{"id":24509,"date":"2016-04-05T15:09:50","date_gmt":"2016-04-05T20:09:50","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/atajo-a-las-pequeneces\/"},"modified":"2016-04-05T15:09:50","modified_gmt":"2016-04-05T20:09:50","slug":"atajo-a-las-pequeneces","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/atajo-a-las-pequeneces\/","title":{"rendered":"Atajo a las peque\u00f1eces"},"content":{"rendered":"<div>\n<p style=\"text-align:justify;\">Son muchas las veces que usted y yo perdemos la oportunidad de ver actuar al Se\u00f1or de una manera grande y milagrosa. \u00bfPor qu\u00e9 raz\u00f3n? Porque, en vez de \u201cestar quietos\u201d y ver c\u00f3mo \u00c9l nos libra, lo que hacemos es buscar la alternativa carnal. Buscamos la puerta trasera de escape, un atajo carnal.<\/p>\n<p align=\"justify\">Observemos c\u00f3mo trat\u00f3 Dios a su siervo Mois\u00e9s. No lo recrimin\u00f3, sino que le dio un par de consejos. Uno tuvo que ver con la persona del Se\u00f1or; el otro, con su obra. Le dijo a Mois\u00e9s qui\u00e9n era el Se\u00f1or, y luego lo que el Se\u00f1or iba a hacer. La <em>orden<\/em>; en la respuesta del Se\u00f1or es tan importante como los hechos mismos.<\/p>\n<p align=\"justify\">De inmediato, le repite el mensaje de la zarza ardiente, diciendo \u201cYo soy\u201d, cinco veces diferentes en el libro de \u00c9xodo, cap\u00edtulo 6.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u201cYo soy el SE\u00d1OR. . .\u201d (v.2)<br \/>\u201cYo soy el SE\u00d1OR. . . \u201c(v.6)<br \/>\u201cYo soy el SE\u00d1OR. . .\u201d (v. 7)<br \/>\u201cYo soy el SE\u00d1OR. . .\u201d (v. 8)<br \/>\u201cYo soy el SE\u00d1OR. . .\u201d (v.29)<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Le recalc\u00f3 una y otra vez su mensaje a Mois\u00e9s, diciendo: \u201cMira, Mois\u00e9s, tienes puestos los ojos en el lugar equivocado (una vez m\u00e1s). M\u00edrame a m\u00ed (una vez m\u00e1s). Recuerda quien soy yo (una vez m\u00e1s).\u201d<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00bfQui\u00e9n es el SE\u00d1OR? Pregunt\u00e9moslo al profeta Isa\u00edas, quien angustiado y desesperado por la condici\u00f3n moral de su naci\u00f3n, un d\u00eda dirigi\u00f3 sus ojos al cielo y vio \u201cal Se\u00f1or sentado sobre un trono alto y sublime\u201d (Isa\u00edas 6:1). Eso era lo \u00fanico que \u00e9l necesitaba ver. Fij\u00f3 sus ojos en el Se\u00f1or y, de repente, toda su perspectiva cambi\u00f3.<\/p>\n<p align=\"justify\">Si usted ha sido creyente durante cierto tiempo, habr\u00e1 escuchado las siguientes palabras una y otra vez. Pero no est\u00e1 mal que vuelva a o\u00edrlas: <em>Hasta que su mirada no est\u00e9 puesta en el Se\u00f1or, no podr\u00e1 soportar esos d\u00edas en que las cosas van de mal en peor.<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a0<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"tweet\">\n<blockquote>\n<p align=\"justify\"><span class=\"tweet-quote\">Sin su mirada puesta en el Se\u00f1or, no podr\u00e1 soportar esos d\u00edas de tinieblas. <\/span><span class=\"tweet-author\">&mdash;Charles R. Swindoll<\/span><\/p>\n<\/blockquote><\/div>\n<div class=\"field-field-footnotes\">\n<p align=\"justify\">Tomado del libro Buenos D\u00edas con Buenos Amigos (El Paso: Editorial Mundo Hispano, 2007). Con permiso de la Editorial Mundo Hispano (<a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/www.editorialmundohispano.org\">www.editorialmundohispano.org<\/a>). Copyright \u00a9 2010 por Charles R. Swindoll Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Son muchas las veces que usted y yo perdemos la oportunidad de ver actuar al Se\u00f1or de una manera grande y milagrosa. \u00bfPor qu\u00e9 raz\u00f3n? Porque, en vez de \u201cestar quietos\u201d y ver c\u00f3mo \u00c9l nos libra, lo que hacemos es buscar la alternativa carnal. Buscamos la puerta trasera de escape, un atajo carnal. 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