{"id":2407,"date":"2015-12-01T00:46:08","date_gmt":"2015-12-01T05:46:08","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/asi-dice-el-senor\/"},"modified":"2015-12-01T00:46:08","modified_gmt":"2015-12-01T05:46:08","slug":"asi-dice-el-senor","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/asi-dice-el-senor\/","title":{"rendered":"\u00bfAs\u00ed dice el Se\u00f1or?"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Pedro Lapadjian<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">En la generaci\u00f3n de Jerem\u00edas, la decadencia espiritual del pueblo era la m\u00e1s clara evidencia de lo errado del mensaje que le anunciaban los profetas. Este art\u00edculo es una mirada a la predicaci\u00f3n en la carne y a la que se hace en el Esp\u00edritu. Se basa en reflexiones sobre el cap\u00edtulo 30 del libro de Jerem\u00edas.<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p>                    <B><br \/>\n<P align=justify>Una tendencia preocupante<\/P><\/B><br \/>\n<P align=justify>Hace un tiempo particip\u00e9 en un congreso para l\u00edderes y pastores. En una de las plenarias, el orador principal \u0097cuyo nombre es conocido por muchos cristianos\u0097 dijo: \u00abAlgunos te\u00f3logos han afirmado que Dios habl\u00f3 en el pasado, pero ya no lo hace hoy. Sin embargo yo creo que \u00e9l sigue hablando. \u00bfQui\u00e9nes creen esto?\u00bb. Todos los que est\u00e1bamos presentes levantamos nuestras manos para mostrar nuestro acuerdo con su afirmaci\u00f3n. En seguida agreg\u00f3: \u00abDejemos la Biblia bajo el asiento, porque cuando ven\u00eda en el avi\u00f3n, Dios me dio una palabra para ustedes\u00bb. Para mi sorpresa las Escrituras ni siquiera fueron citadas. Lo que m\u00e1s preocupaci\u00f3n me produjo, sin embargo, es que su exposici\u00f3n sufri\u00f3 frecuentes interrupciones por los aplausos de aprobaci\u00f3n que le ofrec\u00eda la mayor\u00eda de los presentes.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Estamos viviendo en un tiempo donde existe una notable ausencia de discernimiento con respecto al mensaje que se proclama al pueblo de Dios. El profeta Jerem\u00edas en su momento, se\u00f1al\u00f3 de que es posible hacer proclamaciones en el poder de la carne en lugar del poder del Esp\u00edritu. La diferencia est\u00e1 claramente presentada en el cap\u00edtulo 23 de su libro y quisiera invitarlo a que me acompa\u00f1e a reflexionar sobre este texto.<\/P><br \/>\n<B><br \/>\n<P align=justify>La escuela prof\u00e9tica<\/P><\/B><br \/>\n<P align=justify>La lectura del pasaje revela claramente la consternaci\u00f3n y perplejidad del profeta ante el inexorable avance de superficialidad y mundanalidad en el pueblo. Esa decadencia espiritual constitu\u00eda la m\u00e1s clara evidencia de lo errado del mensaje que le anunciaban sus profetas. Un profeta era el portavoz de la voluntad divina y, aunque hab\u00eda muchos varones en Israel, s\u00f3lo a \u00e9l se le asignaba la condici\u00f3n de \u00abvar\u00f3n de Dios\u00bb. Su misi\u00f3n era sagrada y su autoridad radicaba en el hecho de que no pronunciaba sabias reflexiones humanas, sino que declaraba enf\u00e1ticamente la frase: \u00abAs\u00ed dice el Se\u00f1or\u00bb.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Aunque la figura del profeta en el Antiguo Testamento no es exactamente igual a la del predicador de nuestros d\u00edas, podemos encontrar algunos paralelos que arrojan luz sobre la tarea de quienes hemos sido llamados por Dios para comunicar Su mensaje. La preocupaci\u00f3n de Jerem\u00edas se deb\u00eda a la existencia de dos escuelas prof\u00e9ticas, las cuales ten\u00edan diferentes fuentes de autoridad. Aunque por las apariencias eran iguales, sus contenidos eran antag\u00f3nicos. Pregunta, con indignaci\u00f3n: \u00ab\u00bfQu\u00e9 tiene que ver la paja con el trigo?\u00bb (v. 28). La respuesta la inferimos del contexto: \u00ab\u00a1Nada tienen que ver!\u00bb <\/P><\/p>\n<p><P align=justify>El trigo es un grano muy resistente a condiciones clim\u00e1ticas adversas y de \u00e9l se obtiene la harina con la que se elabora el pan, alimento b\u00e1sico para el ser humano. Cuando se extrae el grano, el resto de la planta es paja, un tallo seco y sin vida que se usa, entre otras cosas, como combustible. Hoy hay multitudes que tienen hambre espiritual, porque se les alimenta con la paja y no con el grano y por eso, vivimos tiempos como los que describe Am\u00f3s: \u00abVienen d\u00edas, dice Jehov\u00e1 el Se\u00f1or, en los cuales enviar\u00e9 hambre a la tierra, no hambre de pan, ni sed de agua, sino de o\u00edr la palabra de Jehov\u00e1. E ir\u00e1n errantes de mar a mar; desde el norte hasta el oriente discurrir\u00e1n buscando palabra de Jehov\u00e1.\u00bb (Am 8.11\u009612)<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Para ayudar a saciar a esas multitudes con el \u00abPan de Vida\u00bb (Jn 6.35), consideremos las diferencias que existen entre la proclamaci\u00f3n en el poder de la carne y la proclamaci\u00f3n en el poder del Esp\u00edritu.<\/P><br \/>\n<B><br \/>\n<P align=justify>La proclamaci\u00f3n en el poder de la carn<\/B>e <\/P><br \/>\n<P align=justify>Podemos mencionar al menos tres caracter\u00edsticas de la proclamaci\u00f3n en el poder de la carne:<\/P><br \/>\n<B><br \/>\n<P align=justify>1. Surge del sentimentalismo<\/P><\/B><br \/>\n<P align=justify>En el vers\u00edculo 16 se afirma que \u00abhablan visi\u00f3n de su propio coraz\u00f3n\u00bb, es decir, aquella parte del ser humano que la Biblia define como \u00abenga\u00f1oso m\u00e1s que todas las cosas y perverso\u00bb (Jerem\u00edas 17.9) es la que provee materia prima a estos predicadores. <\/P><\/p>\n<p><P align=justify>En la actualidad tambi\u00e9n se ha hecho com\u00fan que las visiones e historias se hayan instalado en el lugar preponderante e insustituible de las Sagradas Escrituras. Y no solamente esto, sino que han pasado a ser parte del fundamento, el magisterio y la praxis de la iglesia. Por eso no deja de preocupar que cada vez sea mayor el n\u00famero de personas v\u00edctimas de delirios m\u00edsticos y que confunden la realidad con la fantas\u00eda. Aunque entristece, no debe sorprender. Ya en el primer siglo Pablo advert\u00eda que algunos \u00abapartar\u00e1n de la verdad el o\u00eddo y se volver\u00e1n a las f\u00e1bulas\u00bb. (2 Ti 4.4).<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>La iglesia no es ajena a las influencias del mundo. En estos tiempo est\u00e1 siendo permeada por el pensamiento del postmodernismo, el cual privilegia el sentimiento por encima de todas las cosas. En tiempos pasados, un c\u00e9lebre fil\u00f3sofo hizo famosa la frase \u00abPienso, luego existo\u00bb. El actual desencanto con la racionalidad ha producido una reacci\u00f3n pendular que nos lleva a vivir con la premisa \u00absiento, luego existo\u00bb. Las experiencias suplantan la ex\u00e9gesis b\u00edblica y las emociones a las convicciones. Nuestros cultos est\u00e1n sujetos al auge del sentimiento. Esta manipulaci\u00f3n irreverente de las cosas sagradas, sin embargo, no quedar\u00e1 impune. En el vers\u00edculo 31 Dios declara: \u00abYo estoy contra los profetas que endulzan sus lenguas y dicen: \u00c9l ha dicho\u00bb.<\/P><br \/>\n<B><br \/>\n<P align=justify>2. Produce sincretismo<\/P><\/B><br \/>\n<P align=justify>En el vers\u00edculo 30 el Se\u00f1or declara, por medio del profeta, que \u00abHurtan mis palabras cada uno de su m\u00e1s cercano\u00bb. Ese sincretismo surge del intento de conciliar la verdad b\u00edblicamente revelada con otras formas de pensamiento o doctrina. Cuando las Sagradas Escrituras est\u00e1n ausentes, o se descuida o enfatiza demasiado alguna de sus ense\u00f1anzas, se acondiciona el terreno para que germine la desviaci\u00f3n y la herej\u00eda.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Los falsos profetas pose\u00edan la habilidad de fingir ser verdaderos y mediante la proclamaci\u00f3n de medias verdades \u0097que al final son mentiras enteras\u0097 lograban adhesi\u00f3n popular. Hoy proliferan movimientos, considerados como cristianos evang\u00e9licos, los cuales son el reflejo de una espiritualidad sin arraigo b\u00edblico.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Este estado de anarqu\u00eda doctrinal nos enfrenta adem\u00e1s a un nuevo glosario que imperiosamente necesita ser redefinido. Aunque todos usamos el mismo vocabulario, es evidente que le hemos asignado diferentes interpretaciones. Esto sucede con palabras como: \u00abevangelizaci\u00f3n\u00bb, \u00abunci\u00f3n\u00bb, \u00abprosperidad\u00bb, \u00abavivamiento\u00bb, \u00abrestauraci\u00f3n\u00bb, \u00abap\u00f3stol\u00bb e \u00abiglesia\u00bb. Esos t\u00e9rminos son m\u00e1s que sonidos y letras combinadas: son conceptos que se instalan para formar o deformar la vida de las personas. Es m\u00e1s, tanta importancia tienen los contenidos, que adquieren proyecciones eternas.<\/P><br \/>\n<P align=justify>A un pastor y evangelista de la iglesia primitiva se le exhortaba: \u00abTen cuidado de ti mismo y de la doctrina; persiste en ello, pues haciendo esto, te salvar\u00e1s a ti mismo y a los que te oyeren.\u00bb (1 Ti 4.16). Muchas veces, queriendo facilitar la unidad del Cuerpo de Cristo, hemos observado pasivamente estos excesos mas nuestro silencio se ha hecho c\u00f3mplice con el avance del error.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>El pueblo de Dios, en la \u00e9poca de Esdras, experiment\u00f3 tiempos de reforma espiritual que resultaron en la eliminaci\u00f3n del sincretismo. Seg\u00fan la Biblia \u00abel sacerdote Esdras trajo la ley delante de la congregaci\u00f3n&#8230; y le\u00edan en el libro de la ley de Dios claramente, y pon\u00edan el sentido, de modo que entendiesen la lectura\u00bb. (Neh 8.2 y 8)<\/P><br \/>\n<B><br \/>\n<P align=justify>3. Levanta personalismos<\/P><\/B><br \/>\n<P align=justify>En el vers\u00edculo 21 de nuestro texto Dios dice: \u00abNo envi\u00e9 yo a aquellos profetas, pero ellos corr\u00edan, yo no les habl\u00e9, mas ellos profetizaban\u00bb.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Siempre han existido las personas \u00e1vidas de protagonismo, con autoridad fingida y autoasumida. Tienen cargo, pero no ministerio; elocuencia, pero no un don espiritual; reconocimiento humano, pero no aprobaci\u00f3n divina. Es f\u00e1cil detectarlos: son narcisistas, alimentados de sue\u00f1os de grandeza, sin sujeci\u00f3n y causantes de divisiones en la Iglesia. Igualmente, aducen que son los \u00abungidos\u00bb de Dios y quienes cuestionan sus ense\u00f1anzas, son tratados con dureza. Adem\u00e1s, tienden a usar el p\u00falpito con la misma demagogia que los pol\u00edticos, manipulando a la gente menos instruida y, con base en una oratoria atractiva, prometen lo imposible. Estas personas tienen tan alto concepto de s\u00ed mismos que se consideran libres del escrutinio divino, sin recordar que: \u00abtodas las cosas est\u00e1n desnudas y abiertas a los ojos de aquel a quien tenemos que dar cuenta\u00bb (He 4.13).<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>En el vers\u00edculo 14 se describe la deplorable conducta de estos personajes en la \u00e9poca de Jerem\u00edas. N\u00f3tese c\u00f3mo \u00ab&#8230;comet\u00edan adulterios y andaban en mentiras, y fortalec\u00edan las manos de los malos\u00bb.<\/P><br \/>\n<B><br \/>\n<P align=justify>La proclamaci\u00f3n en el poder del Esp\u00edritu<\/P><\/B><br \/>\n<P align=justify>Si seguimos con la lectura del pasaje encontraremos se\u00f1alado, en el vers\u00edculo 22, lo que los falsos profetas no fueron capaces de hacer. De este reclamo del Se\u00f1or podemos inferir tres caracter\u00edsticas de la predicaci\u00f3n en el poder del Esp\u00edritu:<\/P><br \/>\n<B><br \/>\n<P align=justify>1. Surge de la comuni\u00f3n con Dios<\/P><\/B><br \/>\n<P align=justify>El vers\u00edculo 22 se\u00f1ala la relaci\u00f3n que el Se\u00f1or deseaba de sus profetas: \u00abSi ellos hubieran estado en mi secreto\u00bb. Siempre corremos el riesgo de descansar en las habilidades, el conocimiento o la experiencia adquirida. No obstante, debemos notar que Dios no nos invita a emprender estudios teol\u00f3gicos ni a adquirir mayor experiencia, sino a cultivar una vida de intimidad con \u00e9l. Todos aquellos que tenemos responsabilidad en la proclamaci\u00f3n de la Palabra necesitamos acercarnos a la Biblia con un deseo mayor que el de elaborar sermones. Debemos estar dispuestos a que nos hable, exhorte, corrija y anime primeramente a nosotros. Para la correcta comunicaci\u00f3n de la palabra de Dios al pueblo, es imprescindible pasar tiempo con el Dios de la Palabra. El resultado de permanecer constantes en la oraci\u00f3n no ser\u00e1 tanto descubrir el mensaje para predicar sino que este nos encuentre a nosotros. Cuando llegue el momento de su respectiva proclamaci\u00f3n, ser\u00e1 evidente que hemos estado en \u00edntima comuni\u00f3n con Dios.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Es importante destacar que esa relaci\u00f3n personal con el Se\u00f1or no es para unos pocos iluminados. Es para todos aquellos que desean profundizar su entendimiento de la revelaci\u00f3n de Dios, y que esta es la \u00fanica manera de poner por obra su Palabra. No olvidemos que \u00ablas cosas secretas pertenecen a Jehov\u00e1 nuestro Dios; mas las reveladas son para nosotros y para nuestros hijos para siempre, para que cumplamos todas las palabras de esta ley\u00bb (Dt 29.29). Cuando existe en nosotros una verdadera convicci\u00f3n de que \u00abtoda la Escritura es inspirada por Dios\u00bb (2 Ti 3.16), no podemos dejar de imitar el ejemplo de los hermanos de Berea, quienes \u00abrecibieron la palabra con toda solicitud, escudri\u00f1ando cada d\u00eda las Escrituras\u00bb (Hch 17.11). Aquel profeta que hace de la ley de Jehov\u00e1 su \u00abdelicia\u00bb, para meditar en ella \u00abde d\u00eda y de noche\u00bb, \u00a1verdaderamente es bienaventurado! (Sal 1.2).<\/P><br \/>\n<B><br \/>\n<P align=justify>2. Es fiel al mensaje b\u00edblico<\/P><\/B><br \/>\n<P align=justify>Adem\u00e1s del reclamo reci\u00e9n mencionado, el Se\u00f1or se\u00f1ala dos realidades adicionales que no se dieron porque los profetas estuvieron ausentes de \u00e9l. Del primero dice: \u00abhabr\u00edan hecho o\u00edr mis palabras a mi pueblo\u00bb (v.22). Recuerdo un himno que aprend\u00ed en mi ni\u00f1ez, el cual realza el valor de las Escrituras. Sus palabras iniciales eran: \u00abSanta Biblia, para m\u00ed eres un tesoro aqu\u00ed\u00bb. Tristemente, en algunos p\u00falpitos de la iglesia hoy, ser\u00eda m\u00e1s acertado decir: \u00abSanta Biblia, para m\u00ed eres una reliquia aqu\u00ed\u00bb. <\/P><\/p>\n<p><P align=justify>El profeta no se refiere a un mandato para asistir a un seminario, aprender los idiomas originales o estudiar homil\u00e9tica. Si bien Dios no rechaza la excelencia acad\u00e9mica, en realidad pide a sus predicadores lo siguiente: \u00abT\u00fa habla lo que est\u00e1 de acuerdo con la sana doctrina\u00bb (Tit 2.1).<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Con esto entendemos que un alimento sano y balanceado traer\u00e1 un efecto saludable sobre quienes lo reciben. Esa dieta debe incluir lo que Pablo llama \u00abtodo el consejo de Dios\u00bb (Hch 20.27). En ella deben aparecer mensajes evangel\u00edsticos, doctrinales, \u00e9ticos, de aliento, consagraci\u00f3n y consuelo para el crecimiento y madurez espiritual. Por ejemplo, Pablo exhorta al joven predicador Timoteo: \u00abProcura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qu\u00e9 avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad\u00bb. (2 Ti 2.15)<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>La Reforma protestante proclamaba, entre sus postulados b\u00e1sicos, \u00abla sola Escritura\u00bb, como una afirmaci\u00f3n de que la Biblia es la Palabra de Dios y \u00fanica regla de fe y pr\u00e1ctica. Por tanto, la verdadera autoridad de un ministro no est\u00e1 en su patrimonio cultural ni en su imaginaci\u00f3n exaltada. M\u00e1s bien radica en ser \u00abretenedor de la palabra fiel tal como ha sido ense\u00f1ada, para que tambi\u00e9n pueda ense\u00f1ar con sana ense\u00f1anza\u00bb (Tito 1.9).<\/P><br \/>\n<B><br \/>\n<P align=justify>3. Produce vidas transformadas<\/P><\/B><br \/>\n<P align=justify>Como resultado de esta falta de intimidad con Dios, la segunda realidad que no se dio fue que \u00abhabr\u00edan hecho volver de su mal camino a mi pueblo y de la maldad de sus obras\u00bb (v. 22). El mensaje de los profetas ten\u00eda repercusiones \u00e9ticas y morales y se daba con el prop\u00f3sito de producir cambios genuinos en la vida del pueblo de Dios. Cuando la verdad llega a una persona se genera una genuina conversi\u00f3n, la cual se expresa mediante una renuncia al pecado y una vida acorde con los valores del Reino de Dios. El ap\u00f3stol Pablo declara que: \u00absi alguno est\u00e1 en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aqu\u00ed todas son hechas nuevas\u00bb. (2 Co 5.17).<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Para ilustrar el poder de la Palabra de Dios cuando es proclamada con fidelidad, Jerem\u00edas utiliza, en el vers\u00edculo 29, dos figuras: el martillo y el fuego. Cuando el coraz\u00f3n est\u00e1 endurecido o cauterizado por el pecado, la Palabra del Se\u00f1or act\u00faa como un martillo, para romperlo y formar uno sensible a sus cosas. Dice Dios: \u00abDar\u00e9 mi ley en su mente y la escribir\u00e9 en su coraz\u00f3n\u00bb (Jer 31.33). Sin embargo, a veces, quien predica permite en su vida la libre existencia del mismo pecado que ha denunciado con tanta energ\u00eda. Entonces, para no incurrir en esta tragedia, tenemos que permitir que el martillo de la palabra comience por nosotros. La Palabra claramente dice: \u00abEl que encubre sus pecados no prosperar\u00e1, mas el que los confiesa y se aparta, alcanzar\u00e1 misericordia.\u00bb (Pr 28.13) <\/P><\/p>\n<p><P align=justify>El fuego tiene una funci\u00f3n similar a la del martillo. Por un lado consume la escoria y produce vidas \u00edntegras, porque \u00e9l \u00abes fuego consumidor\u00bb (Heb 12.29); pero adem\u00e1s, es s\u00edmbolo de la ardiente presencia del Esp\u00edritu Santo. S\u00e9 que muchos hombres y mujeres que han sido llamados por Dios hoy se encuentran apagados por el desgaste ministerial, abrumados por la rutina y sin el vigor de otras \u00e9pocas. Jerem\u00edas tampoco se libr\u00f3 de esta experiencia. En medio de una profunda crisis expres\u00f3: \u00abNo me acordar\u00e9 m\u00e1s de \u00e9l, ni hablar\u00e9 m\u00e1s en su nombre; no obstante, hab\u00eda en mi coraz\u00f3n como un fuego ardiente metido en mis huesos\u00bb (Jer 20.9). <\/P><\/p>\n<p><P align=justify>En esas circunstancias es menester hacer un alto en el camino para renovar fuerzas. Puede que sea necesario abrir nuestro coraz\u00f3n ante alg\u00fan consiervo que pueda ayudarnos, o quiz\u00e1s necesitemos revisar los objetivos de nuestro ministerio; incluso es posible que necesitemos, al igual que Isa\u00edas, que nuestros labios vuelvan a ser tocados \u00abcon carb\u00f3n encendido, tomado del altar\u00bb (Is. 6.6). <\/P><br \/>\n<B><br \/>\n<P align=justify>Conclusi\u00f3n<\/P><\/B><br \/>\n<P align=justify>La sagrada tarea de proclamar la palabra divina es una que ning\u00fan siervo de Dios puede tomar livianamente. Continuamente debemos hacerle frente a la tentaci\u00f3n de realizar este ministerio en el poder de la carne. El mensaje del profeta Jerem\u00edas, sin embargo, debe servir para advertirnos que el Se\u00f1or no participa de proclamaciones de esta naturaleza, ni tampoco las prospera, aun cuando est\u00e9n vestidas de una singular elocuencia y cuenten con la adhesi\u00f3n de multitudes. El ministerio prof\u00e9tico que impacta es aquel que imparte al pueblo una visi\u00f3n de los profundos anhelos y deseos del coraz\u00f3n de Dios. Probablemente incomode a los oyentes, porque les llama a un cambio de vida el cual les permite alinearse con la Palabra eterna de Verdad. <\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Empero, solamente podremos realizar esta clase de ministerio si nosotros, primeramente, hemos percibido, en el secreto de nuestra intimidad con \u00e9l, las verdaderas dimensiones del mensaje divino. Por tanto, la inversi\u00f3n m\u00e1s valiosa que puede hacer un predicador es procurar con pasi\u00f3n el rostro de Dios. Cuando lo haya hecho podr\u00e1, en el lugar donde Dios le haya puesto, ir a las plazas, los templos, los estadios, las casas o la televisi\u00f3n y abrir las Escrituras con toda autoridad, para declarar en el poder del Esp\u00edritu: \u00a1As\u00ed dice el Se\u00f1or!<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u00a9 Apuntes Pastorales, Volumen XXI \u0096 N\u00famero 1<\/P>\n                    <\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Pedro Lapadjian En la generaci\u00f3n de Jerem\u00edas, la decadencia espiritual del pueblo era la m\u00e1s clara evidencia de lo errado del mensaje que le anunciaban los profetas. Este art\u00edculo es una mirada a la predicaci\u00f3n en la carne y a la que se hace en el Esp\u00edritu. 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