{"id":23932,"date":"2016-04-05T14:49:07","date_gmt":"2016-04-05T19:49:07","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-parte-mas-peligrosa\/"},"modified":"2016-04-05T14:49:07","modified_gmt":"2016-04-05T19:49:07","slug":"la-parte-mas-peligrosa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-parte-mas-peligrosa\/","title":{"rendered":"La parte m\u00e1s peligrosa"},"content":{"rendered":"<div>\n<p style=\"text-align:justify;\">Salom\u00f3n ten\u00eda mucho que decir acerca de lo que hablamos. De hecho, las palabras \u201clengua\u00bb, \u00abboca\u00bb, \u00bblabios\u00bb y otras similares aparecen aproximadamente ciento cincuenta veces en el libro de Proverbios. En promedio, se puede decir que hay una referencia a este aspecto cinco veces en cada uno de los treinta y un cap\u00edtulos de Proverbios. Me parece que un tema que se repite tantas veces merece una amplia atenci\u00f3n. Por esta raz\u00f3n, dedicaremos dos semanas a hablar sobre la lengua.<\/p>\n<p align=\"justify\">Una frase clave acerca del tema aparece en Proverbios 15:2:<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>La lengua de los sabios embellece el conocimiento,<br \/>pero la boca de los necios expresa insensatez.<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\">Este es un proverbio de copla, ya que menciona al sabio y lo contrasta con el necio. Es interesante c\u00f3mo ambos tipos de personas revelan a s\u00ed mismas por la forma en que utilizan su lengua. Claro est\u00e1, nosotros sabemos que la ra\u00edz del problema no es la boca, sino el coraz\u00f3n, nuestro ser. \u00a0Jes\u00fas nos ense\u00f1\u00f3 \u00a0\u201cEl hombre bueno, del buen tesoro de su coraz\u00f3n presenta lo bueno; y el hombre malo, del mal tesoro de su coraz\u00f3n presenta lo malo. Porque de la abundancia del coraz\u00f3n habla la boca\u00bb (Lucas 6:45). De la misma forma en que una cubeta saca agua de un pozo, la lengua extrae lo que tiene el coraz\u00f3n. Si la fuente es limpia, eso es lo que la lengua comunica. Si est\u00e1 contaminada, la lengua la expondr\u00e1 as\u00ed.<br \/>\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><em><strong>Reflexi\u00f3n<\/strong><\/em><br \/>La semana pasada suger\u00ed que dedicara m\u00e1s tiempo a escuchar y menos tiempo a hablar. Lo mismo quiero hacer esta semana. Enf\u00f3quese en escuchar y examine qu\u00e9 revela la conversaci\u00f3n de esas personas acerca de sus corazones.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a0<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"field-field-footnotes\">\n<p align=\"justify\">Adaptado del libro,<em> Viviendo los Proverbios\u00a0<\/em> (Editorial Mundo Hispano, 2014). Con permiso de la Editorial Mundo Hispano (<a href=\"http:\/\/www.editorialmundohispano.org\" title=\"www.editorialmundohispano.org\">www.editorialmundohispano.org<\/a>). Copyright \u00a9 2015 por Charles R. Swindoll, Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Salom\u00f3n ten\u00eda mucho que decir acerca de lo que hablamos. De hecho, las palabras \u201clengua\u00bb, \u00abboca\u00bb, \u00bblabios\u00bb y otras similares aparecen aproximadamente ciento cincuenta veces en el libro de Proverbios. En promedio, se puede decir que hay una referencia a este aspecto cinco veces en cada uno de los treinta y un cap\u00edtulos de Proverbios. &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-parte-mas-peligrosa\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLa parte m\u00e1s peligrosa\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-23932","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23932","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=23932"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23932\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=23932"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=23932"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=23932"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}