{"id":24110,"date":"2016-04-05T14:52:45","date_gmt":"2016-04-05T19:52:45","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/las-consecuencias-de-las-decisiones\/"},"modified":"2016-04-05T14:52:45","modified_gmt":"2016-04-05T19:52:45","slug":"las-consecuencias-de-las-decisiones","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/las-consecuencias-de-las-decisiones\/","title":{"rendered":"Las consecuencias de las decisiones"},"content":{"rendered":"<div>\n<p style=\"text-align:justify;\">Nadie puede negar el dolor causado por las consecuencias de las malas acciones. Puede ser algo tan sencillo como el castigo que recibimos de la vara de un padre o algo tan duradero y severo como una sentencia de prisi\u00f3n. Cualquiera, sin embargo, no es f\u00e1cil de aceptar. La persona que le es infiel a su c\u00f3nyuge y despu\u00e9s abandona el matrimonio llegar\u00e1 a sufrir las consecuencias en alg\u00fan momento. El hijo que huye de la casa durante un momento de rebeld\u00eda, debe vivir con las consecuencias dolorosas de ello. El pol\u00edtico que hace promesas irreales e inalcanzables si llega a ser elegido debe enfrentar la cr\u00edtica despu\u00e9s de la elecci\u00f3n. El ministro que transige en el \u00e1rea de la \u00e9tica o la moral debe vivir con la verg\u00fcenza privada y la p\u00e9rdida del respeto p\u00fablico. La lista contin\u00faa.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Aun cuando nuestra \u00e9poca est\u00e1 caracterizada por una erosi\u00f3n de responsabilidad personal y por los muchos intentos de cubrir las consecuencias de las malas acciones, los d\u00edas que se viven en desobediencia siguen siendo una realidad. El pecado todav\u00eda da su fruto amargo. Las consecuencias devastadoras todav\u00eda le esperan al transgresor. La Biblia dice: \u00abNo se enga\u00f1en; Dios no puede ser burlado. Todo lo que el hombre siembre, eso mismo cosechar\u00e1\u00bb (G\u00e1latas 6: 7).\u00a0 Son pocas las personas que tienen vidas m\u00e1s sombr\u00edas que aquellos que han desobedecido y que ahora sufren el af\u00e1n de las consecuencias duraderas.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">El Salmo 137 es una canci\u00f3n de luto que habla de personas que est\u00e1n enfrentando el af\u00e1n de las consecuencias duraderas despu\u00e9s de una larga historia de malas decisiones.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">El compositor sirve de vocero para expresar la angustia del pueblo del pacto de Dios que fue removido de su tierra prometida, extirpado de su primogenitura. Como si fuesen una banda de prisioneros de guerra jud\u00edos, ellos fueron cautivados por los babilonios y llevados a una tierra extranjera. Los primeros renglones nos dan el escenario.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Junto a los r\u00edos de Babilonia nos sent\u00e1bamos y llor\u00e1bamos<br \/>acord\u00e1ndonos de Sion (v. 1).<br \/>Un paso breve por los siguientes ocho vers\u00edculos nos ayuda a detectar otros t\u00e9rminos que revelan esa sensaci\u00f3n de sentirse prisioneros:<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Vers\u00edculo 3: <em>\u00bb Los que nos hab\u00edan llevado cautivos\u2026 nos hab\u00edan hecho llorar\u00bb.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Vers\u00edculo 4: <em>\u00ab\u2026nos hab\u00edan hecho llorar\u00bb.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Vers\u00edculo 7: <em>\u00abAcu\u00e9rdate, oh Se\u00f1or,\u00a0 de los hijos de Edom\u00bb.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Vers\u00edculo 8: \u00ab<em> Oh hija de Babilonia, la despojadora\u00bb.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">\u00bfPor qu\u00e9 estaba un escritor hebreo en Babilonia? \u00bfCu\u00e1les fueron los eventos que hizo que \u00e9l y otros quedar\u00e1n cautivos bajo este gobierno extranjero?<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Cr\u00e9ame. No fue un accidente. Sucedi\u00f3 exactamente c\u00f3mo Dios lo hab\u00eda anunciado por medio de su profeta Jerem\u00edas:<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Por tanto, as\u00ed ha dicho el Se\u00f1or de los Ej\u00e9rcitos: \u2018Por cuanto no han escuchado mis palabras, he aqu\u00ed yo enviar\u00e9 a tomar a todas las gentes del norte y a Nabucodonosor rey de Babilonia, mi siervo, y los traer\u00e9 contra esta tierra y contra sus habitantes, y contra todas las naciones de alrededor, dice el Se\u00f1or. Los destruir\u00e9 por completo y los convertir\u00e9 en escarnio, rechifla y ruinas perpetuas. Toda esta tierra ser\u00e1 convertida en desolaci\u00f3n y espanto. Y estas naciones servir\u00e1n al rey de Babilonia durante setenta a\u00f1os\u2019 (Jerem\u00edas 25:8-9, 11).<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Por siglos, el Se\u00f1or hab\u00eda enviado profetas para que le dijeran al pueblo de Jud\u00e1 que su idolatr\u00eda y su desobediencia continua los llevar\u00eda al exilio. No obstante, ellos continuaron en su desobediencia por m\u00e1s de trescientos a\u00f1os desde los \u00faltimos d\u00edas del reinado de Salom\u00f3n. Despu\u00e9s de la muerte de Salom\u00f3n, el reino de la naci\u00f3n jud\u00eda se hab\u00eda dividido. Una guerra civil caus\u00f3 que diez de las doce tribus de Israel se refugiaran en el norte bajo el liderazgo del rey Jeroboam. Las otras dos tribus se fueron al sur siguiendo al rey Rehoboam, el hijo de Salom\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">En la Escritura, el reino del norte es llamado \u00abIsrael\u00bb y el reino del Sur es llamado \u00abJud\u00e1\u00bb. Israel tuvo diecinueve reyes durante sus m\u00e1s de doscientos a\u00f1os antes que cayera ante los asirios en el a\u00f1o 722\u00a0 a. C. Jud\u00e1 tuvo veinte reyes y s\u00f3lo ocho de ellos fueron reyes justos. Por muchos a\u00f1os, Jud\u00e1 viv\u00eda entre la obediencia y la rebeli\u00f3n hasta que el Se\u00f1or permiti\u00f3 que los babilonios (que tambi\u00e9n se llamaban caldeos) la capturaran y la mantuvieran en esclavitud por setenta a\u00f1os, tal como Jerem\u00edas lo hab\u00eda predicho. El Salmo 137 fue escrito durante (o tal vez poco despu\u00e9s) la cautividad de Jud\u00e1 en Babilonia.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><strong>Afirmando el alma<\/strong><br \/>El Se\u00f1or siempre nos amonesta antes de castigarnos. \u00bfHa recibido advertencias para que deje un pecado habitual del cual no se ha arrepentido? \u00bfCu\u00e1l ha sido su reacci\u00f3n? \u00bfQu\u00e9 fue lo que sucedi\u00f3 despu\u00e9s? Si usted est\u00e1 escuchando advertencias ahora, piense en una persona confiable que le puede ayudar a \u00abponerlo en raya\u00bb antes que sea demasiado tarde.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"field-field-footnotes\">\n<p align=\"justify\">Adaptado del libro,<em> Viviendo los Salmos<\/em> (El Paso: Editorial Mundo Hispano, 2013). Con permiso de la Editorial Mundo Hispano (<a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/www.editorialmh.org\" title=\"www.editorialmh.org\">www.editorialmh.org<\/a>). Copyright<br \/>\u00a9 2014 por Charles R. Swindoll, Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Nadie puede negar el dolor causado por las consecuencias de las malas acciones. Puede ser algo tan sencillo como el castigo que recibimos de la vara de un padre o algo tan duradero y severo como una sentencia de prisi\u00f3n. Cualquiera, sin embargo, no es f\u00e1cil de aceptar. 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