{"id":2410,"date":"2015-12-01T00:46:13","date_gmt":"2015-12-01T05:46:13","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/psicologia-de-la-crisis\/"},"modified":"2015-12-01T00:46:13","modified_gmt":"2015-12-01T05:46:13","slug":"psicologia-de-la-crisis","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/psicologia-de-la-crisis\/","title":{"rendered":"Psicolog\u00eda de la crisis"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Dr. Carlos Pinto<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">Las crisis son inherentes a la vida del ser humano porque en ellas se experimentan cambios, momentos de nacer, perder y renacer. Se dan porque sentimos que perdemos la estabilidad lograda por alg\u00fan factor interno y externo inesperado. Nuestra lucha es restablecer esa etapa previa de equilibrio.<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p><P align=justify>Las crisis son inherentes a la vida del ser humano porque en ellas se experimentan cambios, momentos de nacer, perder y renacer. Dios no nos cre\u00f3 como seres mec\u00e1nicos. Debemos recordar que las crisis no son signos de patolog\u00eda ni debilidad psicol\u00f3gica. Se dan porque sentimos que perdemos la estabilidad lograda por alg\u00fan factor interno y externo inesperado. Nuestra lucha es restablecer esa etapa previa de equilibrio. <\/P><br \/>\n<B><br \/>\n<P align=justify>Definici\u00f3n<\/P><\/B><br \/>\n<P align=justify>Todas las personas, saludables o disfuncionales emocionalmente, somos susceptibles de experimentar crisis emocionales cuando enfrentamos altos niveles de estr\u00e9s en situaciones conflictivas o en momentos de transici\u00f3n. Carl Gustav Jung \u0097eminente psic\u00f3logo\u0097 afirmaba que en la crisis de la mediana edad se requiere hacer morir al \u00abyo\u00bb que ha vivido la etapa previa, para liberar o hacer nacer al \u00abyo\u00bb maduro que le corresponde vivir la segunda etapa. El ap\u00f3stol Pablo tambi\u00e9n se refiri\u00f3 a este tema, la crisis de transici\u00f3n, cuando dijo que tuvo que dejar varias actitudes infantiles para asumir la fe cristiana en una manera madura (1 Co 13.11). <\/P><br \/>\n<P align=justify>S\u00ed, las transiciones en la vida conllevan a crisis, as\u00ed como tambi\u00e9n los incidentes inesperados. Ambas situaciones provocan una reacci\u00f3n emocional, caracterizada por una desorganizaci\u00f3n, la cual se manifiesta por la incapacidad de la persona de enfrentar y solucionar \u0097con los recursos acostumbrados\u0097 la nueva circunstancia que enfrenta. En esos momentos se siente un des\u00e1nimo, una incapacidad de resolver el conflicto y una reducci\u00f3n de energ\u00edas. <\/P><br \/>\n<P align=justify>Cuando nos encontramos frente a la crisis, enfrentamos la posibilidad de focalizar nuestra vida en la dificultad presente (micro) olvidando los logros del pasado y la visi\u00f3n del futuro o, de lo contrario, podemos percibir la crisis en contexto, tratando de resolverla y manteniendo la perspectiva macro. Es decir, reconocemos que es una oportunidad para madurar y crecer. <\/P><br \/>\n<B><br \/>\n<P align=justify>Crisis inesperadas y esperadas <\/P><\/B><br \/>\n<P align=justify>Como personas, familias o sociedad, tenemos la tendencia natural de vivir lo m\u00e1s establemente posible. Este nivel de vida es identificado en psicolog\u00eda como \u00abhome\u00f3stasis\u00bb. Sin embargo, en diferentes momentos de la vida nos enfrentamos a situaciones inesperadas o esperadas, las cuales interrumpen el estado de home\u00f3stasis y provocan las llamadas \u00abcrisis\u00bb.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Los sucesos no esperados pueden ser muy variados: un despido laboral, un divorcio, un embarazo no deseado, un accidente de tr\u00e1nsito, un terremoto, el abandono de la pareja, una enfermedad, el colapso econ\u00f3mico en el pa\u00eds, la violencia social, etc\u00e9tera. Se trata de eventos que nadie espera y que, al suscitarse, crean un momento de desequilibrio emocional. A su vez, situaciones esperadas o transiciones de la vida, como el embarazo de una pareja casada, el inicio de la etapa escolar o de la adolescencia en un hijo o el matrimonio de una hija, pueden provocar una crisis esperada.<\/P><br \/>\n<P align=justify>En ambos casos el factor com\u00fan es el <B>cambio <\/B>que la persona o familia se ve forzada a vivir. L\u00f3gicamente, los cambios provocan la interrupci\u00f3n del sistema de vida acostumbrado que hace necesaria la reorganizaci\u00f3n para adaptarse a la nueva situaci\u00f3n. Las crisis por ejemplo, conllevan a realizar ciertos ajustes en la forma de trabajo, en la forma de relacionarse con las otras personas o en la forma como uno se autopercibe y proyecta. En general, los cambios suscitan nuevas forma de organizaci\u00f3n e interrelaci\u00f3n familiar y social. <\/P><br \/>\n<P align=justify>Cuando un cambio es <B>percibido <\/B>como un factor negativo, entonces provoca aun m\u00e1s dolor emocional, pues se siente como un evento que paraliza o interrumpe el desarrollo de la vida. En algunos casos, si el cambio se divisa de una manera extremadamente negativa, provoca sentimientos depresivos y disminuci\u00f3n de las habilidades cognitivas, como la memoria, la concentraci\u00f3n o la capacidad de decisi\u00f3n. Si el cambio \u0097o situaci\u00f3n inesperada\u0097 se considera como algo positivo que nos obligar\u00e1 a crecer, entonces el nivel de la crisis emocional ser\u00e1 menor y se podr\u00e1 superar en forma m\u00e1s r\u00e1pida.<\/P><br \/>\n<B><br \/>\n<P align=justify>Las etapas de la reacci\u00f3n <\/P><\/B><br \/>\n<P align=justify>En su inicio, las crisis \u0097esperadas o inesperadas\u0097 nos obligan a tratar (ya sea en forma inconsciente o consciente) de recobrar el estado previo para volver a recuperar la home\u00f3stasis. Es por esta raz\u00f3n que cuando una persona pierde su trabajo o es despedida repentinamente, experimenta un momento de <B>negaci\u00f3n<\/B>: \u00abNo puedo creer que esto me haya pasado a m\u00ed, ahora cuando todo estaba tan bien.\u00bb Cuando el individuo se da cuenta de que no puede volver al estado de vida previa (antes del despido laboral), entonces sufre una crisis emocional. <\/P><br \/>\n<P align=justify>Luego se pasa por una etapa de<B> impacto, <\/B>cuando se nota la imposibilidad de resolver el conflicto. En esta fase se eleva el nivel de tensi\u00f3n, pues la persona es consciente del evento e intenta, de una u otra manera, de resolverlo o asimilarlo. Cuando la tensi\u00f3n se incrementa, se tratan de movilizar todos los recursos emocionales disponibles para mitigar ese conflicto. No obstante, si no logra resolverlo, o si no se consigue asimilar el cambio o redefinirlo en forma adecuada, entonces puede desarrollar una crisis mayor.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Se puede vivir en una situaci\u00f3n de crisis por unos d\u00edas. Incluso, esa crisis puede extenderse hasta por seis semanas, pero si en ese lapso no se supera, entonces la persona estar\u00eda viviendo una crisis no resuelta en forma prolongada o permanente. Todos podemos resistir momentos de crisis pero cuando esta se torna cr\u00f3nica (p.e. una mujer cuyo esposo la maltrata constantemente) puede provocar des\u00f3rdenes emocionales de mayor impacto, los cuales requieren de ayuda profesional.<\/P><br \/>\n<P align=justify>En el periodo intermedio de la crisis se experimenta una <B>confusi\u00f3n<\/B> emocional, intelectual, relacional y afectiva. En algunos momentos la persona es invadida por diversas emociones: llanto, ira, tristeza, etc\u00e9tera, las cuales son respuestas normales y naturales del ser humano frente a una situaci\u00f3n de crisis. Lo recomendable en esos casos es expresar los sentimientos en una manera que ayude con el proceso de asimilar la p\u00e9rdida o el cambio forzado que conlleva la crisis, pues si los distintos sentimientos (tristeza, enojo) no son expresados en forma apropiada puede conllevar a incurrir en interiorizar o reprimir la crisis, despu\u00e9s puede liberarse con el desarrollo de una depresi\u00f3n mayor o asumiendo conductas auto-destructivas o violentas. El consumo de alcohol, el abandono de la pareja o familia, la agresi\u00f3n f\u00edsica a otras personas o a s\u00ed mismo se desencadenan cuando una persona reprime su tristeza o ira en situaciones de crisis.<\/P><br \/>\n<P align=justify>En la pen\u00faltima etapa, la persona inicia un proceso de <B>aceptaci\u00f3n<\/B>. En esta fase, el individuo integra a la vida cotidiana (en una forma sistem\u00e1tica, por supuesto) la experiencia de p\u00e9rdida o de cambio. Es entonces cuando se recuerda la p\u00e9rdida pero se la percibe de manera m\u00e1s objetiva y realista. La crisis vivida deja de ser vista como un evento paralizante. Ahora es percibida como una realidad ineludible a la cual corresponde adaptarse. En este punto, las personas que tienen una personalidad flexible al cambio tienden a reorganizar su vida en menos tiempo que las r\u00edgidas, pues a ellas les resulta dif\u00edcil enfrentar cambios. <\/P><br \/>\n<P align=justify>La crisis en esta pen\u00faltima etapa es analizada y comprendida dentro del marco de la realidad. Por ejemplo: si se ha sufrido un despido laboral se lo percibe no como una acci\u00f3n caprichosa en contra de la persona, sino como resultado de un problema empresarial. Es m\u00e1s, el sujeto podr\u00eda ver, en retrospectiva, el progreso de ciertos eventos previos que vislumbraban el desencadenamiento del despido laboral. Esta mirada objetiva disminuye el enojo o tristeza y facilita un proceso de aceptaci\u00f3n realista, el cual es requerido para superar la crisis. A su vez, la autoimagen de la persona deja de ser percibida en forma subjetiva y negativa y puede llegar a aceptar que se posee tanto valores como deficiencias. Ese reconocimiento le ayudar\u00e1 a reorganizar la vida y a insertar los cambios que repercutir\u00e1n en forma positiva en el futuro. <\/P><br \/>\n<B><br \/>\n<P align=justify>La superaci\u00f3n <\/P><\/B><br \/>\n<P align=justify>La superaci\u00f3n de la crisis se logra cuando la persona, en forma individual o con ayuda, vuelve a reorganizar su estado emocional y su vida en general. Los pasos previos son percibidos como: 1) Definir el problema y los sentimientos que acompa\u00f1an este momento. 2) Utilizar estrategias antiguas o nuevas para enfrentar y superar la situaci\u00f3n cr\u00edtica que se haya presentado. 3) Resolver los problemas subyacentes o reactivos que hayan surgido en este periodo de la crisis. 4) Definir los recursos e identificar cu\u00e1ndo usarlos para resolver la crisis mayor. 5) Reorganizar la vida, asimilando los cambios, en lo que se denomina la etapa de la post-crisis. <\/P><br \/>\n<P align=justify>Esto se logra si la persona vuelve a vivir en cierto grado en el nivel de funcionalidad y home\u00f3stasis que se viv\u00eda en el momento previo a la crisis. Por ejemplo: una viuda vuelve a reintegrarse a la iglesia y a su trabajo y comienza a ver su futuro con dolor y pena, pero tambi\u00e9n, como una oportunidad para continuar en forma diferente la vida que tiene por delante. En el vocabulario cristiano evang\u00e9lico se dir\u00eda que una persona ha superado una crisis cuando comienza a operar bajo el paradigma de \u00abtodo lo puedo en Cristo que me fortalece\u00bb. La idea no es negar la p\u00e9rdida, el cambio o la transici\u00f3n. Lo saludable es aceptarlo, manifestar el sentimiento experimentado y asimilar el evento en forma realista. Esto combina tanto el dolor como la esperanza, pues vivimos bajo la promesa de que Dios es nuestro Padre sustentador en TODO momento. <\/P><B><\/p>\n<p><P align=justify>Conclusi\u00f3n<\/B> <\/P><br \/>\n<P align=justify>Un incidente negativo (esperado o inesperado) puede provocar tanto una crisis en la persona que lo experimenta como en la familia a la que pertenece. La familia cristiana que enfrenta esta situaci\u00f3n puede enfocarse en la \u00abp\u00e9rdida\u00bb o en el \u00abpacto de Dios\u00bb y recordar que Dios ha establecido un pacto eterno de amor y protecci\u00f3n con su pueblo (G\u00e9 12.1\u00963) que brinda paz en medio de la crisis. <\/P><br \/>\n<P align=justify>La otra posibilidad es olvidarse de esta promesa. Saber, sin embargo, que Dios se ha comprometido a ser un Padre sustentador y protector de su pueblo, provee un sentimiento de esperanza en momentos de conflicto. Lo recomendable entonces no es minimizar la crisis sino aceptarla y asimilarla en una forma real, reconociendo la p\u00e9rdida o la necesidad del cambio. <\/P><br \/>\n<P align=justify>Esta manera constructiva de enfrentar la crisis puede producir crecimiento o madurez, lo cual es saludable. <\/P><\/p>\n<p><P align=justify>El autor es psic\u00f3logo cl\u00ednico y familiar, y coordinador de EIRENE-Internacional, Asociaci\u00f3n Latinoamericana de Asesoramiento y Pastoral Familiar. En la actualidad vive en Quito, Ecuador.<\/P><br \/>\n<B><br \/>\n<P align=justify>Ideas b\u00e1sicas de este art\u00edculo<\/P><br \/>\n<UL><\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\n<\/B>La crisis implica cambios, los cuales provocan nuevas formas de organizaci\u00f3n e interrelaci\u00f3n familiar, social e individual.<\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nSi el cambio se percibe como un factor negativo, es decir, como un evento que obstaculiza el desarrollo de nuestra vida, el dolor emocional es mayor. Pero si se recibe positivamente, como un evento que nos obliga a crecer, el nivel del dolor ser\u00e1 menor y se superar\u00e1 de forma r\u00e1pida.<\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nSon cuatro las etapas de reacci\u00f3n ante el cambio: negaci\u00f3n, impacto, confusi\u00f3n y aceptaci\u00f3n.<\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nLa superaci\u00f3n de la crisis se logra cuando la persona vuelve a reorganizar su estado emocional y su vida en general. Para ello se necesita la capacidad de combinar el dolor y la esperanza.<\/LI><\/UL><br \/>\n<B><br \/>\n<P align=justify>Preguntas para pensar y dialogar<\/P><\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\n<\/B>Examine la \u00faltima crisis que haya pasado y anote los cambios forzados que tuvo a ra\u00edz de ella. \u00bfC\u00f3mo percibi\u00f3 esos cambios?<\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\n\u00bfQu\u00e9 necesita hacer la persona para apreciar esos cambios como oportunidades de crecimiento?<\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\n\u00bfCu\u00e1ndo una crisis se convierte en cr\u00f3nica?, \u00bfde qu\u00e9 forma cree usted que se puede salir de este estado cr\u00f3nico?<\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\n\u00bfDe qu\u00e9 manera cree usted que deben expresarse los sentimientos para asimilar la p\u00e9rdida o el cambio forzado que conlleva la crisis?<\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\n\u00bfC\u00f3mo se sabe que se encuentra en la etapa de aceptaci\u00f3n?<\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\n\u00bfC\u00f3mo se sabe que la crisis ha sido superada?<\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\n\u00bfCu\u00e1les valores y deficiencias descubri\u00f3 en usted mismo a ra\u00edz de esa crisis?, \u00bfqu\u00e9 cambios decidi\u00f3 hacer o debi\u00f3 haber hecho por lo que descubri\u00f3 en usted? <\/LI><\/p>\n<p><P align=justify>\u00a9 Apuntes Pastorales, Volumen XXI \u0096 N\u00famero 2<\/P>\n                    <\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Dr. Carlos Pinto Las crisis son inherentes a la vida del ser humano porque en ellas se experimentan cambios, momentos de nacer, perder y renacer. Se dan porque sentimos que perdemos la estabilidad lograda por alg\u00fan factor interno y externo inesperado. Nuestra lucha es restablecer esa etapa previa de equilibrio. Las crisis son inherentes &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/psicologia-de-la-crisis\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abPsicolog\u00eda de la crisis\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-2410","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2410","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2410"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2410\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2410"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2410"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2410"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}