{"id":2443,"date":"2015-12-01T00:47:04","date_gmt":"2015-12-01T05:47:04","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/salvacion-y-condenacion\/"},"modified":"2015-12-01T00:47:04","modified_gmt":"2015-12-01T05:47:04","slug":"salvacion-y-condenacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/salvacion-y-condenacion\/","title":{"rendered":"Salvaci\u00f3n y condenaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Jos\u00e9 Belaunde M.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">\u00bfCu\u00e1l es el asunto m\u00e1s importante que tiene el hombre entre manos? \u00bfCu\u00e1l es su negocio primordial, cu\u00e1l su principal af\u00e1n? Sin lugar a dudas, salvarse. Ese es el negocio m\u00e1s importante de nuestra existencia. A su lado todo lo dem\u00e1s es secundario, lo eterno es definitivamente algo que no podemos obviar a cambio de lo cotidiano&#8230;<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p><P align=justify>Los seres humanos tenemos muchas y diversas ocupaciones. Con algunas nos ganamos el pan de cada d\u00eda, de acuerdo a nuestra profesi\u00f3n u oficio. Con otras llenamos nuestro tiempo libre. Son nuestros \u00abhobbies\u00bb, alg\u00fan deporte o alguna afici\u00f3n. Otras ocupaciones forman parte de nuestras obligaciones, seg\u00fan nuestra situaci\u00f3n en la vida: educar a los hijos, en el caso de los padres; cuidar de su hogar, en el caso de las esposas, etc. A estas ocupaciones les dedicamos la mayor parte de nuestro tiempo, atenci\u00f3n y fuerzas. Pero en lo que es m\u00e1s importante, en el negocio de nuestra salvaci\u00f3n, casi nunca pensamos; apenas de vez en cuando, si alguna vez lo hacemos<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Esa no es una actitud razonable. A lo m\u00e1s importante se le deber\u00eda asignar la primera prioridad, a pensar en ello m\u00e1s que en ninguna otra cosa. Sin embargo, le solemos asignar la \u00faltima de nuestras prioridades, si es que la incluimos del todo entre nuestras preocupaciones. Quiz\u00e1 porque es algo que damos por descontado.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Pero \u00bfestamos seguros de nuestra salvaci\u00f3n? \u00bfEstamos seguros de ir al cielo? Soy consciente de que existe una doctrina que afirma que la persona que cree en Cristo tiene asegurada su salvaci\u00f3n, haga lo que haga. Pero esa doctrina tiene muchas contradicciones en la Biblia y yo me temo que tr\u00e1gicamente ha mandado al infierno a mucha gente que se cre\u00eda salva. Yo soy de los que piensan que para ser salvos no basta haber cre\u00eddo una vez, haber entregado su vida a Cristo haciendo una oraci\u00f3n, sino que hay que seguir creyendo, hay que perseverar en la fe hasta el fin de la existencia. Y que es necesario obrar en consecuencia, porque la fe sin obras est\u00e1 muerta (Stg 2.26).<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>\u00bfY qui\u00e9n te asegura que perseverar\u00e1s en la fe? Si vives oscilando entre el esp\u00edritu y la carne como una veleta movida por el viento, y no ambos (G\u00e1 5.17), es poco probable que te salves, a menos que Dios te d\u00e9 la gracia del arrepentimiento al \u00faltimo momento. En otras palabras, aunque ciertamente podemos confiar en las promesas del Se\u00f1or de guardarnos, podemos perder la salvaci\u00f3n si no le somos fieles, porque sus promesas son condicionales. Jes\u00fas dijo: \u00abDe qu\u00e9 le sirve al hombre ganar el mundo si pierde su alma?\u00bb (Mi 16.26)<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>\u00bfQu\u00e9 le aprovecha al hombre ganar el mundo y todo lo que desee poseer si al final se pierde? \u00bfDe qu\u00e9 te sirve alcanzar todo el \u00e9xito que tu coraz\u00f3n desea? \u00bfDe qu\u00e9 te sirve haber llegado a ser famoso, que todo el mundo te admire? \u00bfDe qu\u00e9 te sirve haber ocupado los m\u00e1s altos cargos, haber sido homenajeado y envidiado, haber sido inmensamente rico y poderoso, si al final te vas al infierno? \u00bfTe consolar\u00e1s en el infierno recordando todas las cosas buenas que gozaste y todos los amores que disfrutaste?<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>\u00bfDe qu\u00e9 te sirve que pongan a las calles tu nombre en varias ciudades, que te levanten monumentos en las plazas, que impongan una condecoraci\u00f3n p\u00f3stuma a tu viuda, que los medios de comunicaci\u00f3n lamenten tu muerte, si no vas al cielo? \u00bfDe qu\u00e9 te sirven all\u00e1 abajo todos los placeres que gozaste, todas las conquistas amorosas que hiciste, todas las satisfacciones y todos los gustos que pudiste darte?<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Porque todas las cosas buenas y bellas y agradables que podemos lograr en esta vida alg\u00fan d\u00eda terminan; todo, todo, lo que alcanzamos en la tierra alg\u00fan d\u00eda llega a su fin. En cambio, lo que viene despu\u00e9s nunca termina, dura para siempre. Entonces \u00bfqu\u00e9 importa m\u00e1s? \u00bflo transitorio o lo eterno? \u00bfganar el mundo o salvar su alma? La respuesta es obvia. Y n\u00f3tese que Jes\u00fas lo pone casi como un dilema entre dos posibilidades mutuamente excluyentes: es una cosa o la otra. Es arriesgado querer tener las dos cosas a la vez, porque ganar el mundo puede hacerte perder tu alma (ver nota 1).<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Sin embargo, nosotros le dedicamos todo nuestro esfuerzo a ganar el mundo, a alcanzar metas terrenales, pero nunca o casi nunca ponemos nuestra vista en la meta eterna, en salvar nuestra alma. \u00bfPuede haber cosa m\u00e1s absurda? Nos preciamos de ser l\u00f3gicos y razonables en nuestras decisiones. Pero en el asunto de nuestra salvaci\u00f3n nos portamos como brutos que no piensan. Nos comportamos como los incr\u00e9dulos que se imaginan que con la muerte todo termina. Pero no termina. Reci\u00e9n comienza. All\u00e1 est\u00e1 la verdadera meta de nuestra vida: Pasar nuestra eternidad con Dios. Y si fallamos en lo definitivo \u00bfde qu\u00e9 nos sirvi\u00f3 el preludio?<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>\u00a1Cu\u00e1nta gente perdi\u00f3 su alma persiguiendo satisfacciones fugaces, moment\u00e1neas! \u00a1Placeres que deben ser renovados a cada instante y que al final cansan! \u00bfVali\u00f3 realmente la pena sacrificar la salvaci\u00f3n eterna a esas quimeras? \u00bfVender su primogenitura por un plato de lentejas? (Gn 25.27\u009634). Hay ocasiones en que por un mal paso se arruina toda una vida. Peor es el caso de los que, por lograr una ambici\u00f3n moment\u00e1nea, venden literalmente su alma al diablo y renuncian al cielo.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>\u00bfNo valdr\u00eda mas bien la pena sacrificar todas las satisfacciones de esta vida, soportar si fuera necesario todos los sufrimientos, con tal de ganar el cielo? \u00bfEn qu\u00e9 consiste la felicidad del cielo? \u00bfTenemos alguna idea? Hay quienes piensan que el cielo es un lugar aburrido. \u00a1Pasarse toda la eternidad alabando a Dios! \u00a1Tocando el arpa montado en una nube como lo pintan algunas ilustraciones! Pero la Palabra dice: \u00abCosas que ojo no vio, ni o\u00eddo oy\u00f3, ni han subido en coraz\u00f3n de hombre, son las que Dios ha preparado para los que le aman\u00bb (1 Co 2.9).\u00bfC\u00f3mo ser\u00e1n esas cosas?<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Yo me las imagino a la manera de un sue\u00f1o recurrente que sol\u00eda tener antes y del que sol\u00eda despertar lleno de una gran alegr\u00eda. \u00bfA qui\u00e9n no le agrada llegar a una hermosa plaza rodeada de bellos palacios de m\u00e1rmol de espl\u00e9ndida arquitectura, y que tenga en el centro una fuente de agua adornada con estatuas? (ver nota 2). La bella arquitectura cl\u00e1sica de amplios espacios y armoniosas proporciones tiene la virtud de llenar nuestra alma de un placer est\u00e9tico inenarrable.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Pues yo me imagino al cielo como una bella ciudad \u0096as\u00ed como describe el Apocalipsis a la Nueva Jerusal\u00e9n\u0096 que tiene al centro una gran plaza rodeada de palacios a cu\u00e1l m\u00e1s imponentes y hermosos. Al llegar all\u00ed somos invitados a entrar y conocer el palacio que m\u00e1s nos atraiga. Ingresamos a un inmenso sal\u00f3n, maravillosamente decorado, cuyas paredes cautivan nuestros ojos mientras las recorremos con la mirada antes de fijarnos en los frescos y ornamentos del techo. De ah\u00ed pasamos a otro y a otro que nos asombra por sus dimensiones y nos deslumbra por su belleza. \u00a1Nunca hemos visto tantas maravillas juntas! \u00a1Nuestro pecho salta de un gozo que nunca hemos sentido! \u00a1Jam\u00e1s hablamos contemplado algo tan bello como lo que ven nuestros ojos!<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>\u00bfY qu\u00e9 son esas maravillas que estamos viendo? En la primera sala vemos la justicia de los juicios de Dios que a cada cual asigna la recompensa que le toca. En otra sala vemos la infinita sabidur\u00eda de Dios que rige el mundo. En otra contemplaremos la providencia divina que prev\u00e9 todas las cosas y provee a todas las necesidades humanas. M\u00e1s all\u00e1 veremos la compasi\u00f3n que se inclina a socorrer a los hu\u00e9rfanos y desvalidos. Todas las formas como Dios auxilia a los que padecen dificultades. C\u00f3mo sufri\u00f3 con nosotros viendo como pas\u00e1bamos por las inevitables pruebas.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Entonces nos ser\u00e1n claras, clar\u00edsimas todas las cosas que ac\u00e1 no entend\u00edamos; todas nuestras inc\u00f3gnitas ser\u00e1n resueltas, todas las preguntas que nos hac\u00edamos encontrar\u00e1n respuesta. Y estaremos extasiados contemplando la belleza de Dios, inmarcesible para los hombres en la tierra, pero all\u00e1 tan cercana que podremos tocarla. All\u00e1 comprenderemos cu\u00e1nto Dios nos ama; comprenderemos el sentido de todos los acontecimientos de nuestra vida, los sucesos tristes y los que nos alegraron. Entenderemos por qu\u00e9 nos ocurrieron tales y tales cosas.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Veremos c\u00f3mo Dios vel\u00f3 por nuestro bien desde el nacimiento y desde a\u00fan antes, y c\u00f3mo nos salv\u00f3 de tantos peligros. C\u00f3mo dispuso sabiamente todo lo que nos sucedi\u00f3 y lo que tuvimos en esta vida. Comprenderemos cu\u00e1nto le cost\u00f3 a Jes\u00fas salvarnos; comprenderemos cu\u00e1l fue el sufrimiento que tuvo que soportar para expiar nuestros pecados. Cu\u00e1nto lo ofendimos e hicimos sangrar su coraz\u00f3n con nuestras infidelidades. C\u00f3mo nunca se cans\u00f3 de perdonarnos aunque no lo merec\u00edamos.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Contemplaremos c\u00f3mo Dios esper\u00f3 pacientemente que nos arrepinti\u00e9ramos y c\u00f3mo nos estuvo invitando una y otra vez que nos volvi\u00e9ramos a \u00e9l y no lo hicimos, despreci\u00e1ndolo. Comprenderemos el sentido de todos los sufrimientos por los que pasamos y c\u00f3mo en realidad fueron pruebas que Dios puso en nuestro camino para que creci\u00e9ramos, o para que nos arrepinti\u00e9semos. Todo lo que entonces veamos pasando de una sala a otra nos har\u00e1 entender la incansable bondad de Dios que tuvo paciencia con nosotros y no nos dio el castigo que merec\u00edamos. Entonces estallaremos en gritos de alegr\u00eda y j\u00fabilo y agradecimiento a un Padre tan maravilloso.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Entonces entenderemos la frase de Jes\u00fas: \u00abSiervo bueno y fiel&#8230; entra en el gozo de tu Se\u00f1or\u00bb (Mt 25.21). \u00a1S\u00ed, qu\u00e9 gozo inimaginable! \u00a1Oh, si los hombres supieran lo que arriba los espera! \u00a1C\u00f3mo lo dejar\u00edan todo para asegurarse la entrada! Pero a\u00fan hay m\u00e1s. \u00abEntra en el gozo de tu Se\u00f1or\u00bb. T\u00fa Se\u00f1or \u00bfHas o\u00eddo? Dios es tuyo. Dios es nuestro. No es lejano, distante, ajeno. Es nuestro Padre. Todos los tesoros que vemos ah\u00ed son nuestra herencia eterna (Ef 1.14). Gozaremos de ella para siempre y nunca m\u00e1s gustaremos del sabor de las l\u00e1grimas ni habr\u00e1 m\u00e1s dolor (Ap 21.4). Entonces seremos consolados de todos nuestros trabajos y veremos que val\u00edan la pena. \u00a1Oh s\u00ed, cu\u00e1nto val\u00edan! Ya no pensaremos m\u00e1s en nosotros mismos. Estaremos absorbidos en el amor de Dios. Estaremos inundados, arrebatados si se pudiera, fuera de nosotros mismos de tanta alegr\u00eda; tanta que si fuera posible que muri\u00e9ramos, temer\u00edamos morir de alegr\u00eda.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Pero no. Esa alegr\u00eda no es para muerte, sino para vida. Y cu\u00e1nta m\u00e1s alegr\u00eda sintamos con m\u00e1s intensidad viviremos. \u00abCosas que ojo no vio ni o\u00eddo oy\u00f3&#8230;\u00bb \u00a1Qui\u00e9n puede imaginar lo que ser\u00e1 gustar del amor de Dios cara a cara! \u00a1Sin velos ni trabas! El amor humano es una pobre imagen del amor divino. Y, sin embargo, es nuestra mayor fuente de felicidad en la tierra.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>\u00a1C\u00f3mo nos alegra estar junto a la persona amada, all\u00ed quietos, sin decir nada! Su sola compa\u00f1\u00eda nos basta. Eso es nada comparado con estar junto a Dios. Es una p\u00e1lida imagen de lo que ser\u00e1 gozar eternamente de su presencia. Sabiendo pues todo esto, conociendo cu\u00e1l ser\u00e1 la dicha eterna que ser\u00e1 nuestra \u00bfqu\u00e9 debemos pensar acerca de lo que ser\u00eda perderla e irse al infierno? \u00bfCambiar la felicidad que nunca termina por el tormento que nunca acaba? \u00bfNo alcanzar el fin glorioso para el que fuimos creados y desbarrancarnos?<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Pensemos un momento en lo que significa perder a Dios, o mejor, perdernos de Dios. \u00bfC\u00f3mo nos sentimos cuando perdemos un objeto de gran valor para nosotros? \u00bfO cuando perdemos al ser m\u00e1s querido? \u00bfA un hijo, a un esposo o esposa? Muchas personas quedan desbastadas, o por lo menos muy afligidas y desconsoladas durante mucho tiempo. Pero Dios es mucho m\u00e1s valioso que ning\u00fan objeto, mucho m\u00e1s valioso que el ser humano m\u00e1s querido. Dios es todo. Perderlo a \u00e9l es perderlo todo y nada puede compensar esa p\u00e9rdida.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Nosotros en la tierra no podemos comprender lo que es Dios, su infinita grandeza y su infinito amor. Pero traspuesto el umbral de la muerte y libertados de la materia que nubla nuestra visi\u00f3n, comprenderemos plenamente lo que es el bien supremo, el bien infinito. As\u00ed como la pena que sentimos cuando perdemos algo est\u00e1 en funci\u00f3n del valor que para nosotros tiene el bien perdido y cuanto mayor el valor, mayor el dolor \u00bfcu\u00e1l puede ser nuestro dolor si perdemos para siempre un bien cuyo valor inconmensurable entonces plenamente comprenderemos, el bien al cual aspiramos con un ansia irresistible? La pena ser\u00e1 infinitamente mayor, desgarradora, insoportable.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Libre del peso de las ataduras del cuerpo el alma ser\u00e1 atra\u00edda irresistiblemente hacia Dios como las virutas de acero son atra\u00eddas a un poderoso im\u00e1n. Ser\u00e1 atra\u00edda a la fuente de su vida, al origen de su ser, con m\u00e1s fuerza que la que impulsa al proyectil m\u00e1s potente. Su meta, su blanco ser\u00e1 Dios. Pero si el alma ha muerto en sus pecados, si ha rechazado el perd\u00f3n gratuito que Dios le ofrec\u00eda, ser\u00e1 rechazada en su carrera hacia \u00e9l como por una barrera impenetrable de cristal que le cierra el paso.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>En el instante en que comparezca para juicio ante la presencia de Dios, su belleza, su amor, la deslumbrar\u00e1n, pero su miseria, su indignidad, su negrura, ser\u00e1n un obst\u00e1culo infranqueable que le impedir\u00e1 acerc\u00e1rsele y la arrojar\u00e1 de su trono. Sabr\u00e1 que ah\u00ed est\u00e1 la felicidad suprema por la que suspiraba, que ah\u00ed est\u00e1 todo lo que deseaba, todo lo que en el fondo de su ser quer\u00eda alcanzar cuando segu\u00eda sus propios caminos y rechazaba orgullosamente a Dios. Pero ahora todo orgullo ha desaparecido, toda suficiencia, y la realidad de Dios se le impone en toda su magnificencia y verdad. Ver\u00e1 como otras almas a las que despreciaba se hunden gozosas en el seno de la divinidad; se precipitan en los brazos del Padre que amoroso las acoge, y que ella perdi\u00f3 el derecho a esa dicha.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Comprender\u00e1 que ha perdido para siempre lo que pudo ser eternamente suyo, la dicha para la que fue creada, la dicha que tantas otras alcanzan y que ella rechaz\u00f3 porque consciente y voluntariamente cerr\u00f3 los ojos a la verdad, porque cerr\u00f3 su o\u00eddos a la palabra de vida y la despreci\u00f3. Y porque la rechaz\u00f3, ahora es rechazada. S\u00ed, rechazada por aquello a lo que se siente desesperadamente atra\u00edda. \u00a1Qu\u00e9 tensi\u00f3n terrible! Como una part\u00edcula de acero que fuera a la vez atra\u00edda por un polo del im\u00e1n y rechazada por otro. Alargar\u00e1 sus manos a los brazos que la atraen pero que ahora se le cierran, y ser\u00e1 en cambio arrastrada por otra fuerza que la empuja al abismo.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Y no podr\u00e1 echarle la culpa a nadie de su desdicha. Comprender\u00e1 que esa felicidad que contempl\u00f3 un instante le estaba destinada; que se le brind\u00f3 muchas veces la oportunidad de arrepentirse y no la quiso; que tuvo todo el conocimiento requerido, cualquiera que haya sido su situaci\u00f3n en la vida, para escoger el camino de la verdad y de la vida \u0096porque Dios da a cada uno la gracia necesaria. Recordar\u00e1 quiz\u00e1 c\u00f3mo durante un tiempo se alegr\u00f3 en los atrios de la casa del Se\u00f1or, pero corno le volvi\u00f3 las espaldas seducida por el canto de sirena de los atractivos del mundo. Que por un instante de placer ef\u00edmero, perdi\u00f3 el placer que nunca termina, que por una gloria mundana pasajera perdi\u00f3 la gloria eterna de la presencia divina.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>S\u00ed, a nadie podr\u00e1 culpar de su desdicha porque recordar\u00e1 entonces claramente c\u00f3mo Dios la estuvo llamando sin descanso y que le puso delante los medios para llegar al cielo y no quiso. Recordar\u00e1 con odio a los que le hablaron de Dios, a los que la animaron, exhortaron, aconsejaron y no les hizo caso. \u00bfPor qu\u00e9 no la obligaron? \u00bfPor qu\u00e9 no la encadenaron para que no pecara? Comprender\u00e1 que ella misma escogi\u00f3 el camino que lleva al abismo y c\u00f3mo ella se re\u00eda de las advertencias que le hac\u00edan; c\u00f3mo incluso con l\u00e1grimas le rogaban que reflexionara. Comprender\u00e1 que ahora ya no puede dar marcha atr\u00e1s y rehacer el camino andado. Su suerte est\u00e1 echada. La puerta del banquete celestial se le ha cerrado para siempre, y como una virgen necia se ha quedado afuera (Mt 25.10\u009612).<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Mejor le hubiera sido perder todo lo que tuvo en vida, y como Job haber sido arrojado a un basural. Pero prefiri\u00f3 la basura de la tierra a la dicha del cielo. Se dej\u00f3 enga\u00f1ar por el espejismo de la vanagloria de la vida, por la soberbia de la gloria humana. \u00a1Ah, si al menos pudiera consolarse amando a ese Dios que tanto la amaba! Al menos amarlo de lejos aliviar\u00eda su tormento, porque el amor, aun sin esperanza, consuela. Pero su voluntad se ha pervertido. Ya no puede amar por m\u00e1s que quiera. S\u00f3lo puede odiar lo que ha perdido.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Entonces comprender\u00e1 cuan poco val\u00edan las satisfacciones por las que sacrific\u00f3 su destino, comprender\u00e1 cuan insignificante era el oropel de una popularidad moment\u00e1nea, cu\u00e1n vanos los halagos que le prodig\u00f3 el mundo; cu\u00e1n in\u00fatil todo el oro que pudo atesorar y la fortuna de la que se ufanaba y en la que pon\u00eda su seguridad. Y como no podr\u00e1 amar aunque quisiera, su amor frustrado se tornar\u00e1 en odio. Odio de Dios y odio de s\u00ed misma. Odio al ser que pudo ser todo para ella, y odio de s\u00ed porque perdi\u00f3 su dicha eterna.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>\u00a1Que tortura horrible! \u00a1Haber nacido para amar y ser amada y s\u00f3lo poder odiar! \u00a1Saber que Dios es bueno y odiarlo porque lo es! Ser\u00e1 carcomida entonces por amargos remordimientos, por el gusano que nunca muere (Mr 9.44). Le ser\u00e1 dado ver la maldad de todos sus actos, la malicia de sus intenciones, la miop\u00eda de sus proyectos, la crueldad de su ira, el sufrimiento de sus v\u00edctimas. El llanto de los desdichados que ella caus\u00f3 punzar\u00e1 sus o\u00eddos con un sonido terrible. La miseria, el hambre que provoc\u00f3 para enriquecerse le morder\u00e1 las entra\u00f1as. Gritar\u00e1 \u00a1basta, basta! \u00a1No quiero o\u00edr su lamento! Pero no podr\u00e1 acallarlo<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Ver\u00e1 lo absurdo de sus conquistas, la vanidad de sus \u00e9xitos transitorios. \u00a1Oh, cu\u00e1nto dar\u00eda por poder comenzar de nuevo si pudiera! Pero el vaiv\u00e9n de un p\u00e9ndulo implacable resonar\u00e1 en sus o\u00eddos: Nunca m\u00e1s, nunca m\u00e1s, nunca m\u00e1s&#8230; Mirar\u00e1 en torno suyo y ver\u00e1 con horror lo que la rodea. Una oscuridad viscosa y a la vez transparente, un hedor insoportable, un fuego devorador que le lame las entra\u00f1as sin quemarla, un calor asfixiante que la ahoga, un fr\u00edo que le penetra hasta los huesos.. Y lo peor de todo la vista de esos seres asquerosos de formas grotescas que se ceban de su angustia y aumentan sus torturas burl\u00e1ndose de ella, haciendo escarnio de su pena. \u00a1C\u00f3mo querr\u00e1 el alma dejar de ser, borrarse de la existencia, aniquilarse, desaparecer&#8230;!<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>\u00a1Oh, lector amigo! No quieras t\u00fa ir a dar a ese lugar. Dios te ha dado la oportunidad de decidir qu\u00e9 destino deseas, de escoger entre la muerte y la vida. Este es el negocio de tu existencia. Escoge ahora la vida. No corras el riesgo de perderte para siempre. Vu\u00e9lvete a Dios y p\u00eddele que perdone todas tus maldades. P\u00eddele que, como al hijo pr\u00f3digo, te reciba en sus brazos y que no te deje zafarte de ellos. Y t\u00fa no te sueltes de ese abrazo. Mira la cruz donde tus pecados fueron clavados y que ella sea el puente que te lleve al cielo. (09.11.03)<\/P><br \/>\n<P align=justify>Haga click AQUI para ingresar a nuestro foro correspondiente al tema Salvaci\u00f3n y Condenaci\u00f3n<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Notas <\/p>\n<p>(1) Nosotros podemos ciertamente proponernos alcanzar metas en el mundo, y no es malo que lo hagamos, al contrario, puesto que no hemos de estar ociosos. Pero ser\u00e1 necesario que las subordinemos a la salvaci\u00f3n de nuestra alma y no sean un obst\u00e1culo<\/p>\n<p><P align=justify>(2) Si hubiere alguien que objetara que yo imagine un cielo con estatuas, habr\u00eda que recordarle que no hay peligro alguno de idolatr\u00eda en el cielo, como no lo hab\u00eda en el Lugar Sant\u00edsimo, donde Dios orden\u00f3 que se pusiera dos estatuas de querubines sobre el propiciatorio.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Acerca del autor:Jos\u00e9 Belaunde N. naci\u00f3 en los Estados Unidos pero creci\u00f3 y se educ\u00f3 en el Per\u00fa donde ha vivido pr\u00e1cticamente toda su vida. Participa activamente en programas evangel\u00edsticos radiales, es maestro de cursos b\u00edblicos es su iglesia en Per\u00fa y escribe en un semanario local abordando temas societarios desde un punto de vista cristiano. Desde 1999 publica el bolet\u00edn semanal \u00abLa Vida y la Palabra\u00bb, el cual es distribuido a miles de personas de forma gratuita en las iglesias de su pa\u00eds. Para m\u00e1s informaci\u00f3n puede escribir al hno. Jos\u00e9 a jbelaun@terra.com.pe <\/P>\n                    <\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Jos\u00e9 Belaunde M. \u00bfCu\u00e1l es el asunto m\u00e1s importante que tiene el hombre entre manos? \u00bfCu\u00e1l es su negocio primordial, cu\u00e1l su principal af\u00e1n? Sin lugar a dudas, salvarse. Ese es el negocio m\u00e1s importante de nuestra existencia. A su lado todo lo dem\u00e1s es secundario, lo eterno es definitivamente algo que no podemos &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/salvacion-y-condenacion\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abSalvaci\u00f3n y condenaci\u00f3n\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-2443","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2443","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2443"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2443\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2443"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2443"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2443"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}