas induc\u00eda p\u00e1nico en muchos ni\u00f1os, por lo que los m\u00e9dicos optaban por envolver en una s\u00e1bana al paciente. De esta manera, el ni\u00f1o se ve\u00eda impedido de moverse y arrancarse la m\u00e1scara de la cara.  El t\u00e9rmino en griego tiene espec\u00edficamente ese sentido: es como si nos encontr\u00e1ramos envueltos en una s\u00e1bana y nuestros movimientos se volvieran limitados y trabajosos.   No le resulta problem\u00e1tico al pecado entorpecer nuestro andar. Una vez que se sembr\u00f3 la semilla del enga\u00f1o en el coraz\u00f3n, la vida ser\u00e1 dram\u00e1ticamente alterada. Si observamos lo que ocurri\u00f3 despu\u00e9s de que Ad\u00e1n y Eva tomaron del fruto prohibido, tendremos una idea de cu\u00e1n r\u00e1pidamente se alter\u00f3 su visi\u00f3n del entorno, y aun de s\u00ed mismos. Conocieron que estaban desnudos, algo que hasta ese momento no los hab\u00eda avergonzado. Inmediatamente se cubrieron. Dejaron de ver a la otra como una persona confiable, y comenzaron a considerar a su pareja como un rival. Tuvieron miedo y decidieron esconderse de Aquel que, hasta ese momento, hab\u00eda paseado con ellos por el jard\u00edn de Ed\u00e9n. El pecado nos seduce por la sutil diferencia que posee con la verdad.La facilidad con la que somos seducidos por el pecado es porque se construye sobre sutiles distorsiones de la Palabra de Dios, y no en groseras manifestaciones que abiertamente contradicen su Verdad. Observe con cu\u00e1nta sutileza el enemigo dialog\u00f3 con Eva, para crearle confusi\u00f3n, y luego plantar la semilla de la duda en cuanto a la bondad de Dios. Con cu\u00e1nta sutileza el enemigo se enfrent\u00f3 al Hijo de Dios en el desierto, aun llegando a citar el texto de los salmos para hacerle tropezar.   Si consideramos la analog\u00eda de la carrera que ha escogido el autor recordaremos que la ropa para maratones ha sido especialmente adaptada a la carrera. Es liviana y escueta. No ofrece resistencia para el atleta. Imaginemos lo que significar\u00eda correr la carrera con una pollera larga o con pantalones abultados. Nadie podr\u00eda llegar lejos vestido de tal manera, por el esfuezo que representar\u00eda el uso de ropa tan inapropiada.  El salmista describe con eficacia el efecto del pecado sobre nuestras vidas: \u00abMientras me negu\u00e9 a confesar mi pecado, mi cuerpo se consumi\u00f3, y gem\u00eda todo el d\u00eda. D\u00eda y noche tu mano de disciplina pesaba sobre m\u00ed; mi fuerza se evapor\u00f3 como agua al calor del verano\u00bb (Sal 32.3-4 &#8211; NTV). No podemos darnos el lujo de convivir con el pecado. La confesi\u00f3n debe ser una de las disciplinas que m\u00e1s frecuentemente practiquemos para estar limpios de todo lo que impide el libre obrar de Dios en nuestras vidas. &#160;\n                    <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"pie\">\u00a9 Desarrollo Cristiano Internacional 2013. Se reservan todos los derechos.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Christopher Shaw La verdadera libertad es aquella que se gesta en lo profundo del esp\u00edritu Vers\u00edculo: Hebreos 12:1 Leer vers\u00edculo Ocultar vers\u00edculo 12:1 Por tanto, tambi\u00e9n nosotros, que estamos rodeados de una multitud tan grande de testigos, despoj\u00e9monos del lastre que nos estorba, en especial del pecado que nos asedia, y corramos con perseverancia &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/libres-del-pecado\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLibres del pecado\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-23722","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23722","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=23722"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23722\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=23722"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=23722"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=23722"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}