{"id":2374,"date":"2015-12-01T00:45:06","date_gmt":"2015-12-01T05:45:06","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/fuera-con-la-mascara-el-testimonio-de-un-ex-homosexual\/"},"modified":"2015-12-01T00:45:06","modified_gmt":"2015-12-01T05:45:06","slug":"fuera-con-la-mascara-el-testimonio-de-un-ex-homosexual","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/fuera-con-la-mascara-el-testimonio-de-un-ex-homosexual\/","title":{"rendered":"Fuera con la m\u00e1scara: el testimonio de un ex homosexual"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por John Paulk<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">\u00bfEs posible que una persona que despu\u00e9s de conocer a Cristo se convierta en homosexual? \u00bfEs posible que un trasvesti deje su estilo de vida por Cristo? \u00bfQu\u00e9 tan dif\u00edcil es esa transici\u00f3n? John Paulk experiment\u00f3 en carne propia todas estas preguntas y hall\u00f3 las respuestas en el Dios que nunca lo abandon\u00f3.<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p>                    Mis padres se divorciaron cuando yo ten\u00eda cinco a\u00f1os mi pap\u00e1 nos llev\u00f3 a mi hermana y a m\u00ed a un parque, se arrodill\u00f3 a nuestro lado, y nos dijo adi\u00f3s. Fue un d\u00eda tr\u00e1gico y un trauma que nunca olvidar\u00e9. Durante el resto de mi ni\u00f1ez viv\u00ed con inseguridad continua, creyendo que la gente que yo amaba siempre me dejar\u00eda. Con otros muchachos de mi edad me sent\u00eda terriblemente inseguro y distinto. Sencillamente no pod\u00eda ser lo que ellos esperaban de m\u00ed, y en vista de que yo no era h\u00e1bil para los deportes y era afeminado, me dec\u00edan \u00abmarica\u00bb, \u00abmaric\u00f3n\u00bb y \u00abmujercita\u00bb.  Vestirme de mujer me dio la popularidad y la aceptaci\u00f3n que tanto deseaba. Me sent\u00eda orgulloso de ser travesti. La habilidad de ser \u00abhermosa\u00bb se convirti\u00f3 en mi \u00fanico inter\u00e9s en la vida.  Mi amigo Jaime y yo comenzamos a consumir bebidas alcoh\u00f3licas a los 14 a\u00f1os. Desde el principio mi intenci\u00f3n fue emborracharme, y es lo que hac\u00eda siempre. Beb\u00eda para aturdirme y entumecer el dolor interno, y eso prove\u00eda un escape temporal de mis sentimientos de ineptitud y de odio hacia m\u00ed mismo.   A los 15 a\u00f1os, una muchacha de la escuela me habl\u00f3 del Se\u00f1or mientras un habl\u00e1bamos por tel\u00e9fono. Yo cre\u00ed todo lo que me dijo sobre la Biblia. Despu\u00e9s de hablar con ella, me arrodill\u00e9 y le ped\u00ed a Jes\u00fas que entrara en mi coraz\u00f3n. Luego busqu\u00e9 fervientemente al Se\u00f1or, pero como nadie m\u00e1s en mi familia era creyente, me apart\u00e9 luego de seis meses. Pasar\u00edan otros diez a\u00f1os para que yo nuevamente clamara a Dios pidi\u00e9ndole ayuda.   Cuando estaba por terminar la secundaria, un amigo me llev\u00f3 por primera vez a un bar de homosexuales. Un nuevo mundo se abr\u00eda ante mis ojos. Toda la atenci\u00f3n que recib\u00ed de otros hombres me result\u00f3 irresistible. \u00a1Me parec\u00eda estar en el cielo! Pronto me enamor\u00e9 de un muchacho llamado Curt\u00eds. Nuestra relaci\u00f3n sexual pareci\u00f3 natural, me met\u00ed de cabeza en el estilo de vida homosexual y abandon\u00e9 el sue\u00f1o de mi infancia: tener una esposa e hijos.   Al pasar el tiempo, mi relaci\u00f3n con Curt\u00eds comenz\u00f3 a deteriorarse, hasta que luego de un a\u00f1o nos separamos. Una vez m\u00e1s hab\u00eda perdido a alguien que yo cre\u00ed se quedar\u00eda conmigo para siempre. Nuestra ruptura fue tan dif\u00edcil para m\u00ed que dej\u00e9 los estudios y me mud\u00e9 otra vez a la casa de mi madre.   Empec\u00e9 a beber m\u00e1s, y me sent\u00eda tan miserable que trat\u00e9 de quitarme la vida. El intento de suicidio fall\u00f3, y para recuperarme busqu\u00e9 a un psic\u00f3logo homosexual para que me ayudara a juntar los pedazos en que se hab\u00eda convertido mi vida.   Para poder pagar los gastos que aumentaban continuamente, empec\u00e9 a trabajar en la prostituci\u00f3n. Me llevaban hasta un hotel, y all\u00ed vend\u00eda mi cuerpo por 80 d\u00f3lares la hora. Mis clientes que manten\u00edan su homosexualidad en secreto, usaban drogas como LSD y coca\u00edna, y me las proporcionaban gratis. S\u00f3lo por la gracia de Dios no me convert\u00ed en adicto.   A finales de ese verano, estaba destruido emocionalmente. Recuerdo que me dorm\u00eda llorando al regresar a casa despu\u00e9s de permitir que me usaran sexualmente toda la noche.   Ese verano hubo otro acontecimiento significante en mi vida. Vi a un amigo en un bar de homosexuales. El estaba vestido de mujer, y su apariencia femenina era tan real que me costaba creerlo. Estaba fascinado. Una noche \u00e9l me puso maquillaje y una peluca. Cuando me mir\u00e9 en el espejo, me asombr\u00e9 al ver a una hermosa \u00abmujer\u00bb. Esa noche me drogu\u00e9 y fui al bar. Mantuve en secreto mi identidad real. Nadie sab\u00eda que debajo de esa \u00abm\u00e1scara\u00bb estaba yo.   Esa noche revolucion\u00f3 mi vida. Durante los tres a\u00f1os siguientes dediqu\u00e9 todo mi esfuerzo a perfeccionar ese estilo de \u00abmujer\u00bb. Estaba orgulloso de ser travest\u00ed, y me hac\u00eda llamar \u00abCandi\u00bb. R\u00e1pidamente me hice popular en el c\u00edrculo de travest\u00eds.   En ese mundo lo \u00fanico que importaba era la habilidad para ser hermosa y parecer una mujer de verdad. Me dec\u00edan que yo era uno de los mejores, y empezaron a conocerme en ciudades vecinas. Pero interiormente yo me odiaba, y una noche mientras estaba en la pista de baile le dije a Dios:   -S\u00e9 que puedes ayudarme. Alg\u00fan d\u00eda voy a regresar a ti.   En octubre de 1985 mi psic\u00f3logo me confront\u00f3 por lo mucho que yo beb\u00eda. Empec\u00e9 a ir a los encuentros de Alcoh\u00f3licos An\u00f3nimos. Despu\u00e9s de pasar seis meses sin beber, mi mente empez\u00f3 a aclararse. Abr\u00ed la puerta de mi armario y mir\u00e9 la cantidad de vestidos, pelucas, tacones altos, maquillaje y alhajas que hab\u00eda acumulado en tres a\u00f1os.   -Candi, ya no te necesito -dije-. Te digo adi\u00f3s.   Puse todo en una caja y lo tir\u00e9 a la basura. Sent\u00ed como si hubiera sacado diez toneladas de mi espalda.   -Vas a volver -me dec\u00edan mis amigos-. Siempre ser\u00e1s un travest\u00ed.   -Van a ver que no -contestaba yo-. No volver\u00e9 a ser un travest\u00ed mientras viva.   Hasta el d\u00eda de hoy no he vuelto a vestirme de mujer.   Muy poco despu\u00e9s un pastor de j\u00f3venes pidi\u00f3 hablar conmigo. Tom\u00e1s vino a mi apartamento y me habl\u00f3 de Jes\u00fas. Despu\u00e9s de 20 minutos lo interrump\u00ed.   -Ya s\u00e9 todo lo que dicen los Evangelios -le dije-. A los 15 a\u00f1os yo era cristiano. Pero nac\u00ed homosexual as\u00ed que&#8230;   -No, no naciste homosexual &#8211; respondi\u00f3 Tom\u00e1s y ley\u00f3 G\u00e9nesis 1: \u00abDios hizo al hombre. Var\u00f3n y hembra&#8230;. Dios contempl\u00f3 todo lo que hab\u00eda hecho y vio que era excelente.\u00bb   As\u00ed se hizo la luz en mi interior. Me convenc\u00ed de que la homosexualidad no era algo con lo que hab\u00eda nacido, ni algo en lo que deb\u00eda continuar.   Esa semana desenterr\u00e9 mi Biblia y empec\u00e9 a leerla de nuevo. Despu\u00e9s de varios d\u00edas de lucha para llegar a una decisi\u00f3n, me arrodill\u00e9 junto a mi cama.   -Dios, no s\u00e9 c\u00f3mo salir de esto. No importa lo dif\u00edcil que sea. Nunca m\u00e1s me voy a alejar de ti. Era el 10 de febrero de 1987. Hab\u00eda encontrado a Alguien que nunca me dejar\u00eda.   Hab\u00eda asistido diariamente a un encuentro de Alcoh\u00f3licos An\u00f3nimos homosexuales, y ten\u00eda muchos amigos en ese grupo. Aunque segu\u00ed asistiendo, algo en mi interior hab\u00eda cambiado. Una noche sali\u00f3 el tema de si los homosexuales ir\u00edan al cielo.   -No importa si somos homosexuales o heterosexuales -les dije-. Si creemos en Jesucristo iremos al cielo.   Mis amigos quedaron mudos; nunca antes me hab\u00edan escuchado decir algo as\u00ed. Ese fue el comienzo del fin de mi vida homosexual.   Comenc\u00e9 a limpiar mi apartamento. Borr\u00e9 videos pornogr\u00e1ficos y tir\u00e9 a la basura cientos de d\u00f3lares en accesorios homosexuales. Escrib\u00ed cartas a mis amigos homosexuales cont\u00e1ndoles sobre mi conversi\u00f3n. La mayor\u00eda nunca me contest\u00f3.   Mi amigo Tom\u00e1s enfatiz\u00f3 la importancia de la disciplina, en especial la lectura b\u00edblica diaria y la oraci\u00f3n. Sin embargo, segu\u00eda sinti\u00e9ndome muy solo. El me llev\u00f3 a la iglesia, pero ten\u00eda miedo de que los hombres \u00abnormales\u00bb me rechazaran.   Tres meses despu\u00e9s encontr\u00e9 un libro de Donald Baker sobre el rechazo. Lo llev\u00e9 a casa y me lo devor\u00e9 en un d\u00eda. En las \u00faltimas p\u00e1ginas estaba la direcci\u00f3n de un ministerio llamado \u00abAmor en acci\u00f3n\u00bb, y escrib\u00ed pidiendo informaci\u00f3n.   En esos d\u00edas mi madre me dijo: \u00abJohn, te has esforzado mucho este \u00faltimo a\u00f1o para cambiar tu vida. Estoy orgullosa de ti.\u00bb   -S\u00f3lo pod\u00eda apoyarme en Cristo -le respond\u00ed-. El produjo el cambio, no yo.   Luego de algunas semanas recib\u00ed del ministerio \u00abAmor en acci\u00f3n\u00bb la informaci\u00f3n que hab\u00eda solicitado junto con la confirmaci\u00f3n de que me hab\u00edan aceptado en un programa especial para personas como yo. Era el mes de diciembre de 1987.   En \u00abAmor en acci\u00f3n\u00bb encontr\u00e9 sanidad. Toda mi identidad debi\u00f3 volver a construirse desde cero. Descubr\u00ed que la idea que ten\u00eda de Dios estaba distorsionada, y me resultaba dif\u00edcil aceptar la realidad de su amor y aceptaci\u00f3n completos para conmigo.   Al mirar hacia atr\u00e1s, veo que Dios quer\u00eda mostrarme mi verdadera identidad como hombre. Ser un travest\u00ed excelente era lo \u00fanico de lo que yo hab\u00eda estado orgulloso. La idea de ser amado por ser quien era me resultaba totalmente incomprensible.   Pero algo comenz\u00f3 a cambiar. Aunque comet\u00ed muchos errores durante los primeros a\u00f1os en que abandon\u00e9 la homosexualidad, me aferr\u00e9 al Se\u00f1or. No puedo precisar el momento con exactitud, pero en 1988 ya no volv\u00ed a dudar de que Dios me amaba y me aceptaba.   Finalmente pude perdonar a mis padres por su descuido emocional y por las maneras en que yo sent\u00ed que ellos me hab\u00edan rechazado. Le expres\u00e9 todo eso al Se\u00f1or y la amargura comenz\u00f3 a desaparecer. La falta de perd\u00f3n, la cual me hab\u00eda mantenido esclavo del pecado durante tanto tiempo, finalmente se desvanec\u00eda.   Todo el proceso para dejar la homosexualidad ha sido lento pero ininterrumpido. Me di cuenta de que la gente no me ve\u00eda como el travesti que yo sol\u00eda ser; me aceptaban por quien yo era ahora. Sin embargo, todav\u00eda me sent\u00eda ligado a Candi. Era hora de dejarla morir.   En los a\u00f1os siguientes mi amistad con varones aument\u00f3 hasta el punto en que me sent\u00ed seguro de mi masculinidad. Mis deseos homosexuales hab\u00edan empezado a desaparecer.   Aunque Jes\u00fas llenaba los lugares vac\u00edos de mi coraz\u00f3n, yo segu\u00eda sintiendo que hab\u00eda lugar para alguien m\u00e1s. En 1991 me enamor\u00e9 de una hermosa mujer de Dios que iba a la iglesia, y que proven\u00eda de un trasfondo lesbiano. Particip\u00e1bamos juntos del grupo de adoraci\u00f3n en la iglesia, y nos hicimos amigos. Yo admiraba su compromiso con el Se\u00f1or, y comenzamos a ser novios.   Dado que el estar de novios era algo nuevo para ambos, le pedimos consejos a nuestro pastor. Pasamos por momentos muy dif\u00edciles tratando de discernir nuestros roles respectivos ya que los dos hab\u00edamos venido de ambientes homosexuales. Muchas veces Satan\u00e1s trat\u00f3 de evitar que nuestro amor se solidificara, pero el Se\u00f1or nos gui\u00f3 en cada obst\u00e1culo.   Ana y yo nos casamos el 19 de julio de 1992. Llor\u00e9 al pronunciar nuestros votos matrimoniales ya que sab\u00eda que el Se\u00f1or estaba haciendo realidad mi sue\u00f1o. El poder transformador del Se\u00f1or fue tan evidente durante nuestra boda, que mi madre y mi padrastro oraron para recibir al Se\u00f1or esa noche.   En el pasado nunca hab\u00eda podido decir \u00absoy un hombre\u00bb. Pero ahora soy una nueva criatura en Cristo; puedo ser amado porque soy de Cristo. En el pasado me escond\u00eda detr\u00e1s de muchas m\u00e1scaras para protegerme y no ser herido de nuevo. Ahora veo que esas m\u00e1scaras s\u00f3lo eran un obst\u00e1culo al amor de Dios para conmigo. En Jesucristo he encontrado el amor y la aceptaci\u00f3n que hab\u00eda buscado toda mi vida.\n                    <\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">John Paulk perteneci\u00f3 al personal de \u00abAmor en acci\u00f3n\u00bb (1989-1993). \u00c9l y su esposa viven en Oreg\u00f3n, EE. UU. Han estado en programas de radio y televisi\u00f3n, y contin\u00faan compartiendo el mensaje de que hay libertad de la homosexualidad. Traducido y adaptado para AP por Leticia Calcada.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por John Paulk \u00bfEs posible que una persona que despu\u00e9s de conocer a Cristo se convierta en homosexual? \u00bfEs posible que un trasvesti deje su estilo de vida por Cristo? \u00bfQu\u00e9 tan dif\u00edcil es esa transici\u00f3n? 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