{"id":24230,"date":"2016-04-05T14:57:30","date_gmt":"2016-04-05T19:57:30","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/no-se-aferre-demasiado\/"},"modified":"2016-04-05T14:57:30","modified_gmt":"2016-04-05T19:57:30","slug":"no-se-aferre-demasiado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/no-se-aferre-demasiado\/","title":{"rendered":"No se aferre demasiado"},"content":{"rendered":"<div>\n<p style=\"text-align:justify;\">Todos nuestros hijos crecieron para convertirse, cada uno a su manera, en siervos de Jes\u00fas independientes y responsables. Como fue la intenci\u00f3n del Se\u00f1or desde el principio, nos desprendimos de ellos para que siguieran sus propios destinos.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Algunos de ustedes, que est\u00e1n leyendo estas palabras, no se desprendieron de sus hijos de la misma manera. Quiz\u00e1s a su hijo se lo arrebat\u00f3 la muerte, un crimen terrible, el divorcio u otra terrible tragedia. Perm\u00edtame ser claro en cuanto a esto: Si bien es cierto Dios es el gobernante soberano de todo, y nada est\u00e1 m\u00e1s all\u00e1 de su poder o conocimiento, una tragedia nunca es una acci\u00f3n cruel e inmisericorde de parte de Dios. A \u00c9l no le produjo ninguna alegr\u00eda el que usted soportara tal aflicci\u00f3n. La permiti\u00f3, s\u00ed, como en el caso de Job, pero \u00c9l no es el autor del mal. Fue el maligno designio de un mundo que ha sido corrompido por el pecado, lo que le quit\u00f3 a su hijo.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Dios no s\u00f3lo odia al pecado, sino que tambi\u00e9n odia la muerte. La odia tanto, que envi\u00f3 a su Hijo para que la destruyera muriendo y resucitando de nuevo. La muerte es llamada en las Escrituras nuestro \u201c\u00faltimo enemigo\u201d (1 Corintios 15:26). Pero, al final, el Se\u00f1or tendr\u00e1 la \u00faltima palabra en esta lucha contra el mal, y \u00c9l nos lo ha dicho por medio de Jesucristo. En palabras sencillas: La muerte es la voluntad de un mundo que tom\u00f3 el camino equivocado. La resurrecci\u00f3n es el triunfo final de Dios sobre el mal.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Ya sea que perdamos a nuestros hijos por una tragedia o por alguna otra raz\u00f3n, esto es muy cierto: Debemos aprender a no aferrarnos a nada que amemos. Seamos francos; si nos aferramos demasiado a algo, eso probablemente nos tendr\u00e1 a nosotros, en vez de ser al contrario, y Dios no permitir\u00e1 eso por el bien suyo y el de su ser amado.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Al final, la decisi\u00f3n de no aferrarse demasiado a nada, especialmente en lo que tiene que ver con las relaciones, es un acto de fe. El instinto natural del ser humano quiere que nos aferremos a las cosas que m\u00e1s adoramos. El desprenderse de ellas, present\u00e1ndolas a Dios, requiere que confiemos en \u00e9l para hacer lo correcto. Cuando hacemos esto por nuestros hijos, el efecto perdurable que dejamos es un modelo pr\u00e1ctico de fe. Y no puedo pensar en ninguna otra mejor manera de ense\u00f1ar a nuestros hijos qui\u00e9n es el Dios al que adoramos, que siendo modelos de la confianza en \u00c9l cada d\u00eda.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"field-field-footnotes\">\n<p align=\"justify\"><em>Tomado del libro Buenos D\u00edas con Buenos Amigos (El Paso: Editorial Mundo Hispano, 2007). Con permiso de la Editorial Mundo Hispano (<a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/www.editorialmh.org\">www.editorialmh.org<\/a><\/em><em>). Copyright \u00a9 2010 por Charles R. Swindoll Inc. Reservados mundialmente todos los derechos. <\/em><\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Todos nuestros hijos crecieron para convertirse, cada uno a su manera, en siervos de Jes\u00fas independientes y responsables. 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