{"id":24265,"date":"2016-04-05T14:58:55","date_gmt":"2016-04-05T19:58:55","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/oportunidades-inesperadas\/"},"modified":"2016-04-05T14:58:55","modified_gmt":"2016-04-05T19:58:55","slug":"oportunidades-inesperadas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/oportunidades-inesperadas\/","title":{"rendered":"Oportunidades inesperadas"},"content":{"rendered":"<div>\n<p style=\"text-align:justify;\">Pablo y Bernab\u00e9 llegaron a Antioqu\u00eda de Pisidia, cansados y doloridos de su azarosa marcha a trav\u00e9s de las monta\u00f1as. Pero no perdieron tiempo, sino que se dirigieron inmediatamente a la sinagoga, para encontrar un buen asiento y escuchar la lectura de la Palabra de Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">En la sinagoga le dijeron a Pablo: \u201c\u00bfLe gustar\u00eda predicar?\u201d \u00a1Eso era lo que \u00e9l estaba esperando! (Hasta puedo leer la mente del hombre: <em>\u00a1Pens\u00e9 que nunca iban a ped\u00edrmelo!<\/em>). Sin vacilar, se puso a hablarles. \u00a1Comenz\u00f3 en G\u00e9nesis y les predic\u00f3 hasta el ministerio de Cristo, totalmente de memoria! Sin notas, improvisadamente.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">La reacci\u00f3n fue impresionante. Lucas nos dice que el d\u00eda de reposo siguiente toda la ciudad vino para escuchar el mensaje que Pablo iba a predicar. Lo mismo sigue siendo cierto hoy en d\u00eda: La gente tiene hambre de la Palabra de Dios. Cuando uno encuentra corazones hambrientos y se les sirve buena comida, no hay ning\u00fan problema para que la gente venga al banquete espiritual. Encontrar personas con el deseo de alimentarse con carne nutritiva de la verdad de Dios no es problema.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Por tanto, mi consejo es sencillo: Cuando tenga la oportunidad inesperada de compartir las buenas nuevas, h\u00e1galo. Pero tenga cuidado de no decirlo todo hasta el m\u00e1s m\u00ednimo detalle. Si est\u00e1 sentado en un avi\u00f3n y se presenta la oportunidad, no predique todo el Antiguo Testamento antes de llegar al coraz\u00f3n del Evangelio. D\u00edgale a esa alma hambrienta c\u00f3mo encontrar un pedazo de pan. Cuando usted le presente a Cristo, h\u00e1blele de su propia peregrinaci\u00f3n espiritual. Si lo hace de manera cort\u00e9s e interesante, la persona estar\u00e1 pendiente de cada palabra, como sucedi\u00f3 en el caso de Pablo. Y la respuesta fue impresionantemente positiva.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Como lo prometi\u00f3 el Se\u00f1or: \u201cYo, cuando sea levantado de la tierra, atraer\u00e9 a todos a m\u00ed mismo\u201d (Juan 12:32).<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"field-field-footnotes\">\n<p align=\"justify\"><em>Tomado del libro Buenos D\u00edas con Buenos Amigos (El Paso: Editorial Mundo Hispano, 2007). Con permiso de la Editorial Mundo Hispano (<a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/www.editorialmh.org\">www.editorialmh.org<\/a><\/em><em>). Copyright \u00a9 2010 por Charles R. Swindoll Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.<\/em><\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Pablo y Bernab\u00e9 llegaron a Antioqu\u00eda de Pisidia, cansados y doloridos de su azarosa marcha a trav\u00e9s de las monta\u00f1as. Pero no perdieron tiempo, sino que se dirigieron inmediatamente a la sinagoga, para encontrar un buen asiento y escuchar la lectura de la Palabra de Dios. En la sinagoga le dijeron a Pablo: \u201c\u00bfLe gustar\u00eda &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/oportunidades-inesperadas\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abOportunidades inesperadas\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-24265","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24265","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=24265"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24265\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=24265"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=24265"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=24265"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}