{"id":24280,"date":"2016-04-05T14:59:34","date_gmt":"2016-04-05T19:59:34","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-cuarto-de-espera-de-dios\/"},"modified":"2016-04-05T14:59:34","modified_gmt":"2016-04-05T19:59:34","slug":"el-cuarto-de-espera-de-dios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-cuarto-de-espera-de-dios\/","title":{"rendered":"El cuarto de espera de Dios"},"content":{"rendered":"<div>\n<p style=\"text-align:justify;\">Si usted se traslada catorce a\u00f1os atr\u00e1s, desde el momento en que Pablo escribi\u00f3 la segunda carta a los creyentes de Corinto, eso lo coloca a \u00e9l en el tiempo que se mantuvo esperando en Tarso. Es muy posible que, durante uno de los numerosos azotes que recibi\u00f3 en Tarso, o en una ag\u00f3nica batalla por sobrevivir a un apedreamiento haya ca\u00eddo en un estado de semiinconsciencia, algo parecido a un trance. Posiblemente mientras estuvo en ese estado mental, el Se\u00f1or lo transport\u00f3 al Para\u00edso donde le revel\u00f3 verdades indecibles, profundas.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Lo que quiero decir es que, a pesar de todo eso, Pablo se neg\u00f3 a vanagloriarse de su don. Por el contrario, confes\u00f3: \u201cDe buena gana me gloriar\u00e9 m\u00e1s bien en mis debilidades, para que habite en m\u00ed el poder de Cristo. . . porque cuando soy d\u00e9bil, entonces soy fuerte\u201d (2 Corintios 12:9, 10). Esa es verdadera humildad. Una perspectiva incre\u00edble. El aprendi\u00f3 a <em>gloriarse<\/em> s\u00f3lo en sus debilidades. Y, recuerde, esto lo aprendi\u00f3 estando en las sombras. Pero nadie lo sab\u00eda. Su transformaci\u00f3n nunca fue noticia de primera plana.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">El tiempo de espera que Dios haya destinado para usted no tendr\u00e1 esa importancia en las mentes de otras personas. Lo \u00fanico que sabr\u00e1n es que usted desapareci\u00f3. Ya no est\u00e1 en el escenario. Puede comenzar con una quiebra. O con una experiencia horrible que est\u00e9 atravesando tal como un accidente tr\u00e1gico o una enfermedad terrible. Es posible que usted est\u00e9 soportando el dolor de una reputaci\u00f3n hecha pedazos por alguien que no dijo la verdad. Toda esa devastaci\u00f3n tiene la capacidad de demolerle. El Se\u00f1or usa las frustraciones para llevarnos a nuestro propio Tarso, conocido tambi\u00e9n como su cuarto de espera. All\u00ed, \u00c9l comienza a trabajar en lo m\u00e1s profundo de nuestra alma hasta que, igual que Saulo, logramos tener una nueva perspectiva que nos permitir\u00e1 luego confesar: \u201cCuando soy d\u00e9bil, <em>\u00c9l<\/em> es fuerte.\u201d Cuando eso suceda como ocurri\u00f3 con Saulo, usted estar\u00e1 preparado para salir de las sombras. Saulo estaba ya listo; y como era de esperarse, Dios se movi\u00f3.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"field-field-footnotes\">\n<p align=\"justify\"><em>Tomado del libro Buenos D\u00edas con Buenos Amigos (El Paso: Editorial Mundo Hispano, 2007). Con permiso de la Editorial Mundo Hispano (<a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/www.editorialmh.org\">www.editorialmh.org<\/a><\/em><em>). Copyright \u00a9 2010 por Charles R. Swindoll Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.<\/em><\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Si usted se traslada catorce a\u00f1os atr\u00e1s, desde el momento en que Pablo escribi\u00f3 la segunda carta a los creyentes de Corinto, eso lo coloca a \u00e9l en el tiempo que se mantuvo esperando en Tarso. Es muy posible que, durante uno de los numerosos azotes que recibi\u00f3 en Tarso, o en una ag\u00f3nica batalla &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-cuarto-de-espera-de-dios\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEl cuarto de espera de Dios\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-24280","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24280","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=24280"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24280\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=24280"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=24280"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=24280"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}