{"id":24590,"date":"2016-05-19T12:42:25","date_gmt":"2016-05-19T17:42:25","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/cuando-camines-por-el-fuego-no-te-quemaras\/"},"modified":"2016-05-19T12:42:25","modified_gmt":"2016-05-19T17:42:25","slug":"cuando-camines-por-el-fuego-no-te-quemaras","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/cuando-camines-por-el-fuego-no-te-quemaras\/","title":{"rendered":"Cuando camines por el fuego no te quemaras"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">El fuego comenz\u00f3 despu\u00e9s de la medianoche. Quiz\u00e1 fue accidental. No se sabe. Lo que s\u00ed se sabe es que cuando el fuego comienza, en esas monta\u00f1as c\u00e1lidas y secas de Malib\u00fa cerca de Los \u00c1ngeles, California, en pocos minutos se vuelve un infierno. Eddie Bedrosi\u00e1n, de diecisiete a\u00f1os de edad, estaba en su cuarto a las cuatro de la ma\u00f1ana cuando se dio cuenta de la conflagraci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p align=\"justify\">Eddie no pudo menos que alarmarse al ver c\u00f3mo el fuego devoraba enormes extensiones de terreno cerca de su casa. En la casa estaban s\u00f3lo \u00e9l y su abuela, Hazel Bedrosi\u00e1n, de noventa y dos a\u00f1os de edad. Las llamas se acercaban a su casa, y \u00e9l sab\u00eda que algo ten\u00eda que hacer.<\/p>\n<p align=\"justify\">Tomando una decisi\u00f3n del momento y con fuerza sobrehumana, el muchacho despert\u00f3 a su abuela, la alz\u00f3 en sus brazos y la carg\u00f3 400 metros, pasando en medio del bosque encendido. Esa era la \u00fanica salida. Batall\u00f3 contra la espesa maleza, contra el viento y contra el fuego que los rodeaba.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00bfQu\u00e9 lo sostuvo en esa prueba, d\u00e1ndole fuerzas suficientes para salvar a la anciana y salvarse \u00e9l? La respuesta que dio Eddie fue: \u00abFe en Dios\u00bb.<\/p>\n<p align=\"justify\">Hay momentos en la vida cuando no hay lugar para discusiones teol\u00f3gicas, ni filosof\u00edas humanas ni debates ideol\u00f3gicos. Momentos como ese son momentos para clamar al Dios Todopoderoso. Son momentos para gritar una oraci\u00f3n desde el fondo ardiente de nuestro ser: \u00abSe\u00f1or, \u00a1s\u00e1lvame!\u00bb As\u00ed grit\u00f3 Eddie Bedrosi\u00e1n, y as\u00ed grito su abuela Hazel. Y Dios los salv\u00f3.<\/p>\n<p align=\"justify\">En el libro del profeta Isa\u00edas, Dios promete: \u00abCuando cruces las aguas, yo estar\u00e9 contigo; cuando cruces los r\u00edos, no te cubrir\u00e1n sus aguas; cuando camines por el fuego, no te quemar\u00e1s ni te abrasar\u00e1n las llamas\u00bb (Isa\u00edas 43:2). Fueron pasajes como este, conocidos por Eddie y su abuela, que los sustent\u00f3 y les infudi\u00f3 fe. Lo cierto es que el caso fue el asombro de los siete mil bomberos de Los \u00c1ngeles, California, que apenas pudieron contener las llamas.<\/p>\n<p align=\"justify\">Nadie tiene asegurada la vida f\u00edsica. Ya sea por un incendio, o un terremoto, o una inundaci\u00f3n o una enfermedad, nadie tiene asegurada su vida f\u00edsica. Lo que s\u00ed podemos tener asegurado es nuestro estado espiritual eterno. Podemos saber, aun aqu\u00ed en esta dimensi\u00f3n humana, que hay un cielo que nos espera, porque Cristo dio su vida por nosotros.<\/p>\n<p align=\"justify\">Vivamos cerca de Cristo. Mantengamos una relaci\u00f3n continua con \u00c9l. Lo f\u00edsico va de paso. Aseguremos nuestro lugar eterno al lado de nuestro Se\u00f1or.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El fuego comenz\u00f3 despu\u00e9s de la medianoche. Quiz\u00e1 fue accidental. No se sabe. Lo que s\u00ed se sabe es que cuando el fuego comienza, en esas monta\u00f1as c\u00e1lidas y secas de Malib\u00fa cerca de Los \u00c1ngeles, California, en pocos minutos se vuelve un infierno. 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