{"id":24408,"date":"2016-04-05T15:05:16","date_gmt":"2016-04-05T20:05:16","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/dos-solemnes-recordatorios\/"},"modified":"2016-04-05T15:05:16","modified_gmt":"2016-04-05T20:05:16","slug":"dos-solemnes-recordatorios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/dos-solemnes-recordatorios\/","title":{"rendered":"Dos solemnes recordatorios"},"content":{"rendered":"<div>\n<p style=\"text-align:justify;\">Despu\u00e9s de dejar constancia de estas terribles profec\u00edas, dichas por el Se\u00f1or a trav\u00e9s de El\u00edas, el escritor de 1 Reyes hace este comentario en cuanto a las vidas de Acab y Jezabel: \u201cNo hubo realmente nadie, como Acab, que se vendiera para hacer lo malo ante el SE\u00d1OR, pues su mujer Jezabel lo incitaba\u201d (1 Reyes 21:25). \u00a1Qu\u00e9 pareja! Estaban asociados para las peores iniquidades, hasta que Dios finalmente les dijo: \u201c\u00a1basta!\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Aqu\u00ed encontraremos dos serios y solemnes recordatorios que debemos considerar:<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">En primer lugar, que <em>la paciencia de Dios tiene un l\u00edmite. <\/em>Nadie sabe hasta cuando. Los molinos de la justicia de Dios muelen despacio, pero muelen muy bien. El Se\u00f1or, por su gran paciencia y misericordia, espera que nosotros escuchemos su voz y le obedezcamos. La gente oye el Evangelio de la salvaci\u00f3n y no responde. Pero Dios espera. Algunos dicen conocerlo, pero viven de una manera que dice todo lo contrario. Dios sigue esperando.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">La paciencia de Dios a veces nos frustra, particularmente cuando el mal persiste y \u00c9l no interviene para detenerlo. En momentos as\u00ed nos resulta f\u00e1cil convencernos de que el mal pasa todo el tiempo desapercibido.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Usted y yo no sabemos en qu\u00e9 punto llega Dios a su divino l\u00edmite, y dice: \u201c\u00a1Basta! \u00a1Es suficiente! \u00a1No voy a seguir tolerando esto!\u201d Pero yo s\u00e9 por este pasaje y otros de la Biblia, por lo que hizo con Sodoma y Gomorra, con Herodes Agripa, y con Acab y Jezabel, que la paciencia de Dios puede finalmente agotarse, y de hecho se agota. No se enga\u00f1e creyendo que su paciencia es eterna.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">En segundo lugar, <em>Dios cumple su palabra. <\/em>Nadie la detiene. Jam\u00e1s olvide lo que ley\u00f3 en esta parte. Acab y Jezabel eran muy poderosos, muy intimidantes, muy imp\u00edos. Pensaban que ellos lo controlaban todo, que eran invencibles. Pero cuando Dios intervino, fue su fin. No pudieron detener el castigo divino.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Si usted es un hijo de Dios, \u00c9l no le echar\u00e1 de su familia. Pero si se niega tercamente a obedecerlo, andando en sus propios caminos, su disciplina ser\u00e1 muy dura para con usted. \u00c9l le ama demasiado como para no tener en cuenta sus acciones.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Dios es bueno y justo. Y cuando su justicia finalmente decide actuar, no hay forma de escapar de ella. Si usted piensa lo contrario, est\u00e1 lamentablemente fuera de la realidad.<br \/>\u00a0<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"field-field-footnotes\">\n<p align=\"justify\"><em>Tomado del libro Buenos D\u00edas con Buenos Amigos (El Paso: Editorial Mundo Hispano, 2007). Con permiso de la Editorial Mundo Hispano (<a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/www.editorialmundohispano.org\">www.editorialmundohispano.org<\/a><\/em><em>). Copyright \u00a9 2010 por Charles R. Swindoll Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.<\/em><\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Despu\u00e9s de dejar constancia de estas terribles profec\u00edas, dichas por el Se\u00f1or a trav\u00e9s de El\u00edas, el escritor de 1 Reyes hace este comentario en cuanto a las vidas de Acab y Jezabel: \u201cNo hubo realmente nadie, como Acab, que se vendiera para hacer lo malo ante el SE\u00d1OR, pues su mujer Jezabel lo incitaba\u201d &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/dos-solemnes-recordatorios\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abDos solemnes recordatorios\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-24408","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24408","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=24408"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24408\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=24408"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=24408"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=24408"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}