{"id":23930,"date":"2016-04-05T14:49:05","date_gmt":"2016-04-05T19:49:05","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/palabras-venenosas\/"},"modified":"2016-04-05T14:49:05","modified_gmt":"2016-04-05T19:49:05","slug":"palabras-venenosas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/palabras-venenosas\/","title":{"rendered":"Palabras venenosas"},"content":{"rendered":"<div>\n<p style=\"text-align:justify;\">Ayer examinamos dos clases de conversaciones destructivas que conllevan intereses creados. Cuando lisonjeamos, enga\u00f1amos a alguien con el objetivo de aprovecharnos de la ocasi\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"justify\">Cuando chismeamos, denigramos a las personas ante los dem\u00e1s. En ambos casos, hay enga\u00f1o. Hoy consideraremos la confrontaci\u00f3n destructiva. Ciertamente es directa y abierta, a diferencia de la forma cobarde de la lisonja y el chisme, sin embargo, el efecto tambi\u00e9n es da\u00f1ino.<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>Discusiones, pleitos y palabras airadas <\/em><\/p>\n<p align=\"justify\">Dedique un tiempo a leer Proverbios 14:16, 1 7; 15:4; 17:14; 18:6; 25:1 5; 29:11.\u00a0 Tambi\u00e9n ser\u00e1 de provecho que analice cuidadosamente lo siguiente:<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>No hagas amistad con el iracundo<br \/>ni tengas tratos con el violento<br \/>no sea que aprendas sus maneras<br \/>y pongas una trampa para tu propia vida<\/em> (22:24, 25).<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>El hombre iracundo suscita contiendas,<br \/>y el furioso comete muchas transgresiones<\/em> (29:22).<\/p>\n<p align=\"justify\">Cuando hablo de discusiones y pleitos no me refiero a aquellas conversaciones donde hay opiniones diferentes o una confrontaci\u00f3n constructiva. Una conversaci\u00f3n abierta e inteligente debe permitir que las personas se expresen libremente y sin temores. Naturalmente, en ocasiones, eso significa una diferencia de opiniones.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Las discusiones y los pleitos, por el contrario, tienen que ver con actitudes negativas tales como la obstinaci\u00f3n y la rigidez.<\/p>\n<p align=\"justify\">La palabra \u00abiracundo\u00bb en Proverbios 22:24 tiene que ver con una persona que se ha apropiado o adue\u00f1ado de la ira. De la misma forma, una persona violenta sugiere la ilustraci\u00f3n de una olla de veneno que est\u00e1 hirviendo. La reacci\u00f3n de esta clase de persona es lanzar su veneno negativo cada vez que se enoja con algo o con alguien. Ya que la ira engendra ira, el pleito sigue a esta persona todo el tiempo. El sabio nos previene que esta clase de ira se puede convertir en un rasgo adquirido de la personalidad. Si nos asociamos con una persona habitualmente iracunda, pronto llegaremos a ser como ella.<\/p>\n<p align=\"justify\">Habiendo dicho esto, debo reconocer que el enojo es una reacci\u00f3n natural y normal cuando alguien nos hace da\u00f1o o nos ofende. La Biblia no condena el enojo como un pecado en s\u00ed mismo. En el vers\u00edculo 22 del cap\u00edtulo 29 dice que eso puede suscitar contiendas y dar a Satan\u00e1s la oportunidad de destruir las relaciones (Efesios 4:26, 27).<\/p>\n<p align=\"justify\">Por eso Dios nos dice que confrontemos directamente a los que nos ofenden para poder resolver el asunto cara a cara y de una vez por todas. Si esa persona se disculpa, hemos ganado un amigo (Mateo 18:15). Si despu\u00e9s de varios intentos de reconciliaci\u00f3n la disculpa no ocurre, puede decidir entonces \u00abpasar por alto la ofensa\u00bb (Proverbios 19:11; Efesios 4:32; Colosenses 3:13).<\/p>\n<p align=\"justify\">Sea cual sea la situaci\u00f3n, no debemos dejar que la ira tome lugar en nuestros corazones. La ira buscar\u00e1 echar ra\u00edces en su coraz\u00f3n y luego adue\u00f1arse de \u00e9l, transform\u00e1ndole en una persona iracunda.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><strong><em>Reflexi\u00f3n <\/em><\/strong><br \/>\u00bfHay alguna disputa sin resolver que se mantenga de manera emocional o mental alejado de otra persona? \u00bfHa intentado hablar de este asunto cara a cara, durante una conversaci\u00f3n privada y calmada? Si no lo ha hecho, quiz\u00e1s sea una buena idea pedirle a un mediador que el ayude a realizar una confrontaci\u00f3n constructiva. Si todos los intentos de resolver la situaci\u00f3n ha fracasado, entr\u00e9guele el problema a Dios y p\u00eddale en oraci\u00f3n que le dirija.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a0<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"field-field-footnotes\">\n<p align=\"justify\">Adaptado del libro,<em> Viviendo los Proverbios\u00a0<\/em> (Editorial Mundo Hispano, 2014). Con permiso de la Editorial Mundo Hispano (<a href=\"http:\/\/www.editorialmundohispano.org\" title=\"www.editorialmundohispano.org\">www.editorialmundohispano.org<\/a>). Copyright \u00a9 2015 por Charles R. Swindoll, Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ayer examinamos dos clases de conversaciones destructivas que conllevan intereses creados. Cuando lisonjeamos, enga\u00f1amos a alguien con el objetivo de aprovecharnos de la ocasi\u00f3n. Cuando chismeamos, denigramos a las personas ante los dem\u00e1s. En ambos casos, hay enga\u00f1o. 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