{"id":2498,"date":"2015-12-01T00:48:13","date_gmt":"2015-12-01T05:48:13","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/peligro-de-la-amargura\/"},"modified":"2015-12-01T00:48:13","modified_gmt":"2015-12-01T05:48:13","slug":"peligro-de-la-amargura","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/peligro-de-la-amargura\/","title":{"rendered":"Peligro de la amargura"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por No Aplica<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">Textos de referencia: Salmo 90:8; Efesios 4:31; Hebreos 12:15.<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p><P align=justify>Los secretos pueden ser destructivos, no importa por cu\u00e1nto tiempo se hayan enterrado, como lo comprobaron los residentes de una aldea ucraniana. La Associated Press inform\u00f3 as\u00ed la historia: Zinaida Bragantsova pas\u00f3 cuarenta y tres a\u00f1os dici\u00e9ndole a la gente que hab\u00eda una bomba de la Segunda Guerra Mundial enterrada debajo de su cama.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>La historia comenz\u00f3 en 1941, cuando los alemanes avanzaban hacia la ciudad ucraniana de Berdyansk. Una noche, al inicio de la guerra, estaba sentada junto a la ventana cosiendo en su m\u00e1quina. De repente se oy\u00f3 un ruido que pas\u00f3 silbando cerca. Se levant\u00f3, y al instante siguiente la golpe\u00f3 una r\u00e1faga de viento. Cuando volvi\u00f3 en s\u00ed, la m\u00e1quina de coser hab\u00eda desaparecido y hab\u00eda un hoyo en el piso y en el techo.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Zinaida no pudo lograr que los funcionarios comprobaran su historia, de modo que solo corri\u00f3 su cama sobre el hoyo y vivi\u00f3 as\u00ed\u0085 los siguientes cuarenta a\u00f1os. Finalmente se supo el problema de la mujer. Cuando en la regi\u00f3n estuvieron tendiendo el cable telef\u00f3nico, llamaron a expertos en demolici\u00f3n para que vieran si hab\u00eda explosivos enterrados.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>\u0097Abuela, \u00bfd\u00f3nde est\u00e1 su bomba? \u0097pregunt\u00f3 el sonriente teniente del ej\u00e9rcito enviado a hablar con la se\u00f1ora Bragantsova<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u0097Sin duda, debajo de la cama. \u0097<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u0097S\u00ed, exactamente debajo de mi cama \u0097respondi\u00f3 secamente la se\u00f1ora Bragantsova.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Efectivamente, all\u00ed encontraron una bomba de doscientos cincuenta kilos. Despu\u00e9s de evacuar a dos mil personas de los edificios circundantes, el escuadr\u00f3n de bombas deton\u00f3 el artefacto. Seg\u00fan el informe, \u00abla abuela, libre ya de la bomba, pronto recibir\u00e1 un nuevo apartamento\u00bb. <\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Muchas personas viven como esa abuela, con una bomba debajo de la cama: un terrible secreto, una gran herida, una ira furiosa que yace all\u00ed por a\u00f1os mientras todo el mundo se preocupa por sus propios asuntos. Nadie est\u00e1 seguro, a menos que saque la bomba del lugar.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Menci\u00f3n: Lee Eclov, Lake Forest; Illinois; from Associated Press, noviembre de 1984. . Tomado del libro \u00abilustraciones perfectas\u00bb publicado por editorial Unilit. Usado con permiso.<\/P>\n                    <\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por No Aplica Textos de referencia: Salmo 90:8; Efesios 4:31; Hebreos 12:15. 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