{"id":23913,"date":"2016-04-05T14:48:47","date_gmt":"2016-04-05T19:48:47","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/consecuencias-duraderas\/"},"modified":"2016-04-05T14:48:47","modified_gmt":"2016-04-05T19:48:47","slug":"consecuencias-duraderas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/consecuencias-duraderas\/","title":{"rendered":"Consecuencias duraderas"},"content":{"rendered":"<div>\n<p style=\"text-align:justify;\">Salom\u00f3n conclu\u00eda el tema de la tentaci\u00f3n sexual considerando consecuencias adicionales. \u00c9l not\u00f3 que cuando un hombre robaba para comer, la mayor\u00eda de las personas estaban de acuerdo con lo que hizo. No obstante, esa empat\u00eda no significa obviar la justicia. La comunidad pod\u00eda sentirse mal por lo que ese hombre hab\u00eda hecho, pero eso no excusaba su pecado, y entend\u00edan que la v\u00edctima necesitaba ser restituida a la potencia de siete. El punto de Salom\u00f3n es que si una comunidad mantiene la justicia en el caso de un crimen comprensible, imagina la severidad con la que esa misma comunidad deber\u00eda castigar un acto incomprensible y despreciable de pecado sexual con el c\u00f3nyuge de otra persona. El castigo debe ser fuerte y severo. Recuerde que, en esos d\u00edas, el castigo por adulterio era la muerte a pedradas.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">En la actualidad, vivimos bajo la gracia y Dios ha pospuesto el castigo del pecado hasta el regreso de su Hijo en el fin del mundo. All\u00ed, toda la humanidad ser\u00e1 juzgada por \u00c9l. Por lo tanto, si est\u00e1 \u201cen Cristo\u201d, el castigo de la justicia ya fue pagado por nuestro Salvador.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Las consecuencias temporales del pecado, sin embargo, se mantienen, y esas consecuencias pueden incluir la ira de una comunidad que no perdona de igual forma. La Biblia dice: \u201cHeridas y verg\u00fcenza hallar\u00e1, y su afrenta no se borrar\u00e1 (Proverbios 6:33). Una conciencia culpable es algo terrible.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">El t\u00e9rmino \u201cherida\u201d que se utiliza en ese pasaje se refiere a las cicatrices que resultan despu\u00e9s de una enfermedad. \u201cAfrenta\u201d proviene de la palabra que refleja las heridas hechas por un enemigo o el escarnio que una persona honesta recibe despu\u00e9s de un esc\u00e1ndalo. Estos renglones describen una reputaci\u00f3n arruinada y la perdida completa de confianza entre los dem\u00e1s de la comunidad. Esta tradici\u00f3n hace que los dem\u00e1s duden de la credibilidad del ad\u00faltero en cualquier otro contexto.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Note tambi\u00e9n otra consecuencia potencial: la ira del c\u00f3nyuge a quien se ha hecho da\u00f1o:<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><em>Porque los celos del hombre son su favor, y \u00e9l no perdonar\u00e1 en el d\u00eda de la venganza. No aceptar\u00e1 ninguna restituci\u00f3n; ni consentir\u00e1, aunque sea grande tu soborno (6:34,35). <\/em><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Las heridas sanan, pero las cicatrices no se borran completamente. La gracia de Dios abunda, pero la verg\u00fcenza sigue a aquella persona arrepentida como una sombra oscura. Y no hay muchas emociones tan poderosas o tristes como el arrepentimiento (\u201csi solo pudiese . . .\u201d). Dicho esto, mi consejo es que no caiga en la tentaci\u00f3n. No sea que su legado se convierta en una lista de arrepentimientos.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Espero que estas repercusiones potenciales se conviertan en razones fuertes para evitar el pecado sexual. No obstante, muchas personas todav\u00eda siguen cayendo. Algunos coquetean con la tentaci\u00f3n, pensando que son lo suficientemente fuertes, lo suficientemente listos para evitar caer en ello. Pero la tentaci\u00f3n es un camino resbaloso que lleva a la destrucci\u00f3n. Tome la decisi\u00f3n de no enfocarse en evitar el pecado. Enf\u00f3quese en evitar la tentaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><strong><em>Reflexi\u00f3n<\/em><\/strong><br \/>Piense en aquella tentaci\u00f3n dif\u00edcil que enfrenta el d\u00eda de hoy. Haga una lista de las consecuencias que podr\u00eda sufrir si cayera. Algunas consecuencias son m\u00e1s probables que otras, pero de todas maneras, escr\u00edbalas en la lista. Catal\u00f3guelas en orden de severidad. Mantenga esa lista en mano cuando enfrente nuevamente la tentaci\u00f3n.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"field-field-footnotes\">\n<p align=\"justify\">Adaptado del libro,<em> Viviendo los Proverbios\u00a0<\/em> (Editorial Mundo Hispano, 2014). Con permiso de la Editorial Mundo Hispano (<a href=\"http:\/\/www.editorialmundohispano.org\" title=\"www.editorialmundohispano.org\">www.editorialmundohispano.org<\/a>). Copyright \u00a9 2015 por Charles R. Swindoll, Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Salom\u00f3n conclu\u00eda el tema de la tentaci\u00f3n sexual considerando consecuencias adicionales. \u00c9l not\u00f3 que cuando un hombre robaba para comer, la mayor\u00eda de las personas estaban de acuerdo con lo que hizo. No obstante, esa empat\u00eda no significa obviar la justicia. La comunidad pod\u00eda sentirse mal por lo que ese hombre hab\u00eda hecho, pero eso &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/consecuencias-duraderas\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abConsecuencias duraderas\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-23913","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23913","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=23913"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23913\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=23913"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=23913"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=23913"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}